vuelve a tomar declaraciones

La Guardia Civil vuelve al punto cero del 'caso Diana' en busca de información de calidad

Los agentes peinan desde el viernes una amplia zona de la ría de Arousa mientras los especialistas informáticos del cuerpo siguen analizando el rastro de los teléfonos móviles

Foto: Arsenio Fernández de Mesa visitó el viernes a los investigadores encargados del caso Diana. (EFE)
Arsenio Fernández de Mesa visitó el viernes a los investigadores encargados del caso Diana. (EFE)

No hay ninguna hipótesis descartada. La Guardia Civil sigue manteniendo todas las líneas de investigación abiertas. Durante los 20 días que duran ya las pesquisas, desde que Diana Quer López-Pinel desapareció el pasado 22 de agosto, los agentes han ido iniciando diferentes vías de rastreo en función de los testimonios y pistas que iban encontrando. Estos caminos que se abrían apuntaban a diversas hipótesis.

Los agentes han ido explorando estas líneas de investigación tratando de contrastar las sospechas hacia las que apuntaban los indicios. Sin embargo, ninguna de ellas ha podido cerrarse. La toma de declaración de conocidos de Diana vinculados con la delincuencia, por ejemplo, que en un momento dado fue explorada por los agentes, se mantiene aún abierta -como todas-, aunque no ha podido ser comprobada. Como tampoco se han encarrilado otras líneas a las que apuntaban las decenas de testimonios que ha tomado la Guardia Civil.

La imposibilidad de continuar -hasta el momento- por determinadas líneas ha provocado que los agentes hayan tenido que volver sobre sus pasos para tratar de afinar la investigación y detectar declaraciones de calidad e información indubitada que permita mirar con otros ojos los indicios de los que ya disponen. En ese contexto, los responsables de las diligencias siguen la línea a la que apunta el análisis de los repetidores de telefonía que operan en la zona.

La Guardia Civil ha acotado la búsqueda a una zona concreta desde ayer. (EFE)
La Guardia Civil ha acotado la búsqueda a una zona concreta desde ayer. (EFE)

Según este estudio, al parecer, Diana pudo subirse a un coche de camino a su casa, cuando regresaba tras haber estado con sus amigas en las fiestas del pueblo, fue a casa, se cambió de ropa y volvió a salir a la calle probablemente en el mismo vehículo. Poco después, el móvil deja de emitir señal, lo que impide que los investigadores puedan sacar más conclusiones sobre la ubicación del terminal. Esta línea tiene sus matices, puesto que en todo momento se daría por hecho que la chica estaba junto al celular, extremo que los investigadores también tienen en cuenta.

El análisis de los datos aportados tanto por el teléfono de Diana como por el de otras personas que estuvieran por la zona resulta clave en este contexto. No en vano, el pasado viernes el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, destacó el "fundamental" e "importantísimo" papel que están jugando los especialistas informáticos del instituto armado en este caso.

Los investigadores pondrían en contraste las conclusiones de estos peritajes tecnológicos con los testimonios prestados por el amplio entorno de la desaparecida. Desde su familia hasta sus vecinos, pasando por los numerosos amigos y conocidos que tenía Diana tanto en Boadilla del Monte y Pozuelo (Madrid), donde vivía e iba al instituto, como en A Pobra do Caramiñal, donde pasaba los veranos y desapareció el 22 de agosto.

Diana Quer junto a su hermana Valeria. (Facebook)
Diana Quer junto a su hermana Valeria. (Facebook)

La desaparición de Diana ha tenido una enorme repercusión mediática que ha provocado que el caso se convierta en uno de los que cuenta con más colaboración ciudadana de los últimos años. La Guardia Civil ha recibido cientos de llamadas telefónicas de personas anónimas que aseguran haber visto a la chica por distintas provincias españolas. Todas estas alertas han sido comprobadas por los agentes encargados de las pesquisas, que en algunos casos han llegado a aventurar una nueva línea de investigación con estos datos que ha terminado en nada.

El viernes por la mañana comenzó una nueva batida realizada únicamente por efectivos de la Guardia Civil en una zona de monte de la Ría de Arousa. Según dijo Fernández de Mesa, este nuevo rastreo se realiza porque los agentes "han considerado oportuno" peinar el área situada entre Taragoña y Boiro con el objetivo de encontrar alguna pista que ayude a averiguar el paradero de Diana. Unos 40 efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de Pontevedra en colaboración con miembros de la Comandancia de A Coruña exploraron un amplio territorio

El responsable de la institución, por otro lado, negó que en este momento hubiera indicio alguno que condujera a un sospechoso concreto, como apuntaban algunos medios, que insinuaban que la Guardia Civil podría incluso tener a alguna persona identificada, extremo que también aseguró desconocer el abogado de la madre de la chica, Diana López-Pinel.

Durante los 20 días de búsqueda, la familia de Diana también ha sido protagonistas. El Juzgado número 2 de Ribeira retiró la custodia de la hermana menor de la desaparecida a la madre de ambas, que decidió regresar a su domicilio de Pozuelo, donde se encuentra en la actualidad. La mujer está divorciada de su marido, Juan Carlos Quer, que no vivía en la casa familiar desde hacía cuatro años. Vecinos y amigos han descrito ante la Guardia Civil las reiteradas peleas que tenían las hijas con la madre.

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