colaboración entre cuerpos

Interior metió a los Mossos en el Centro de Coordinación 20 días antes de los atentados

La Generalitat, sin embargo, retrasó la designación del funcionario de enlace hasta después de la masacre en las Ramblas

Foto: El 'major' de los Mossos, Josep Lluís Trapero, junto al 'conseller' Joaquim Forn y al 'president' Carles Puigdemont. (EFE)
El 'major' de los Mossos, Josep Lluís Trapero, junto al 'conseller' Joaquim Forn y al 'president' Carles Puigdemont. (EFE)

El Ministerio del Interior y la Generalitat acordaron la entrada de los Mossos d'Esquadra en el Centro de Coordinación contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) 20 días antes de los atentados que acabaron con la vida de 16 personas en Barcelona y Cambrils el pasado 17 de agosto. El departamento dirigido por Juan Ignacio Zoido daba entrada de este modo a la policía autonómica en el organismo responsable de armonizar las investigaciones que mantienen abiertas los distintos cuerpos.

El acta que permite la incorporación de los Mossos al Citco fue firmada por el responsable del centro, el comisario José Luis Olivera, así como por el actual 'major' de la policía autonómica, Josep Lluís Trapero, en el cargo apenas tres meses antes, y el jefe de los servicios antiterroristas de la corporación catalana, Manel Castelví. Tras la entrada de la Ertzaintza en el centro de coordinación hacía pocos meses, tanto Generalitat como Interior consideraron necesario el acceso de los Mossos, que gracias a este acuerdo tienen acceso a las bases de datos del organismo.

El convenio entre ambas partes conlleva, entre otros aspectos, la presencia física de un miembro de los Mossos en el departamento dirigido por Olivera de forma permanente, con el fin de servir de enlace entre el cuerpo territorial y el centro de coordinación. Se trata de una figura habitual en la estructura orgánica de entidades policiales o jurídicas de las instituciones. No en vano, tanto Mossos como Ertzaintza tienen, por ejemplo, varios representantes de enlace en organismos policiales internacionales, donde se encuentran desde hace más de una década, o en la Audiencia Nacional, entre otras.

A pesar de la firma del mencionado acuerdo, el representante de los Mossos no llegó a estar en el Citco físicamente antes de los atentados. La Consellería de Interior de la Generalitat no designó a nadie y la masacre se produjo sin que hubiera enlace. Fuentes de los Mossos y de Interior aseguran que no era necesaria esta figura para que hubiera comunicación entre ambas instituciones, ya que hay reuniones e intercambios de información con mucha frecuencia al margen de la presencia en el centro de coordinación antiterrorista.

La existencia de esta figura de enlace en el Citco permite a los Mossos introducir con rapidez datos de operaciones que tengan en marcha tanto contra el crimen organizado como contra el terrorismo que se almacenan en la base de datos Sicoa. Como los servicios de información de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y de la Ertzaintza también hacen un volcado de datos similar, cuando se produce una coincidencia en algún apunte, salta una alerta, lo que significa que hay dos cuerpos llevando investigaciones coincidentes.

En ese momento, los responsables del Citco convocan a las dos fuerzas policiales implicadas, que tienen un encuentro para determinar en qué punto coinciden y cómo de avanzada está cada una de las investigaciones. Tras la reunión, los responsables del centro deciden qué cuerpo continuará con las diligencias y cuál se quedará al margen, al menos de la parte coincidente. El intercambio de información, explican fuentes conocedoras del funcionamiento del organismo, es siempre enriquecedor, permite evitar duplicidades y organizar las investigaciones.

La falta de coordinación, de hecho, es una de las cuestiones que fallaron un día antes de los atentados. Los Mossos atendieron la explosión accidental de varias bombonas de butano en una casa de Alcanar que luego resultó ser en la que los terroristas estaban preparando artefactos para poner bombas en la Sagrada Familia y otros monumentos emblemáticos de Barcelona, el denominado plan A, que posteriormente fue sustituido por los atropellos masivos en las Ramblas y Cambrils que acabaron con la vida de 16 personas. Sin embargo, los policías autonómicos no reconocieron a los inquilinos de Alcanar como una célula terrorista.

No llegaron por lo tanto a introducir ningún dato en el Citco que ayudara a cruzar información con otras investigaciones o con bases de datos de antecedentes, lo que hizo que tampoco el centro tuviera capacidad para detectar a los yihadistas. La célula actuó muy pronto y es probable que un flujo más rápido en el traslado de datos tampoco hubiera ayudado, pero esta duda no lo será a partir de ahora, dado que los Mossos ya están en el organismo como el resto de cuerpos policiales. El Citco depende directamente de la Secretaría de Estado del Ministerio del Interior y fue creado para coordinar las investigaciones que tienen en marcha las diferentes fuerzas de seguridad, no dirige pesquisas ni tiene relación directa con otras policías extranjeras, sino únicamente con centros de similares características en otros países.

El incidente de Alcanar, además de la tardanza en reconocer a los terroristas, conllevó otra polémica en torno al cuerpo que tenía competencias para investigar los hechos. Según explicaron desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles, los Mossos impidieron a los Tedax del instituto armado estatal acceder a la casa que había ocupado la célula para ver si había riesgo de que se produjeran más explosiones. El jefe de la policía autonómica, sin embargo, respondió que "la Guardia Civil en ningún caso hizo ningún ofrecimiento porque no hubiera tenido ningún sentido; los Mossos tienen su propio Tedax y estaba activado desde el primer momento".

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