"El tiempo es dinero"

Un año para conceder licencias: arquitectos y promotores denuncian retrasos ilegales

El escaso personal de las gerencias de urbanismo se enreda en la burocracia: normas confusas y contradictorias, desorden en los plazos y nulo seguimiento por parte de los usuarios

Foto: Grúas trabajando en varios edificios de Madrid. (Reuters)
Grúas trabajando en varios edificios de Madrid. (Reuters)

El pasado febrero, el presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), Lluís Comerón, hizo público el resultado de una encuesta en la que participaron cientos de profesionales de todo el país. El sondeo concluía que, según los arquitectos, las gerencias de urbanismo de los ayuntamientos tardan alrededor de un año en conceder las licencias de obra que ellos solicitan. El dato, no solo incumple la legislación vigente —que establece en tres meses el plazo máximo para otorgar estos permisos—, sino que tiene unas consecuencias directas para los arquitectos, los promotores e incluso los ciudadanos que adquieren las viviendas.

"El tiempo es dinero", resume el presidente de los arquitectos. "Y es muchísimo tiempo", añade Comerón. "Las demoras tienen una repercusión directa en el precio final de la vivienda", subraya Jaime Fernández, adjunto a la gerencia de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima). "A veces el plazo llega a los 20 meses, que es el tiempo que se tarda en construir un edificio de 120 viviendas", añade Fernández.

Comerón, por su parte, entiende que esta situación perjudica incluso a la imagen de los propios arquitectos municipales, que a su juicio no son la raíz del problema. "La reciente crisis económica forzó a los ayuntamientos a hacer una fuerte contención presupuestaria, que repercutió directamente sobre el personal de las gerencias de urbanismo, el departamento que más notó la recesión; había menos trabajo y por eso se recortó más en esos departamentos", recuerda el arquitecto, que considera que aún hoy ese personal que salió no se ha repuesto.

A esto se suma, agrega, que ahora se está jubilando gran parte de la plantilla que entró en los consistorios cuando estos se crearon al inicio de la época democrática y que los ayuntamientos tienen "poco margen" para meter gente nueva. "Puede haber alguna excepción, pero en prácticamente todos los municipios de España las gerencias de urbanismo están infradotadas", resume el presidente de CSCAE, que destaca otro motivo añadido, "la complejidad jurídica y normativa" que exige cada licencia. "Solo un 5% de los proyectos se pueden hacer sin consultar al ayuntamiento y dos tercios de los mismos requieren tres o más consultas", ejemplifica para mostrar esa compleja burocracia.

Obra paralizada. (EFE)
Obra paralizada. (EFE)

"Para hacer un edificio hay que aplicar cientos de normas (ascensores, placas solares, etc.), algunas incompatibles entre sí, porque vienen de distintos ministerios y tienen distintas perspectivas; sin embargo, al final solo hay un edificio; mucha de esa normativa, además, es confusa", valora Comerón, que también resalta la gran cantidad de informes sectoriales que exige la ley. "De inundabilidad, de impacto medioambiental, de patrimonio, de género...", afirma. "No pongo en duda la necesidad de estos informes, solo que crean un escenario que dificulta el proceso", apunta.

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada, por ejemplo, concedió 201 licencias de obra mayor en 2017, según reveló la propia institución en 2018. "Se esfuerzan por bajar el tiempo de los 12 meses, pero hay muchos problemas que lo impiden", explica Francisco Martínez Cañavate, presidente de la Federación de Promotores Inmobiliarios de Andalucía y gerente de la Asociación de Constructores de Granada. El consistorio no tiene "un sistema de presentación de documentos digital", afirma Martínez Cañavete, que critica también la "falta de coordinación". "No conocemos la trazabilidad de las licencias, cuándo van a Medio Ambiente, qué técnico se encarga, etc.", se queja el promotor, que no entiende que con ese escaso volumen de concesión de licencias anuales la administración no vaya más rápido.

Asprima ha creado un software que permite "revisar los parámetros urbanísticos del proyecto en tiempo real", según describe Jaime Fernández, adjunto a la gerencia de este organismo. "Ya se ha implantado en Rivas y los resultados no han podido ir mejor; las licencias se han tramitado prácticamente de forma automática", subraya el mismo directivo.

Profesionales parados

Antes de la crisis, recuerda un arquitecto granadino que prefiere permanecer en el anonimato, el ayuntamiento "te daba las licencias en dos o tres meses". "Ahora cobran lo mismo pero tardan tres o cuatro veces más", resume el profesional. El banco, añade, "solo te concede el préstamo para hacer una promoción cuando tienes la licencia". "Vamos, que nadie ve un euro hasta que el funcionario firma", simplifica este arquitecto, que critica que "el empleado público cobra todo los meses, mientras el resto de la cadena (ingenieros, topógrafos, aparejadores, geólogos, arquitectos...) no".

Comerón asegura que el organismo que preside ha presentado una decena de propuestas al Ministerio de Fomento para mejorar esta situación. Entre ellas, distingue tres. La primera, explica, "reforzar los servicios municipales con más personal". La segunda, introducir "mecanismos que racionalicen el proceso, como que los informes sectoriales se encarguen en paralelo, que no hay que esperar a que salga uno para pedir otro". La tercera, aclarar "con precisión" cuál es el cometido del ayuntamiento, que según el presidente de los arquitectos a veces "hace más de lo que les compete".

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