Botella decidió retirarse con el consejo de Aznar antes de comunicárselo a Rajoy
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Botella decidió retirarse con el consejo de Aznar antes de comunicárselo a Rajoy

 Ana Botella tenía decidido renunciar a la carrera por la próxima candidatura del PP a la alcaldía de Madrid desde antes del verano. El mensaje llegó

Ana Botella tenía decidido renunciar a la carrera por la próxima candidatura del PP a la Alcaldía de Madrid desde antes del verano. El mensaje llegó a la Moncloa en julio, la decisión final fue adoptada “en familia” durante el mes de agosto y el 1 de septiembre se lo comunicó en persona a Mariano Rajoy, como adelantó El Confidencial. Ayer llegó la hora de la despedida, prevista por el presidente del Gobierno, igual que la de Jaime Mayor Oreja en enero pasado. En el PP esperan ahora que su presidente nombre a una aspirante “de peso”, pero se temen que lo haga sin prisa porque no necesite mucho lanzamiento: Soraya Sáenz de Santamaría, Cristina Cifuentes, e incluso Esperanza Aguirre.

Según lo programado y en las fechas acordadas personalmente entre ambos, Mariano Rajoy se ha quitado de encima el primer problema que tenía para abrir el proceso de elección de la principal lista que tiene que elaborar para los próximos comicios de mayo: la de Madrid. “Con ella no tenemos ninguna posibilidad de ganar”, repetían en la sede Génova ante los problemas de imagen de la alcaldesa que heredó el cargo de Alberto Ruiz-Gallardón, pero que no deja de ser la esposa de José María Aznar y miembro de la vieja guardia del partido. Como Rajoy.

En la dirección nacional del partido insisten en que Botella ha hecho una buena gestión económica y organizativa del Ayuntamiento, pero le han faltado reflejos de político profesional en asuntos como el caso del Madrid Arena. Se quemó –dicen– en la presencia pública y ella misma era consciente de que suponía de cara a las elecciones una rémora añadida para un partido, el suyo, en horas muy bajas de popularidad por la gestión del Gobierno.

Igual que en el caso de Mayor Oreja, la alcaldesa, que también sabía que no contaban con ella para la candidatura, quiso anunciarlo cuanto antes, pero primero estaba el debate sobre el estado de la región en la Asamblea de Madrid celebrado la semana pasada. No convenía estropearle la sesión a Ignacio González. Botella llamó el pasado viernes a Rajoy, pero el presidente del Gobierno le pidió desde Cardiff (donde asistía a la cumbre de la OTAN) que dejara pasar la cita del comité ejecutivo del PP del lunes. Botella prefirió no ir a la reunión de la directiva.

Carlos Floriano, que ejerció de portavoz del partido, tuvo que lidiar después del comité con la pregunta sobre la lista de Madrid. Respondió que el PP tenía en Madrid muchos candidatos, “empezando por la alcaldesa”. No parecía que estuviera muy informado de las prisas de Botella por evitarse preguntas sobre su futuro.

La primera edil de Madrid cerró la despedida con Rajoy ayer mismo por la mañana y en persona, aunque en fuentes de la Moncloa se negaron a confirmar si acudió al despacho del presidente del Gobierno. Poco después de las tres de la tarde preparó y convocó su comparecencia pública sin más dilación. No quería “filtraciones” de ningún tipo. En Génova no se habían enterado, aunque en el Senado Alberto Ruiz-Gallardón avisó al llegar (poco después de las 16 horas) de que su sucesora iba a contar algo importante a las cinco.

En fuentes populares se da por buena la versión de que la alcaldesa de Madrid ha contado con la opinión de su marido para renunciar a la carrera por la candidatura. Hasta apuntan que “Aznar no la hubiera dejado presentarse a una derrota segura”. Botella tiene una relación directa (y buena) con Rajoy. Está en el comité ejecutivo desde el Congreso de Valencia.

La misma despedida de Jaime Mayor

El presidente del Gobierno la despidió con un discurso parecido al que escuchó en enero Mayor Oreja: le preguntó si lo había pensado bien, le repitió que hiciera lo que considerara mejor para su futuro y le aseguró que contaría con ella para otras responsabilidades políticas.

Conocida la noticia, entre dirigentes y diputados del PP se desataron las especulaciones sobre el calendario que aplicará a partir de ahora su jefe para nombrar candidata, reflexiones que consisten básicamente en adivinar si se tomará el mismo tiempo que cuando eligió a Miguel Arias Cañete para encabezar la lista de las elecciones europeas. Aplicado a este caso, el resultado estaría entre enero y marzo.

Los nombres de las aspirantes barajados en el PP eran los ya conocidos: Soraya Sáenz de Santamaría si las encuestas son favorables a la vicepresidenta del Gobierno hasta el extremo de prever tirón absoluto, una victoria clara y si Rajoy se decide a desmontar su gabinete. Y Cristina Cifuentes si esos sondeos no son concluyentes y el presidente del Gobierno prefiere no tocar el Gobierno.

Esperanza Aguirre está en la reserva por si consigue “darle la vuelta” a su problema con los tribunales y se libra de ser condenada por desobediencia en el caso de su incidente con los policías municipales. El problema es que nadie controla los tiempos de los tribunales y el juicio puede coincidir con la precampaña electoral.

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