LE HAN RETIRADO LA LICENCIA PARA EJERCER

'Offshore', hepatitis y tráfico de bebés: la clínica de subrogación tras el caos de Kiev

BioTexCom, la agencia contratada por la mayoría de parejas que se encuentran atrapadas en Ucrania, está siendo investigada por tráfico de menores, de órganos y delito fiscal

Foto: Es la agencia más importante de Ucrania y está totalmente cerrada desde hace días. (Foto corporativa de su web)
Es la agencia más importante de Ucrania y está totalmente cerrada desde hace días. (Foto corporativa de su web)

BioTexCom es el mayor centro de vientres de alquiler de Ucrania. En varios idiomas, ofrece en su web distintas opciones ajustadas a los bolsillos de las parejas que quieren contratar sus servicios. El 'pack' más económico, de 29.900 euros, incluye ilimitados intentos de fecundación, visita de un pediatra cada dos días y la devolución del dinero en caso de aborto. No incluye, sin embargo, servicio de criada, chófer privado, elegir el sexo del bebé o estar presentes en el parto; ventajas exclusivas del 'pack' vip, cuyo precio, eso sí, sube a 49.900 euros.

Pero desde hace unas semanas esta empresa, a la que acuden la mayoría de los españoles que contratan vientres de alquiler en el país, no está aceptando más encargos. La razón que esgrimen en su web es que se está tramitando una ley que prohibirá la gestación subrogada a parejas extranjeras. Nadie ha oído hablar de ese cambio en la legislación, y sí, por el contrario, de la investigación judicial que afecta a esta empresa y por la que el Gobierno ucraniano le ha retirado la licencia para operar en el país. Se la acusa, nada más y nada menos, que de tráfico de menores, de órganos, falsificación documental, fraude en las fecundaciones y delito fiscal.

Esta clínica es además la que está detrás de la mayoría de los contratos de vientre de alquiler de las parejas españolas que, como revelaba esta semana este diario, se encuentran atrapadas en Kiev porque la embajada no les entrega pasaportes españoles para los menores.

450 procesos en curso

El caso que ha hecho saltar las alarmas se remonta a 2011, cuando una pareja de italianos fue a registrar a su bebé nacido por gestación subrogada. Al hacerles la prueba de ADN, las autoridades italianas descubrieron que el bebé no guardaba ninguna relación genética con la pareja, cuando es imprescindible según la ley ucraniana que al menos el padre aporte sus gametos. Además, en el momento de los hechos la gestación no estaba permitida a los extranjeros —es legal desde 2013—, por lo que tanto los contratantes como BioTexCom habían cometido una doble ilegalidad. La pareja de italianos, que había pagado 32.000 euros por el proceso —de los cuales la madre gestante percibió solo 6.000— fue detenida y el menor acabó en un orfanato.

Las autoridades ucranianas están llamando a declarar a aquellos de quienes tienen sospechas y animan a posibles víctimas a denunciar

Pero esta ilegalidad no ha salido a la luz hasta hace poco más de un mes, cuando el fiscal general ucraniano, Yuriy Lutsenko, anunció que se estaban investigando los cerca de un millar de procedimientos que han tenido lugar en el centro. “No es un caso único [el de los italianos], BioTexCom ha llevado a cabo al menos 1.000 operaciones de subrogación y lamentablemente estamos viendo que en muchos casos no se ha cumplido con la obligación de utilizar material genético de al menos uno de los progenitores”. Desde entonces, el director de la clínica, Albert Totchilovsky —a quien ya le fue cerrada otra clínica de gestación—, está en arresto domiciliario. Junto al resto de la cúpula directiva se enfrenta a penas de entre ocho y 15 años de cárcel.

Hace un año, la clínica ya fue intervenida por la policía y cerrada durante una semana, pero nada trascendió a los medios, a pesar del caos que se generó porque se llevaron hasta los pasaportes de los contratantes. Es ahora cuando, tras la rueda de prensa, se ha conocido la investigación en curso. Mientras, las instituciones ucranianas han animado a todas las mujeres gestantes que crean haber sido víctimas de irregularidades a que se pongan en contacto con ellos.

“Las prácticas de esta clínica eran de sobra conocidas en Ucrania y por las agencias de subrogación, pero de alguna manera han conseguido ocultar toda la investigación policial que había detrás hasta ahora, que ha saltado todo”, explica Jorge López, portavoz de la Agencia de Padres por la Gestación Subrogada, que llevaba meses alertando sobre las prácticas de BioTexCom. “Es una clínica vergonzosa”.

El caso de la pareja italiana no es el único que ha hecho sospechar al Gobierno ucraniano. Y al español. A pesar de que en un primer lugar Exteriores apuntó a la imposibilidad de tomar muestras de ADN para demostrar la filiación como causa del colapso en los registros de los menores nacidos por vientres de alquiler, en la tarde del miércoles afirmó que se debía a “posibles casos de mala praxis médica asociada a los procesos de reproducción asistida, así como de casos de posible tráfico de menores”. Aunque el Ministerio de Exteriores no ha confirmado a este periódico que se refiera concretamente a BioTexCom, es la que está detrás de la mayoría de contratos de las parejas a las que no se les entrega el pasaporte, y es la única clínica que está siendo investigada por las autoridades ucranianas.

Las gestantes son ingresadas a partir del quinto o sexto mes de embarazo. (BioTexCom)
Las gestantes son ingresadas a partir del quinto o sexto mes de embarazo. (BioTexCom)

Inseminación artificial y hepatitis B

Además de tráfico de menores, BioTexCom está siendo investigada por la denuncia de una gestante que contrajo hepatitis B al quedarse embarazada. Se sospecha que la clínica tenía como práctica habitual inseminar directamente a las gestantes con el semen del contratante, en lugar de implantar un embrión fecundado con el óvulo de la mujer contratante o de una donante. La inseminación es del todo ilegal, no solo porque carece del consentimiento de la gestante (que en todo momento cree estar recibiendo un embrión), sino porque, según la ley ucraniana, no puede usarse el óvulo de la gestante para desarrollar un embrión. Además, también se les acusa de implantar embriones 'adoptados', es decir, de parejas diferentes a las contratantes que les habían sobrado de otras intervenciones.

Por eso BioTexCom es la más grande, porque lo hace a mitad de precio que el resto. Es el Burger King de la gestación subrogada

“Lo barato sale caro, y al final si BioTexCom era mucho más barata es porque estaban ahorrando costes de algún sitio. Es mucho más barato hacer una inseminación artificial que implantar un embrión, para lo que hace falta un laboratorio que ellos presumiblemente no tienen”, explica Roberto Pertiñez, presidente de Asociación de Gestación Asistida Reproductiva. "He viajado por lo menos cuarenta veces a Ucrania, y a menudo me encontraba con padres que igual era la décima vez que iban a dejar su material biológico a este centro. Y yo les decía: ¿no os dais cuenta de lo que están haciendo? En un procedimiento normal, tú dejas tu muestra una sola vez y se generan embriones que posteriormente se vitrifican y los usan cada vez que hace falta. Pero lo que se sospecha es que se inseminaba directamente a la gestante”.

Los 'packs' que ofrecen en su web.
Los 'packs' que ofrecen en su web.

“Es una pseudoclínica, se vendían como clínica pero no tenían ni laboratorio siquiera, lo subcontraban cuando hacía falta, y eso era algo que sabía todo el mundo pero si lo decías parecía que es que te estabas metiendo con la competencia”, explica el representante en España de otra agencia de subrogación que opera en Ucrania y que prefiere no dar su nombre. “Nosotros tuvimos el caso de una pareja que había venido de BioTexCom porque su hijo tuvo megaloencefalia, algo que es puramente genético, y se descubrió que era porque habían usado el mismo óvulo que la gestante”. Según afirma, BioTexCom ofreció 80.000 euros a la pareja afectada para que no lo denunciase. “Por eso BioTexCom es la más grande, porque lo hace a mitad de precio que el resto y nadie entendía cómo. Es el Burger King de la gestación subrogada”.

Otra de las estrategias que utilizaba BioTexCom para ahorrar era implantar hasta cinco embriones en las gestantes. Como a sus clientes les ofrece un precio cerrado sea cual sea el número de intentos, así se aseguraban de que al menos uno se implante. Y si luego hacía falta quitarlos, se quitaban. “Entre nuestros asociados hemos tenido casos de embarazos múltiples, partos prematuros, cinco bebés que nacieron muertos… Eran prácticas muy dudosas”, explica López.

Pagos en las Seychelles

En la rueda de prensa que ofreció el fiscal ucraniano junto al jefe de policía hace un mes, explicaron que, además de por todas las irregularidades anteriores, también se estaba investigando a BioTexCom por fraude fiscal. Al menos dos parejas españolas que han contratado esta 'clínica' aseguran haber realizado pagos en las Islas Seychelles y en Chipre, ambos países conocidos por sus ventajas fiscales. “Lo vas pagando en función del momento del proceso, como en seis plazos. Primero la inseminación, luego durante el embarazo... Hemos hecho dos transferencias a cuentas en Ucrania y dos a Chipre, y nos quedan otras dos por hacer”, explica una de las parejas atrapadas en Kiev, que prefiere no dar su nombre.

Además, los acusan de pagar directamente en un sobre a las madres gestantes, que en muchos casos recibían la mitad del dinero que les decían a los contratantes que iban a recibir (unos 6.000 euros en lugar de 12.000), como también intentó demostrar la cadena Cuatro en un reportaje en el que visitaba la clínica hace un año.

La gente se iba de rebajas con estos procesos. Es muy lamentable cuando los costes son los que son...

“Las amenazan con denunciarlas por tráfico de menores si no aceptan menos dinero que el que les habían prometido”, confirma López, según varios casos con los que ha tratado personalmente. “Las tienen hacinadas en apartamentos para 10 personas donde meten a 20. Aquello es un gallinero”. La clínica vende el internamiento de las mujeres ucranianas como una manera de monitorizar y controlar los últimos meses de embarazo, algo con lo que no están de acuerdo algunas agencias. “BioTexCom las saca de sus familias, las separa y las tiene como presas, encerradas juntas y contagiándose todo, cuando una cogía una gripe la transmitía a todas las demás. Era como una granja y, claro, las que aceptan a vivir así son las que menos recursos tienen”, explica el representante que prefiere no revelar su identidad.

Los testimonios de algunas de ellas en un documental francés que también alertaba de las prácticas de BioTexCom son reveladores sobre las situaciones que atraviesan las mujeres que deciden someterse a estos tratamientos: “Con mi sueldo gano como mucho 110 euros al mes. Estamos todas obligadas a ganar dinero de esta manera. Quizá no sea correcto, pero yo me considero solo como una incubadora”, explicaba una de ellas. “No tenemos otra opción para alimentar a nuestros hijos”, explicaba otra.

En los últimos años, Ucrania se está posicionando como destino estrella para las familias que deciden tener un hijo mediante este procedimiento y ya se la conoce como 'el vientre de Europa'. Es la mitad de caro que en países como Estados Unidos, Canadá o Grecia, y como sí ocurre en los dos últimos, no se pide que las gestantes lo hagan de manera altruista. A las parejas españolas solo se les requiere que estén casadas, sean heterosexuales y demuestren no poder tener hijos de manera natural. Sin embargo, el Gobierno ucraniano ya ha anunciado que tras este escándalo impondrá unos protocolos de control más restrictivos.

“Las eternas olvidadas son las gestantes, que son las que más han sufrido las malas prácticas de BioTexCom y que irán saliendo poco a poco”, abunda Pertiñez. “La gente se iba de rebajas con estos procesos. Es muy lamentable cuando los costes son los que son y ahora hay mujeres que se han quedado con un regalo, en forma de ETS [enfermedad de transmisión sexual] para toda su vida por no haberse hecho las cosas bien”.

Las condiciones de esta 'clínica' a menudo pasan desapercibidas por las parejas contratantes, entre las que es habitual escuchar buenas experiencias. "Nosotros le preguntamos a nuestra gestante por qué lo había hecho con BioTexCom y nos dijo que porque era la más grande, la más segura y la que más dinero pagaba", afirma un padre por vientre de alquiler. “BioTexCom tiene cientos de casos todos los años, por mucho que se intente hacer bien no quita que haya algún error humano”, señalan también desde otra agencia que trabaja con ellos y prefiere no aparecer en este reportaje.

Por el momento, hay varias familias afectadas por la investigación a BioTexCom, entre ellas la mayoría de las que están a la espera de un pasaporte para volver a España con los menores. Agencias y abogados temen que el número vaya en aumento a medida que más gestantes den a luz los bebés 'encargados' hasta su cierre. “Ahora son 30, pero serán 40, 50, 60… Sobre todo si el consulado no encuentra una solución para que no estén meses allí”, considera López.

*En la primera versión de este artículo se señalaba que la clínica estaba cerrada, pero según han informado varias parejas que se encuentran en un proceso de gestación subrogada la clínica permanece abierta llevando a cabo los procedimientos en curso.

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