Sánchez confía en que los fondos UE eleven el crecimiento potencial del PIB a más del 2%
  1. España
ARRANQUE DEL CURSO POLÍTICO

Sánchez confía en que los fondos UE eleven el crecimiento potencial del PIB a más del 2%

"Para recuperarnos necesitamos trabajar unidos" ha insistido el presidente ante empresarios y agentes sociales, vinculando la rapidez de la recuperación económica a que todos arrimen el hombro

placeholder Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la conferencia 'España puede' con la que ha arrancado el curso político arropado por agentes sociales y su Gobierno. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la conferencia 'España puede' con la que ha arrancado el curso político arropado por agentes sociales y su Gobierno. (EFE)

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha arrancado el curso político reuniendo a la plana mayor de los empresarios, agentes sociales y a su Gobierno, prácticamente en pleno, para esbozar su hoja de ruta sobre la recuperación, cuando asoma la segunda ola de la pandemia por el coronavirus. Durante casi una hora ha lanzado un mensaje con tono positivo y rozando lo motivacional, buscando mirar al futuro en lugar de al pasado, por lo que la autocrítica ha estado ausente. "España quiere y si España quiere, España puede" ha sido el leimotiv de su intervención, en la que también ha insistido en un llamamiento a la unidad, horas antes de iniciar la ronda de contactos para negociar los Presupuestos Generales del Estado (PGE), y ha trasladado su confianza en cerrar la legislatura con crecimiento económico.

Un impulso vinculado a los fondos europeos que, según los cálculos del Ejecutivo, elevará el crecimiento potencial del país por encima del 2%. "Será el plan que llevemos a las instituciones comunitarias, un plan que según las estimaciones del gobierno, impulsará el crecimiento económico en el largo plazo en nuestro país por encima del 2% del PIB", aseguró ante el auditorio de Casa América en el que estaban presentes Ana Patricia Botín, Isedre Fainé, Florentino Pérez, Antonio Brufau, José Ignacio Sánchez Galán, José Ignacio Goirigolzarri o Carlos Torres. Desde el Ejecutivo ya avanzaron antes del verano que la fase de recesión habría quedado atrás, esperando que el próximo año aumente el ritmo de crecimiento gracias a la ayuda del fondo de recuperación y que este ritmo se acelere durante el siguiente ejercicio para cerrarlo saliendo ya de la crisis.

De los 72.000 millones en transferencias directas, el presidente trasladó que "ahí reside la enorme oportunidad de transformar y convertir la sociedad en más resiliente desde el punto de vista social y económico". Unas transformaciones que el Gobierno pretende hacer pivotar en los ejes de la transformación digital, la transición ecológica y la cohesión territorial y social.

"Para recuperarnos necesitamos trabajar unidos" ha insistido, vinculando la rapidez de la recuperación económica a que tanto los agentes sociales como partidos políticos arrimen el hombro. La coalición, dijo, está dispuesta a garantizar la estabilidad del país y a hacerlo en los 40 meses por delante que restan de legislatura, pero para ello volvió a reiterar la necesidad de afrontar los desafíos presentes "con la máxima unidad y todos dispuestos a arrimar el hombro".

Defensa de la Constitución y de "todas las instituciones que la amparan", enfatizó Sánchez. Esta fue la fórmula que empleó para cerrar filas con la Corona, en un contexto en el que sus socios de coalición, Unidas Podemos, preparan una batería de iniciativas parlamentarias y políticas para ponerla en cuestión. No fue el único punto de fricción entre los socios del Gobierno en el que puso tierra de por medio, y es que la voluntad de buscar un acuerdo lo más transversal posible para sacar adelante las Cuentas es evidente, pese al veto manifestado por los morados de pactar con la derecha. El vicepresidente Pablo Iglesias siguió la intervención desde la primera fila. Para Sánchez "es tiempo de acuerdo" e insistió en su afán por buscar el mayor consenso porque "cuando más amplia sea esa base social y parlamentaria, más rápida será la recuperación".

Presión por tanto para la oposición, pero también para sus socios de Gobierno, escenificando el diálogo con agentes sociales y apelando al centenar de convocados, representantes de la sociedad civil, entre los que se incluían, además de la patronal y los sindicatos, miembros de diversidad de sectores como la digitalización, la transición ecológica, el cooperativismo, la cultura o el tercer sector. Queriendo garantizar estabilidad y, por ende, que la legislatura llegará a su fin, Sánchez también ha querido despolitizar la lucha contra el virus y fiado la recuperación a una tarea colectiva.

Desde los principales sindicatos han seguido la estela de Moncloa manifestando que "España necesita Presupuestos sí o sí". El secretario general de CCOO, Unai Sordo, matizó el optimismo de Sánchez tras la transferencia, recordando las malas previsiones en términos económicos, de crecimiento, de duda y de caída de la recaudación fiscal. "No nos engañemos", aseguró, aunque sí coincidió en la necesidad de canalizar los recursos provenientes de los fondos de la UE "para reforzar los servicios públicos, reactivar la economía, la transición digital y ecológica y proteger la cohesión social".

Sobre la evolución de la pandemia, el presidente del Gobierno se ha limitado a reconocer que seguirá afectando durante los "próximos meses", sin detenerse a analizar ni las actuales cifras ni las previsiones para el corto plazo. Eso sí, reconoció la creciente incertidumbre e indirectamente cierto retroceso al asegurar que "ningún traspié va a impedir levantarnos y ningún retroceso nos privará de esa ansiada victoria final porque todos nos podemos equivocar, pero no podemos permitirnos rendirnos". El discurso de este arranque del curso político entronca en fondo y forma con la última intervención de Sánchez antes del verano, cuando a modo de análisis de los primeros siete meses de Gobierno de coalición tejió un tono triunfal respecto a la gestión de la pandemia, sin atisbo de autocrítica por la gestión de la pandemia y un notorio optimismo al señalar que desde su Gobierno el país afronta "una década de transformaciones" y "un tiempo nuevo".

Pedro Sánchez PSOE Coronavirus