violencia en el deporte

"Te tengo que rajar, maricona". El fútbol deja impune otro episodio de insultos homófobos

"Árbitro, eres un hijo de puta" o "sois unos perros, os teníais que morir todos" fueron algunas de las expresiones que se oyeron el pasado domingo en las categorías inferiores

Foto: Web de la Federación Andaluza de Fútbol.
Web de la Federación Andaluza de Fútbol.

Un jugador del Bujalance, equipo que milita en la Primera División Regional Andaluza, insultó gravemente al árbitro el pasado domingo durante el encuentro que disputaba el equipo local con el Peñarroya Pueblonuevo. El futbolista, que se encontraba sancionado y estaba físicamente ubicado en la grada por este motivo, se dirigió al colegiado, le recordó un partido anterior, le amenazó y le lanzó improperios homófobos. "Árbitro, eres un hijo de puta", comenzó diciéndole. "¿Te acuerdas de mí en Palma del Río?", le preguntó antes de intimidarle. "Te tengo que rajar, maricona", añadió.

El colegiado reflejó en su acta todas estas agresiones verbales, pero al parecer no son consideradas suficientemente graves por la Federación Cordobesa de Fútbol como para ser merecedoras de una sanción. De ahí las protestas del Sindicato de Árbitros, que se queja de que estos insultos homófobos queden sin castigo, a pesar de que los protagonizó un jugador federado. Del mismo modo piensa el propio árbitro del encuentro, que en declaraciones a El Confidencial califica estos improperios como algo "demasiado habitual" en los terrenos de juego que sin duda debe ser sancionado. "Hay que erradicarlo", sentencia.

Consulta de sanciones. (FAF)
Consulta de sanciones. (FAF)

Sí fueron castigados por la Federación, sin embargo, los insultos que parte del público arrojó contra el equipo visitante. "Sois unos perros, hijos de puta, os teníais que morir todos", 'escupieron' al banquillo algunos aficionados, que han conseguido con su actitud que el organismo federativo multe al Bujalance con 90 euros y aperciba del cierre del campo, un castigo que el Sindicato de Árbitros considera que se queda corto y califica de "nada educativo", ya que obvia elementos relevantes como la pelea que tuvo lugar entre aficionados.

Según el acta, a la que ha tenido acceso El Confidencial, "en el minuto 35 de la primera mitad, y tras una falta del equipo visitante, un sector de la grada" en el que estaban los aficionados del equipo local comenzó a pelearse a patadas con otros componentes del público, lo que obligó al colegiado a "detener el encuentro" para dirigirse al delegado de campo y reclamarse la presencia de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, apenas aparecieron dos agentes de la Policía Local, una presencia insuficiente a todas luces, asegura el propio colegiado.

"Me dijeron que ellos garantizaban mi integridad física, pero yo sabía que no era verdad, porque si los 300 aficionados me quieren pegar a mí, lo hacen", confiesa el árbitro del partido, que describe además que los dos agentes incluso se marcharon del campo pocos minutos después para atender otro requerimiento lejos de allí, con lo que dejaron sin presencia policial alguna el terreno de juego.

Fue entonces cuando, ya en la segunda parte, durante el minuto 65 de juego, el mencionado jugador sancionado que se encontraba en la grada, que militaba en la categoría de Tercera División Juvenil del club local, lanzó los citados insultos. "Se dirigió hacia mi asistente y hacia mi persona con brazos en alto, tono efusivo y al mismo tiempo amenazante", describió el propio colegiado antes de explicar los improperios concretos. Tras ellos, siguió relatando en el acta, "me volví a ver en la obligación de requerir al delegado de campo para que llamara a las fuerzas del orden público, que no se encontraban ya en las instalaciones".

El árbitro describe los insultos de los aficionados: "Sois unos perros, hijos de puta, os teníais que morir todos"Pero no cesaron las hostilidades. "En el minuto 70, mi asistente número uno me comunica cómo varios aficionados del equipo local increpan al banquillo visitante en los siguientes términos: sois unos perros, hijos de puta, os teníais que morir todos", describe el colegiado, que volvió a parar el encuentro unos minutos. Ya finalizado el partido, la Policía tuvo que escoltar al árbitro hasta el vestuario, dado que varios espectadores se agolparon en la puerta.

"Nos seguimos preguntando, sin obtener respuesta, dónde se esconde el presidente de la Real Federación Andaluza de Fútbol, con 31 años en el cargo, ante los 150 casos que hemos publicado en su federación", protestan desde la organización sindical. "Para él, la culpa es de los árbitros por querer mostrar esta violencia públicamente, y es que estamos perdiendo el miedo, su herramienta; sabemos que habla mal de nosotros, pero a las espaldas, nunca de forma pública, nosotros se lo decimos directamente: dimita", afirman los árbitros.

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