Tiene hasta su propia película

Las Leonas, mansión favorita de las estrellas de Hollywood en Mallorca, sale a la venta

De Frank Sinatra a Grace Kelly, ninguna 'celebrity' de la década de los 60 quería perderse las fiestas en esta gran casa mallorquina. El verano pasado Michelle Obama quiso visitarla

Foto: La mansión Las Leonas.
La mansión Las Leonas.

Joseph Hummel se enamoró de Mallorca nada más poner un pie en la isla: el clima, el agua, la gente, la gastronomía... Cuentan que tras su primera visita de juventud quedó tan enganchado a la isla que parecía que le uniese a ella un imaginario cordón umbilical, aunque no fue hasta después de su divorcio, cuando ya ostentaba el cargo de máximo responsable de la Warner en Europa, que se animó a trasladar su residencia habitual allí. Gastó dólares a manos llenas.

Dicen que incluso le pidió consejo a Le Courbusier, el gran arquitecto francés, para su diseño. Y lo parece porque desde la entrada principal se accede al 'hall', donde comienza un universo en blanco y negro, protagonizado por el mármol y solo contrastado por el azul del cielo y el mar que envuelve la casa desde todos sus rincones.

Por entonces, la rivalidad entre las dos productoras cinematográficas más importantes de Hollywood, la Metro-Goldwyn-Mayer y la Warner Bros, estaba en pleno apogeo. Tanto que Hummel, a modo de capricho, ordenó que cincelarán dos leonas en piedra viva de Santanyi en la entrada principal. Así ridiculizaba con elegancia el símbolo de Metro: el conocido rugido del león al comienzo de sus películas. No contento con ello, mandó tallar junto a la piscina una leona más, de tamaño natural, justo en el momento de saltar sobre su presa, para que durante las frecuentes fiestas que organizaba con actores, estos tuviesen presente que el único rugido que valía era el de la Warner.

Leona tallada en la piscina de la mansión Las Leonas
Leona tallada en la piscina de la mansión Las Leonas

Durante años el responsable de la Warner organizó las mejores fiestas de cierre del verano. Tanta fama adquirieron que ninguno de los actores de la compañía, e incluso los de su máximo rival, se las querían perder. "A mí me explicaron que tenían una tradición", cuenta Mar Aldeguer, una de las propietarias actuales. "Los invitados llegaban a última hora de la tarde, con los últimos rayos de sol, y se sentaban en la terraza tomando una copa de champán. Todos mirando hacia el horizonte para ver cómo el sol se escondía tras el mar. Con los últimos segundos del atardecer, todos se levantaban, silbaban y aplaudían a rabiar. Eso marcaba el comienzo de la noche y de la fiesta. Algunos de ellos, los más trasnochadores, se subían luego a la terraza de la casa, para mirar en la dirección opuesta y contemplar el amanecer".

Puesta de sol desde la mansión Las Leonas
Puesta de sol desde la mansión Las Leonas

A la señora Hummel no se le escapaba que los actores más dados al descontrol podían acabar quitándose la ropa y lanzándose a la piscina, así que ideó un método para evitarlo. Cada vez que organizaba una fiesta la llenaba de langostas vivas, que disuadían hasta a los más valientes.

Ava Gardner fue una de las muchas actrices que visitó Las Leonas. Ella conoció la finca de la mano de su amigo el escritor británico Robert Graves, que tenía una casa en la isla. Por entonces, el idilio entre Gardner, conocida como "el animal más bello del mundo", y Frank Sinatra era historia. Cuentan que nunca llegó a ver el amanecer ya que perdía el sentido debido al alcohol o porque bajo los efluvios de la bebida se decantaba por una noche efímera de amor. Eso sí, antes endulzaba la noche cantando las canciones más famosas de Sinatra.

John Wayne, Richard Harris, Anthony Quinn, Grace Kelly son algunos de los actores que contorsionaron su cintura en la pista de baile de Las Leonas. La mansión tiene hasta su propia película protagonizada por el recientemente fallecido Arturo Fernández y Elke Sommer. Se rodó en 1962 y por primera vez en un 'film' español una mujer aparecía en bikini en la playa.

El final del rodaje se celebró con una fiesta por todo lo alto en la mansión. Cuentan que algunos invitados apostaron a que Sommer luciría un simple bikini, pero la actriz apareció con un precioso modelo de noche. De aquella época quedan en la casa discos de pizarra antiguos con los que amenizaban las fiestas, los muebles de la época y hasta los altavoces ocultos con los que los dueños escuchaban música clásica en cualquier habitación.

'Hall' de la mansión Las Leonas
'Hall' de la mansión Las Leonas

Más recientemente, el pasado verano, Michelle Obama al navegar en su bahía pudo contemplar esta mansión, construida al borde de un acantilado, y quedó fascinada. Tanto que le preguntó a James Costos, el exembajador de EEUU en España, si conocía alguna manera de poder visitarla. "Los dueños son amigos. Son los mismos que los de la fábrica de vidrio soplado Gordiola en la que estuviste comprando", le respondió Costos.

Vistas al exterior de Las Leonas
Vistas al exterior de Las Leonas

El exembajador llamó a Mar Aldeguer en un par de ocasiones, pero ella no atendió el teléfono. Veinte minutos después se fijó en los avisos de la pantalla y devolvió la llamada. "Mar, estamos navegando por la costa y Michelle quería conocer tu casa", le explicó Costos. "Perdona, estaba nadando en la piscina y no me he enterado. Subid cuando queráis", le ofreció Mar. Al final, la visita no llegó a producirse porque el barco ya había salido de la bahía y no tenían tiempo para volver.

Este es el ejemplo de un texto alternativo

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios