Cipriano Muñoz, el inspector de Hacienda que toleró las tarjetas VIP según los titulares
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"FIRMABA ACTAS POR OTROS CONCEPTOS PARA ENCUBRIRLAS"

Cipriano Muñoz, el inspector de Hacienda que toleró las tarjetas VIP según los titulares

Los titulares de las tarjetas VIP de Caja Madrid se defienden por dos líneas: el desconocimiento de que debían declararlas y que Hacienda lo sabía y lo toleró.

Foto: Foto: ElConfidencial.Lab
Foto: ElConfidencial.Lab

Los titulares de las tarjetas VIP de Caja Madrid y Bankia mantienen dos líneas para defender su actuación: la primera es el desconocimiento de que debían declararlas (bastante poco sostenible en ministros de Economía, secretarios de Estado de Hacienda e inspectores fiscales); y la segunda es que Hacienda lo sabía y lo toleró. Para afianzar estaúltima, los beneficiarios citan un nombre,Cipriano Muñoz, el jefe del equipo de inspección de Caja Madrid, que conocía la existencia de las tarjetas pero que aceptó la propuesta de la entidad de ser sancionada por otro concepto en una cuantía similar.

Según laversión de algunos de los beneficiados por estas prebendas, Cipriano Muñoz (ya fallecido) tuvo conocimiento de la existencia de estas tarjetas pero negoció con la cúpula de Caja Madrid la forma de "arreglarlo". La entidad le pidió que no le abriera acta por las retenciones no practicadas en las tarjetas opacas, sino por otro concepto (gastos no deducibles) en una cuantía similar a la supuestamente defraudada conellas, y ella firmaba el acta en conformidad.

De esa forma, todo el mundo salía contento: los titulares no se veían implicados por no haber declarado estas cantidades, Hacienda cobraba lo que se le debía, el inspector levantaba su acta (en suplus computaba el número de actas cobradas) y la entidad mantenía el sistema de sobresueldos.

Las fuentes citadas añaden que Cipriano tenía una relación más que profesional con la cúpula de Caja Madrid bajo la presidencia de Blesa, ya que aceptaba comidas y regalos. "Era una vergüenza para el cuerpo de inspectores de Hacienda", señala una fuente de la Agencia Tributaria. Otra, por el contrario, afirma que "aunque a los asesores les guste presumir de compadreo, por parte del inspector se ve sólo como trato afable", algo que resultaba favorecido porque en esa época era normal que las inspecciones a grandes corporaciones se prolongasen durante varios años con los mismos equipos. Esta fuente añade que "parece injusto colgarle el sambenito a un muerto que no puede defenderse".

El correo incriminador

Sea como fuere, Blesa acusó el golpe cuando este inspector se jubiló y fue sustituido por una inspectora. En uno de los famosos 'correos de Blesa', del 1 de septiembre de 2009, el secretario saliente del consejo (Enrique de la Torre) explica a su sustituto (Jesús Rodrigo) el funcionamiento del sistema, con copia al propio Blesa:"Además, tiene cada uno [de los miembros de la comisión de control]una tarjeta visa de gastos de representación, black a efectos fiscales hasta ahora (no estánada claro que la nueva jefa de inspección mantenga este criterio, sobre todo teniendo en cuenta que Cipriano no conocía los nuevos importes), de 25.000 € anuales excepto su Presidente que tiene una cobertura de 50.000 €".

Este correo es muy ilustrativo, puesto que confirmaría que Ciprianoestaba al corriente de estas tarjetas y tenía un "criterio" que las toleraba, algo que no estaba claro que fuera a continuar con la nueva jefa de la inspección de Caja Madrid. Además, da a entender que ese año habían subido los máximos que podía gastar cada beneficiario y que ni siquiera su inspector de confianza conocía los nuevos límites.

Montoro, indignado

Como informó la semana pasada El Confidencial, los titulares de las tarjetas VIPaseguran que Caja Madrid primero y Bankia después imputaban esos pagos como gastos de empresa con el consentimiento del fisco y que por eso ellos no los declaraban. Sin embargo, desde el departamento deCristóbal Montororeplican queera imposible detectar esos cobrospuesto que ninguna de las dos partes los declaraba. La participación de Cipriano pone en duda ese desconocimiento, aunque, si llegaba a acuerdos para levantar actas por otros conceptos, es posible que la Agencia Tributaria no llegara a tener constancia de este entramado.

"A Hacienda se le informa con un modelo normalizado, no por alguien que cuenta una cosa informalmente", señala una de las fuentes de la Agencia Tributaria consultadas.En cualquier caso, Montoro está muy enfadado con este asunto porque afecta a su antiguo compañero de GobiernoRodrigo Rato, a su antiguo subordinadoEstanislao Rodríguez-Ponga, al jefe de gabinete de su número dos actual, etc. De ahí que quiera "sanear" totalmente esta historia y que haya anunciado una investigación a todos los beneficiarios y a posibles prácticas similares en otras empresas.

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