nuevo templo de las palmas de gran canaria

Arabia Saudí ultima su plan para construir otra mezquita en suelo cedido por Podemos

El Centro Cultural Islámico de la M-30 ya ha solicitado dinero a Riad para levantar un nuevo templo en una parcela pública de 2.300 metros de Las Palmas otorgada por el partido de Pablo Iglesias

Foto: Rezo del viernes en la mezquita de Madrid. (EFE)
Rezo del viernes en la mezquita de Madrid. (EFE)

Arabia Saudí está ultimando sus planes para construir otra macromezquita en España. El Centro Cultural Islámico de Madrid, la entidad vinculada a ese país que gestiona el templo de la M-30, ha culminado la redacción del proyecto para levantar la nueva mezquita de Las Palmas de Gran Canaria en una parcela pública cedida por la Concejalía de Urbanismo de la ciudad, controlada por Podemos. Las obras solo están pendientes de que la Liga del Mundo Islámico, el organismo que utiliza Riad para expandir su visión ultra-rigorista del islam fuera de su territorio, libere los fondos necesarios para comenzarlas. Según han confirmado a este diario fuentes oficiales de la mezquita de la M-30, se trata de un simple trámite interno que se completará en breve.

El templo se levantará en un solar municipal de 2.300 metros cuadrados situado a las afueras de Las Palmas y contará además con un restaurante, salas deportivas y culturales y hasta un tanatorio. Asociaciones de vecinos habían presentado alegaciones, pero ninguna ha prosperado y el Centro Cultural Islámico de Madrid tiene vía libre para solicitar la licencia de construcción. La única condición que debe cumplir es que el proyecto arquitectónico de la nueva mezquita se adapte a la normativa urbanística local.

El concejal de Podemos Javier Doreste (i) y Saud bin Abdullah el Gudaian firman el acuerdo en 2015.
El concejal de Podemos Javier Doreste (i) y Saud bin Abdullah el Gudaian firman el acuerdo en 2015.

El templo es una reivindicación histórica de los 40.000 musulmanes que residen en la isla de Gran Canaria. A finales de los noventa, el exministro José Manuel Soria, entonces alcalde de Las Palmas, firmó un acuerdo con la comunidad islámica de la ciudad para cederles suelo a cambio de la expropiación de un inmueble que se encontraba en el trazado de un túnel. Sin embargo, ese pacto no se concretó hasta octubre de 2015, tras la llegada del PSOE a la alcaldía y el aterrizaje de Podemos en la Concejalía de Urbanismo.

Ante la dificultad de los musulmanes de la isla para hacer frente a una obra de esa envergadura, el Centro Cultural Islámico de Madrid aprovechó la oportunidad para interesarse por el proyecto y costearlo. El concejal de Urbanismo de Podemos, Javier Doreste, no puso ningún problema a que esa entidad financiada por Arabia Saudí asumiera el coste de la construcción del templo y su futura dirección espiritual. El propio Doreste escenificó en un acto público la entrega de la parcela al director de la Mezquita de la M-30 y representante de la Liga del Mundo Islámico, el saudí Saud bin Abdullah el Gudaian.

Fuentes de la lucha antiterrorista expresan a este diario su inquietud por el avance del islamismo radical en España y sostienen que la mezquita de Las Palmas representa un nuevo hito en esa escalada. Oficialmente, el centro de la M-30 y otros templos controlados por la Liga del Mundo Islámico, como los de Málaga y Fuengirola, han adoptado un discurso más laxo para sacudirse la presión de las autoridades españolas y tratar de llegar a musulmanes de corrientes moderadas, abrumadoramente mayoritarios en territorio nacional. Pero estos expertos advierten de que los imanes de esas mezquitas están directamente financiados por Arabia Saudí y militan en el wahabismo, una visión ultraortodoxa del islam omnipresente en ese país que defiende la aplicación de la 'sharia', proclama la inferioridad de la mujer y otras religiones y, en general, rechaza la asimilación de los valores occidentales. La experiencia ha demostrado que ese radicalismo islámico es el caldo de cultivo de otros comportamientos que amenazan la convivencia y la seguridad.

La cesión de la parcela al Centro Cultural Islámico de Madrid también choca con el discurso de Podemos, que desde su aparición en 2014 ha criticado los vínculos de la Casa Real y el Ibex 35 con Arabia Saudí, al sostener que este país financia el terrorismo de grupos como el autodenominado Estado Islámico. El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, insistió en esa denuncia tras los atentados de las Ramblas y Cambrils del pasado 17 de agosto. Pidió que se revisen las “relaciones empresariales” con Arabia Saudí porque “ofenden a buena parte de la ciudadanía”. En Las Palmas, sin embargo, Riad se ha encontrado a Podemos como aliado para seguir expandiendo su particular cosmovisión del islam en suelo español.

El concejal de Urbanismo de Las Palmas resta importancia a la adscripción de los promotores del templo. “No creo que vaya a haber problemas de seguridad. Además, nuestra labor no es comprobar qué rama del islam va a gestionar la mezquita, igual que no miramos qué corriente católica está detrás de la construcción de una iglesia”, aseguró Doreste en su día en conversación telefónica con El Confidencial. El acuerdo de octubre de 2015 daba cinco años de plazo al Centro Cultural Islámico de Madrid para la presentación de la licencia de construcción. Todavía tiene tres años de margen. Fuentes del centro de la M-30 confían en que la Liga del Mundo Islámico les conceda los fondos para poner la primera piedra del templo de Las Palmas en un breve periodo de tiempo. La cesión del suelo público tiene una duración de 35 años.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
78 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios