BARÓMETRO DEL CIS

Así es el votante de Vox: hombre, de 35 a 44 años, exvotante del PP y de pequeña ciudad

Las diferencias en el perfil prototípico del votante del partido de Santiago Abascal se manifiestan en mayor medida en cuanto al género. Los votantes hombres doblan a las mujeres

Foto: El presidente de Vox, Santiago Abascal (c), a su llegada a un acto público del partido en Teruel. (EFE)
El presidente de Vox, Santiago Abascal (c), a su llegada a un acto público del partido en Teruel. (EFE)

Hombre, de entre 35 y 44 años de edad, residente en una ciudad con menos de 100.000 habitantes, con estudios de bachillerato, perteneciente a la vieja clase media (pequeños empresarios, autónomos y agricultores) y exvotante del PP o Ciudadanos autoubicado ideológicamente en la extrema derecha. Este es el perfil prototípico del votante de Vox, según se desprende del último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) al cruzar las variables sociodemográficas, de clase social y políticas.

El principal granero electoral de la formación liderada por Santiago Abascal proviene del PP aunque, cada vez en mayor medida, también de Ciudadanos. Ambas formaciones nutrirían en porcentajes muy similares a Vox, teniendo en cuenta tanto el sesgo negativo en el recuerdo de voto de los votantes del PP como la diferencia en los resultados si se pregunta a los encuestados sobre qué votarán en las generales o las europeas. Sin tener en cuenta estas correcciones, los resultados brutos del CIS incluso otorgan a Vox una pequeña cantidad más de sufragios procedentes del partido que lidera Albert Rivera que del presidido por Pablo Casado. Una importante novedad respecto a la mayoría de encuestas privadas.

Como ya indicaba la cuarta oleada del 'PanelConfidencial' no hay síntomas de transversalidad en la formación liderada por Santiago Abascal en lo que a escala ideológica y procedencia de sus votantes se refiere. Los sufragios que cosechan de la izquierda son residuales y, aunque minoritarios, son más los que votaron a Podemos en las últimas elecciones que quienes depositaron en las urnas la papeleta del PSOE.

En sintonía con estos datos, los encuestados que muestran su intención de votar a Vox son los que más a la derecha de la escala ideológica se sitúan, por lo que podría considerarse la bolsa de votantes de PP o Cs más radicalizados, ya sea por las pulsiones territoriales recentralizadoras o la reacción frente al movimiento feminista, la inmigración o la incertidumbre en general. Así, la mayoría se autoubican entre el 9 y el 10 de la escala ideológica, considerando el 1 extrema izquierda y el 10 extrema derecha. Se trata casi del doble de los que se sitúan en el 8, que a su vez doblan a los que lo hacen en el 7, mientras que el resto de posiciones son residuales.

El PanelConfidencial evidenciaba que el motor más potente que impulsa a Vox es el conflicto territorial, con nueve de cada 10 votantes de Vox están disconformes con el actual Estado autonómico. Por otra parte, solo el 10% de sus votantes citaban la inmigración como su primer motivo de voto hacia esta formación, aunque queda en el aire esta cuestión termine siendo una de sus prioridades por contagio de sus futuros aliados europeos.

Es en las nuevas generaciones donde puede quitar más sufragios a Unidos Podemos, mientras que apenas recibe votos entre los mayores de 65 años

El último barómetro del CIS correspondiente al mes de diciembre sí apunta a una mayor heterogeneidad respecto al estatus social. Si bien predominan los votantes de viejas clases medias, también destacan en porcentajes cercanos los electores de esta formación pertenecientes a las clases altas y medias-altas, así como a las nuevas clases medias. Los siguen los votantes de clase obrera no cualificada, por delante de los obreros cualificados, el segmento socioeconómico donde menos sufragios cosecha Vox. Casi lo contrario que el PSOE.

Las diferencias en el perfil prototípico del votante de Vox se manifiestan en mayor medida en cuanto a género y edad. Los votantes hombres doblan a las mujeres. Una desproporción a la que no se acerca ninguna otra formación política, a excepción del partido animalista PACMA, con resultados inversos: casi el doble de votantes mujeres que de hombres. Esta fuerte brecha de género es mucho más profunda de la que ya anticipaba el último PanelConfidencial, asentando una tendencia que de la que están dando cuenta varios expertos demóscopos: el voto de la izquierda se feminiza y el de la derecha se masculiniza, al igual que sus políticas.

El segmento de edad donde se concentra el mayor porcentaje de votantes del partido de extrema derecha es el de entre 35 y 44, pero seguido de cerca por el de los jóvenes de 18 a 24 años. Es en las nuevas generaciones donde puede arrancar más sufragios a Unidos Podemos, mientras que apenas recibe votos entre los mayores de 65 años, una bolsa de votantes que sigue siendo bastión del PP. Por otra parte, Vox es la formación menos urbanita, junto al PP. Incluso cosecharía más votantes en los municipios con menos de 2.000 habitantes que en las grandes ciudades de más de un millón de habitantes (Barcelona y Madrid), aunque sí sacaría pecho en las de más de 400.000 habitantes (Valencia, Sevilla, Zaragoza o Málaga).

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