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La Guardia Civil reconoce que discriminó a una embarazada en sus oposiciones a cabo
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"minusvaloración de sus derechos"

La Guardia Civil reconoce que discriminó a una embarazada en sus oposiciones a cabo

El instituto armado reconoce que la aspirante al puesto sufrió una discriminación indirecta por un "hecho biológico exclusivamente femenino" como "la gestación"

Foto: La directora general de la Guardia Civil, María Gámez. (EFE)
La directora general de la Guardia Civil, María Gámez. (EFE)
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La Guardia Civil discriminó a una mujer durante las pruebas selectivas a la escala de cabos y guardias de 2021. En una resolución del 31 de enero a la que ha tenido acceso El Confidencial, el general jefe de Enseñanza atiende sus quejas, reconoce una "minusvaloración de sus derechos" y ordena que sea "admitida como alumna en la próxima convocatoria". Según concluye el escrito, la aspirante sufrió una discriminación indirecta por un "hecho biológico exclusivamente femenino" como "la gestación".

La polémica se remonta al 24 de agosto de 2020, cuando la mujer concurrió a las oposiciones para ingresar en la escala de cabos y guardias. Tras superar la "fase de conocimientos" con una nota superior a los 100 puntos, fue convocada para realizar las pruebas psicofísicas en noviembre de ese año, pero finalmente pidió aplazar las mismas porque se había quedado embarazada. El 11 de noviembre de 2020, el instituto armado atendió su solicitud y acordó citarla en la siguiente convocatoria.

Foto: La mayoría de los agentes de la Guardia Civil son hombre (EFE/Atienza)

La aspirante terminó por presentarse a las pruebas psicofísicas en octubre de 2021 y las superó con "calificación de apta". Pese a ello, el 12 de noviembre de 2021 le notificaron que no tenía derecho a la plaza de alumna porque la puntuación que había obtenido en la "fase de conocimientos" de 2020 no era suficiente para superar la oposición de ese año. La nota de corte quedó en 2020 en 92,9755, pero un año después había subido a 110,125, más de lo que había conseguido la candidata. Esta, representada por el abogado Andrés Galán Juan, recurrió su expulsión del proceso, y el Instituto Armado le ha dado ahora la razón.

"El incuestionable compromiso de la institución con la tutela y promoción del principio de igualdad convierte en obligada la adopción por la Administración de una medida positiva dirigida a restablecer la igualdad jurídica de la recurrente", sostiene la resolución, que acuerda "reconocer a la recurrente el derecho a obtener plaza en la escala de cabos y guardias de la Guardia Civil, con el correspondiente nombramiento de Guardia Civil Alumna y el derecho a incorporarse al curso de formación preceptivo, escalafonándola —siempre que superase el plan de estudios correspondientes— en el puesto que le hubiera correspondido en la promoción saliente de la convocatoria de 24/08/2020".

"Discriminación indirecta"

A lo largo de siete páginas, el general jefe de Enseñanza basa el cambio de postura en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y pone el foco en el artículo 6 de la ley orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres: "Se considera discriminación indirecta por razón de sexo la situación en que una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros pone a personas de un sexo en desventaja particular con respecto a personas del otro, salvo que dicha disposición, criterio o práctica puedan justificarse objetivamente en atención a una finalidad legítima y que los medios para alcanzar dicha finalidad sean necesarios y adecuados".

Según recuerda el general, el Constitucional ha establecido además que, "cuando se denuncia una discriminación indirecta por razón de sexo, no se exige aportar como término de comparación la existencia de un trato más beneficioso atribuido única y exclusivamente a los varones, sino que exista, en primer lugar, una norma o una interpretación o aplicación de la misma que produzca efectos desfavorables para un grupo formado mayoritariamente, aunque no necesariamente de forma exclusiva, por mujeres".

Foto: Un juez, dictando sentencia. (iStock)

Una vez aclarados estos dos puntos, el escrito aborda el caso concreto de la aspirante. "Resulta incontrovertible que la recurrente había obtenido [en 2020] una puntuación que le habría permitido acceder a la enseñanza de formación para la incorporación a la escala de cabos y guardias", pero en 2021, tras haber superado las pruebas psicofísicas con una calificación de apta, "no obtiene plaza al haberse incrementado la nota de corte en el proceso selectivo al 110,12500".

Expuestos los hechos por orden cronológico, el general jefe de Enseñanza se centra en el motivo que le impidió presentarse a la última fase del proceso en 2020. "El aplazamiento de las pruebas psicofísicas (superadas sin incidencias en el marco de la siguiente convocatoria) responden a un hecho biológico exclusivamente femenino, la gestación y la maternidad", admite el autor de la resolución. Negarle la plaza supuso, concluye, una discriminación indirecta. Dos meses después, la Guardia Civil ha admitido la equivocación y ha restablecido sus derechos a la alumna.

La Guardia Civil discriminó a una mujer durante las pruebas selectivas a la escala de cabos y guardias de 2021. En una resolución del 31 de enero a la que ha tenido acceso El Confidencial, el general jefe de Enseñanza atiende sus quejas, reconoce una "minusvaloración de sus derechos" y ordena que sea "admitida como alumna en la próxima convocatoria". Según concluye el escrito, la aspirante sufrió una discriminación indirecta por un "hecho biológico exclusivamente femenino" como "la gestación".

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