LA AUSENCIA DE JUAN CARLOS I EN EL CONGRESO

Ni enfado ni malestar: "Rey no hay más que uno", dicen los constitucionalistas

Juan Carlos I no estuvo en el Congreso. Su ausencia fue muy sonada. Los expertos constitucionalistas aseguran que la no asistencia fue "coherente" con la linea de Felipe VI

Foto: El rey Felipe VI durante el discurso que pronunció en el Congreso de los Diputados. (EFE)
El rey Felipe VI durante el discurso que pronunció en el Congreso de los Diputados. (EFE)

La ausencia del rey Juan Carlos en el 40 aniversario de las elecciones de 1977, al que acudieron los padres de la Constitución, personajes históricos de aquel momento y familiares de los mismos, fue la más sonada de todo el Congreso de los Diputados. El rey emérito no estuvo pese a no tener nada previsto en la agenda y encontrarse en Madrid todo el día. Pero fuentes cercanas a la Casa Real insisten en que no hubo ningún enfado ni molestia por no haber acudido al acto aunque él fuera uno de los hacedores de la democracia, igual que los expertos constitucionalistas consultados por este diario afirman que la no asistencia de don Juan Carlos es completamente "coherente" con la linea de comportamiento llevada a cabo por Felipe VI desde que en junio de 2014 accediera a la Jefatura del Estado.

"Rey no hay más que uno. Lo dice la Constitución y hay que recordar que el monarca emérito no tiene funciones públicas, ni políticas, ni estatales", afirma Antonio Torres del Moral. Si bien es cierto, el Título II de la Carta Magna se refiere a "la Corona" que, según los expertos, se trata de un concepto más amplio que podría englobar a la Familia del Rey, a la jefatura del Estado en su conjunto y, por tanto, al propio don Juan Carlos. Sin embargo, Torres del Moral recuerda que la interpretación por la que se ha regido Felipe VI en los primeros tres años de reinado ha sido la más estricta y escueta de todas, personificando la Monarquía solo en él y sin salirse de las competencias constitucionales. Advierte por ello que lo que realmente habría sido "contradictorio" era una aparación de este tipo.

Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados donde los reyes presidieron la sesión solemne de la conmemoración del 40 aniversario de las elecciones. (EFE)
Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados donde los reyes presidieron la sesión solemne de la conmemoración del 40 aniversario de las elecciones. (EFE)

Ya en la proclamación del Rey no estuvo don Juan Carlos, cediendo todo el protagonismo al nuevo monarca y entendiendo —según el marco constitucional— que en las Cortes Generales no había lugar para dos jefes de Estado. Precisamente, el catedrático y profesor de la Universidad del País Vasco, Javier Tajadura, insiste en este mismo punto: "No tiene sentido que haya dos reyes en el Congreso en cada momento. No puede ser por cuestión de protocolo y por la propia esencia constitucional. Solo hay un monarca". Tampoco apareció el emérito —tras debates mediáticos y especulación— en la primera Pascua Militar de don Felipe (ni en las posteriores) ni tampoco en las distintas celebraciones del Día de las Fuerzas Armadas.

Otra de las tesis que manejan algunos de los expertos constitucionalistas pasa por que la presencia del rey Juan Carlos no eclipsara gran parte del acto. Primero, por los acontecimientos a los que se rendía homenaje y, segundo, por el discurso que Felipe VI lanzó en sede parlamentaria, repleto de advertencias al Gobierno de la Generalitat y recordándole el necesario respeto a las leyes para garantizar los derechos de los ciudadanos frente al desafío secesionista. El constitucionalista catalán, Xabier Arbós, asegura al respecto precisamente que otro motivo clave para justificar la ausencia del rey emérito podría ser la voluntad de "mantener el foco" en el jefe del Estado y en el "mensaje tan claro" que quiso trasladar a la sociedad. Arbós es partidario de poner el acento en ese argumento, al entender que tanto la presencia como la ausencia de don Juan Carlos podría haber tenido cabida en una tradición protocolaria que no cuenta con un precedente de este tipo.

Don Felipe saluda a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. (EFE)
Don Felipe saluda a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. (EFE)

Fuentes de la Cámara Baja rechazan dar una versión propia sobre la ausencia del rey emérito. Sí es cierto que miembros de la misma aducen a la organización del acto en sí y a los espacios utilizados —una sesión solemne en el Pleno tras el besamanos en el salón de Pasos Perdidos— para explicar la dificultad física de haber encontrado un lugar apropiado para el padre de Felipe VI. Incluso la tribuna de honor, también llamada diplomática, que ocuparon la reina Sofía y la infanta Elena durante la proclamación y que en otras ocasiones han ocupado presidentes autonómicos, no parecía pertinente para un Rey precisamente por usos anteriores.

El retiro de don Juan Carlos se consolidó casi de forma inmediata tras su abdicación, disminuyendo casi por completo su actividad en el despacho de Palacio Real y asumiendo un papel de representación institucional muy concreto. Las referencias a su figura y al papel que él desarrolló en la Transición fueron numerosas durante la intervención de la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, y también Felipe VI le parafraseó al inicio de su discurso en la tribuna.

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