los jóvenes expatriados del sur de europa

Habla la GenerationE: "España invierte en nosotros para dejarnos en un trastero"

Cuatro periódicos, cuatro países del Sur de Europa, cuatro idiomas y 1.200 historias para retratar una generación de expatriados.

Foto: Habla la GenerationE: España invierte en nosotros para dejarnos en un trastero

"Al final, nuestros padres iban a Madrid a trabajar, nosotros nos vamos a Europa. No es un drama, sino que hay que verlo como una oportunidad para enriquecerse a nivel personal y para desarrollarse profesionalmente". Sol, 35 años, vive en el Reino Unido desde 2006. Ocho años después, se siente europea, un sentimiento que no comparte otro joven español que vive en Portugal, desplazado por la crisis y por amor. "Mi situación ha empeorado mucho en los últimos tres años: no tengo cobertura sanitaria ni en el país de origen ni el de destino. No me siento ciudadano europeo, creo que Europa está dando la espalda a los jóvenes, sobre todo los más preparados".

Son dos caras de la misma moneda, la emigración. Son dos voces entre las más de 1.200 historias de jóvenes expatriados europeos que han llegado al equipo de GenerationE. Con este proyecto, cuatro periodistas están recopilando las experiencias de los under 40 españoles, portugueses, griegos e italianos que han dejado sus países. Un trabajo de periodismo de datos en crowdsourcing que no pretende hacer una descripción científica del fenómeno, pero sí trazar una historia común.

Los destinos de quienes han contestado a la encuesta de GenerationE están en línea con la tendencia de las estadísticas oficiales. El INE indica que los españoles que dejan el país eligen como destino sobre todo Reino Unido y Alemania, una tendencia que se refleja en las historias que este proyecto está recogiendo. Pero la comparación con los datos públicos no es sencilla: gran parte de los expatriados no se registran como residentes en el extranjero, algo que impide que dejen rastro en la estadística ministerial.

La mitad de los jóvenes europeos que han contestado al formulario de GenerationE lo han comunicado a la Administración. Entre los españoles, el 'no' al registro llega al 58%. La cifra se sitúa en el mismo rango de la que ofrece en un reciente estudio el Observatorio de la Juventud en España: indica que el 68% de españoles no señalan su nueva residencia al consulado correspondiente.

"El subregistro es la primera causa de la infraestimación del fenómeno", asegura Amparo González, investigadora del CSIC que estudia el asunto migratorio. Con pocos recursos se podrían obtener mejores datos: "Es necesario crear estímulos positivos para que los expatriados se registren. Lo contrario de lo que ocurre ahora, cuando pierdes el acceso a la Sanidad Pública si vives en un país extranjero durante más de tres meses", argumenta.

Un aspecto que caracteriza a los cuatro países –Italia, España, Grecia y Portugal– es la alta tasa de paro. Entre los jóvenes, en ninguno baja del 30%, con el récord negativo del 52% en Grecia. Pero no es el único factor que empuja a emigrar. Muchos hacen la maleta buscando ampliar sus perspectivas personales. O simplemente por razones políticas, por el hartazgo, porque no ven un futuro al país tal como es hoy.

En las próximas semanas, este diario publicará nuevas entregas sobre los factores determinantes de los jóvenes de GenerationE que han dejado España. El formulario del proyecto sigue abierto a nuevos relatos.

Nube de palabras con los términos más utilizados en las historias de GenerationE

 
¿Fuga de cerebros?
 
La educación es otro de estos factores determinantes. Tanto que no es raro hablar de "fuga de cerebros", un término que, sin embargo, es reductivo, ya que dibuja sólo el sector altamente cualificado de los jóvenes que se van. La posibilidad de estudiar en el extranjero, factor clave para más de la mitad de los que han contestado a las preguntas de GenerationE, dibuja un escenario de jóvenes que todavía están en edad de decidir, una vez formados, dónde aprovechar sus conocimientos. "Somos como relojes de precisión", comenta Noemí, bióloga en Estados Unidos tras una etapa en Londres. "España invierte en crear piezas únicas de alta calidad, invierte en educación para formar licenciados, doctores, gente bien preparada, para después dejarnos a un lado, en un trastero. Así, otros países ven la oportunidad y no dudan en invertir en nosotros, ponernos a trabajar. Porque, al fin y al cabo, ya estamos completos y trabajamos bien. Como relojes".

Nadie evita hablar de trabajo, sea el que tenía o bien el que ha ido a buscar. Además de recordar la comida, los amigos, el sol y mirar con pena a los casos de corrupción que inundan la prensa, no son pocos los que han notado "hostilidad" hacia los inmigrantes del sur de Europa. Es la sensación que intuyó Maite en un diciembre de hace unos años, en ese Reino Unido que hoy en día tiene miedo a los inmigrantes: "Una vez cuando volvía a Londres tras la Navidad, bajo la lluvia, sumida en nostalgia y arrastrando mi pesada maleta llena de libros y embutidos (gran combinación), un hombre me paró y me dijo que me volviera a mi casa. Todavía no sé si era una amenaza o un consejo".

 

 

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En la web GenerationE.eu se puede contestar al cuestionario, que sigue abierto, y seguir el desarrollo del proyecto en los otros idiomas, así como a través de la página de Facebook o en el hashtag Twitter #GenerationE. También hay un grupo donde los expatriados pueden conocerse y compartir sus experiencias.

Los datos de esta investigación están disponibles bajo licencia CC-BY 4.0

Generation E es un proyecto de cuatro periodistas europeos: Jacopo Ottaviani (coordinador), Daniele Grasso, Sara Moreira y Katerina Stavroula. Los medios que han participado son El Confidencial, Il Fatto Quotidiano (Italia), RadioBubble (Grecia), P3 (Portugal) y CORRECT!V (Alemania). El proyecto ha sido posible gracias a JournalismFund.eu.
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