INVESTIGACIÓN GRAND THEFT EUROPE

El Mahdaoui, el “colega del norte” de la célula yihadista, clave en el fraude de IVA

Un marroquí-danés, detenido después que el grupo terrorista de Melilla, es clave para entender las relaciones y el entramado societario entre Dinamarca y la ciudad autónoma

Foto: Imagen: PLL.
Imagen: PLL.

Desde hace 10 meses, Mohamed El Mahdaoui no se relaciona con nadie en la cárcel de Estremera (Madrid). En su celda desayuna, come, cena y reza. Solo. Únicamente sale dos horas al día al patio para estirar las piernas. Su única distracción es leer el Corán en árabe y las visitas de una de sus mujeres.

Hace dos años que está en la prisión madrileña, donde entró acusado de pertenencia a organización terrorista y de financiación a través de unas empresas de las que era director en Dinamarca sospechosas de evasión fiscal. Las autoridades creen que las compañías que dirigía fueron clave en el funcionamiento de un entramado de financiación yihadista y que su figura es determinante para reconstruir la relación entre la célula terrorista detenida en Melilla en 2014 y el fraude de impago de IVA cometido en Dinamarca por varias empresas vinculadas a sus miembros. Así se desprende de la investigación Grand Theft Europe, en que participan una treintena de medios de toda Europa bajo la coordinación de la publicación alemana sin ánimo de lucro 'Correctiv'.

De Marruecos a Dinamarca

Kenneth Sorensen (primer plano), junto a Mohamed El Mahdaoui (detrás).
Kenneth Sorensen (primer plano), junto a Mohamed El Mahdaoui (detrás).

Mohamed El Mahdaoui (1977) nació en Marruecos, pero tras casarse con una mujer danesa, vivió en este país, donde acabó consiguiendo la doble nacionalidad. Allí era amigo de Kenneth Sorensen, conocido yihadista danés que murió en Siria en 2013. Cuando falleció, le contó a su segunda mujer que estaba contento por él: “Está en el Edén, nadie está como él ahora mismo”.

Pero mucho antes de eso, El Mahdaoui vivió en Melilla, donde entró en contacto con el entorno de la mezquita Al Salam, y más concretamente con su imán, Mohamed Al Lal, considerado el líder de un grupo terrorista detenido en 2014 en Melilla y que llegó a mandar a 26 combatientes a zonas de conflicto con el Daesh o Mujao. En 2009, El Madahoui partió de nuevo hacia Dinamarca, pero sus visitas y estancias en Melilla se mantuvieron en el tiempo. Según el sumario de la Guardia Civil, los melillenses se referían a él como el “colega del norte” y, junto a otros contactos daneses, era a quien llamaban cuando el grupo necesitaba dinero.

Durante ese tiempo, El Mahdaoui estuvo vinculado a una decena de empresas en Dinamarca, Holanda y Francia. Por su participación en al menos dos de ellas se le imputó en la operación Frozen en Dinamarca un delito de evasión fiscal de un total de 10 millones de coronas danesas (1.300.000 euros). Pero también tiene relación o vinculación con otras empresas investigadas, y que dirigieron otros miembros de la célula. A veces es su teléfono el que aparece en el registro. Otras es la sede social la que coincide. Una de sus empresas, MEM Catering vendía queso gouda a UFC, otra de las empresas implicadas en la red, a la vez que le compraba pollo proveniente de Holanda. Las autoridades danesas sospechan que, en realidad, formaban parte de un entramado que se aprovechaba del sistema fiscal europeo para no ingresar el IVA que conseguían vendiendo sus productos, lo que se conoce como 'fraude carrusel de IVA', y que explicamos más ampliamente en este otro artículo. En España, solo se le va a juzgar por financiación de terrorismo, pero no por asuntos fiscales, al no haberse cometido fraude a las arcas españolas.

Está acusado de un delito fiscal por 1,3 millones de euros en Dinamarca a través de varias empresas

Sin embargo, la Guardia Civil apunta que su cuenta corriente pudo servir de ‘puente’ para que las distintas estructuras o miembros de la organización trasladasen sus fondos, lo que podría explicar los sospechosos ingresos de casi 40.000 euros en apenas seis meses de 2013 en una cuenta a su nombre. Su falta de oficio conocido y el hecho de ser un completo anónimo para las autoridades hacen que sea, según las mismas, perfecto para este papel: “Se cumplen todas las circunstancias para burlar o dificultar los mecanismos de control”.

A pesar de no tener trabajo, su nivel de vida no parecía el de un desempleado. En una conversación de su segunda mujer con una amiga recogida en el sumario judicial de la célula detenida en 2014, esta menciona “la excelente situación económica de su marido” debido a sus empresas de Dinamarca. Además, solía pasearse con un Mercedes por Melilla, donde llegó a comprar un edificio y realizó varios viajes a Alemania o Arabia Saudí.

Mohamed El Mahdaoui, lavándose los pies durante el viaje a la Meca.
Mohamed El Mahdaoui, lavándose los pies durante el viaje a la Meca.

Las relaciones con los miembros de la célula yihadista empezaron mucho antes de cuando se tiene constancia de los intercambios comerciales a los que se achaca el fraude, por 2012 y 2013. En 2007, los dos daneses —Sorensen y El Mahdaoui— viajaron junto al imán de la mezquita de Melilla y su segundo al cargo, Abdelnahet, a la Meca. De ese viaje conservaban fotografías llegando a Barajas o lavándose los pies antes de entrar en el tempo religioso, que fueron incautadas por la Guardia Civil.

En las comunicaciones intervenidas se aprecia que la relación con el resto de la célula es estrecha. Incluso se compromete a bajar a Melilla para celebrar con sus “hermanos” el bautizo de uno de sus hijos, del que dice que espera que se convierta en 'muyahidín' (guerrero). También hablan sobre un viaje de la célula a Dinamarca, durante el que se alojaron en su casa. De las conversaciones se desprende que con quienes tenía más relación era sobre todo con Rachid Abdelnahet Hamet (ahora en prisión), segundo al mando de la célula y director de una empresa en Dinamarca relacionada con El Mahdaoui, y con Zakaria Said Mohamed, también director de una empresa danesa y fallecido en Mali en 2015.

En el análisis de las conversaciones se detectan sin embargo algunos momentos de tensión con el resto del grupo. Cuando El Mahdaoui celebra su boda con su segunda esposa, Hadiya, el líder de la célula Al Lal alerta a otros miembros del grupo para que abandonen rápidamente la ceremonia. El motivo es una mujer que, micrófono en mano, está recitando el Corán con proclamas en estos términos: “La cara no hay que tapársela, la belleza no hay que esconderla y Allah nunca mandó que hubiese que vestirse de negro para salir a la calle”. Según el islam ultraconservador, las mujeres ni siquiera pueden reproducir su voz mediante aparatos electrónicos.

Detenido por segunda vez… en prisión

El Mahdaoui niega a día de hoy haberse radicalizado ni seguir ninguna corriente concreta del islam, aunque a su mujer le dijo en varias ocasiones que iría a hacer la guerra santa y le pidió que, si moría, se casase otra vez.

Mohamed El Mahdaoui, llegando a Melilla en uno de sus viajes.
Mohamed El Mahdaoui, llegando a Melilla en uno de sus viajes.

Una vez en prisión, ha sido detenido nuevamente hace menos de un año por, supuestamente, formar parte de una red que buscaba adoctrinar a musulmanes retenidos en prisiones españolas. Su papel, reconocen fuentes de la investigación, fue pasivo —recibió las cartas, pero no las enviaba—. Entre los objetos que requisaron en su celda en la segunda detención había libros sobre el islam ilegales, una bolsa “con polvo blanco” y varios papeles unidos con hilos, que podrían usarse para comunicarse entre celdas, aunque él alegó que eran para apuntar lo que necesitaba del economato.

Una de las misivas que recibió del cerebro de la red carcelaria, Mohamed Achraf, tenía simbología islamista. Sobre este hecho, en su declaración del pasado mes de octubre, El Mahdaoui, aseguró que “igual que los cruzados mataron a millones de personas y se sigue usando la cruz, el Daesh utiliza la simbología musulmana a su favor”. Sin embargo, en la misma declaración, el marroquí-danés afirmó a la Policía que el Daesh es una invención de Estados Unidos y que las muertes por atentados cometidos en suelo occidental “son pocas” comparadas con las de Siria o Irak, teniendo en cuenta que el Daesh es una invención para él, y que lo único que hacen es “complicar la vida a los musulmanes que viven aquí”.

Aunque según las conversaciones intervenidas quería ir a hacer la yihad, niega cualquier radicalización

También declaró que no llegó a recibir la carta (fue incautada antes), y que conoció a Achraf de hablar una vez ventana a ventana en prisión. Este le pidió que le redactara una carta al juez de vigilancia para ver a su esposa, pero su relación después se estrechó porque a El Mahdaoui le interesaban sus conocimientos del Corán.

Tras esta segunda detención, fue derivado a un régimen de aislamiento, por lo que apenas tiene contacto con el resto de presos. Tampoco con los de la célula de Melilla, distribuidos por varias cárceles.

Precisamente este martes, 7 de mayo, declarará sobre el caso de la financiación, del que se considera inocente. Según su defensa, le pidieron sus datos para constituir las sociedades bajo la promesa de que estas servirían para darle trabajo en oficios de artesanía en Melilla. Alega que no tenía conocimiento de que se estuviese evadiendo impuestos con estas compañías. De hecho, le dijo a la Policía que si tuviera que defraudar no lo haría con productos paganos, en referencia a las ventas de pollo (no matado por el rito 'hallal') con el que comerciaron sus empresas.

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