Cañete insufla vida al PSOE con una clara derrota ante Valenciano
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TROPIEZA AL CALIFICAR DE MARAVILLOSO EL RESCATE

Cañete insufla vida al PSOE con una clara derrota ante Valenciano

Un cara a cara sin Europa, centrado en lo clichés habituales, totalmente previsible y centrado, casi en su totalidad, en la política interna de los últimos años

placeholder Foto: Miguel Arias Cañete saluda a la candidata socialista a las elecciones europeas, Elena Valenciano. (EFE)
Miguel Arias Cañete saluda a la candidata socialista a las elecciones europeas, Elena Valenciano. (EFE)

Un cara a cara sin Europa, centrado en los clichés habituales, completamente previsible y enfocado, casi en su totalidad, en la política interna española de los últimos años. En la foto en blanco y negro que quiso presentar el candidato popular Miguel Arias Cañete como “herencia recibida” de los gobiernos socialistas frente al retrato de recortes, tijeretazos, fraude fiscal y pérdida de derechos que esbozó Elena Valenciano sobre los dos años y medio de gestión de Mariano Rajoy. No hubo lugar para la sorpresa pero sí una contrincante, la socialista, que salió al plató de los estudios Buñuel con los deberos hechos, el guión memorizado y sabedora de que el PSOE se juega buena parte de lo que ocurra el domingo 25 en el mitin de mítines protagonizado ayer en la tele pública.

Con estas claves, Valenciano, sin guiones, sin apenas papeles ni cuadros que mostrar ante las cámaras, se fue creciendo a lo largo del debate ante un Arias Cañete que, por momentos, se perdía en sus escritos, tenía que leer en todo momento hasta los mensajes de apertura y cierre del cara a cara y que cometió un estupendo error que dejó el camino bastante allanado para que Valenciano entrase a rematar justo al volver del bloque publicitario. La socialista no perdonó que Cañete se refiriese al rescate a la banca como un préstamo “maravilloso” y le atacó duramente a la vuelta de la publicidad, convenientemente aconsejada por sus asesores.

El rescate a la banca: “un crédito maravilloso”

“El debate me ha servido para entender porque nunca hablan del rescate financiero –apuntó Valenciano-. Porque lo consideran maravilloso. Pero como pueden decir semejantes cosas pero si lo estamos pagando todos los españoles, sobre todo los más humildes". Cañete interrumpió a su adversaria tratando de matizar sus palabras y calificó el rescate de “ejemplar”, pero la vía de agua ya estaba abierta para el popular que, en defensa de sus tesis, llegó a decir, también con poca fortuna, que Valenciano estaría encantada con que los españoles hubieran perdido sus ahorros. “Nos han dado un crédito en condiciones maravillosas. Es evidente que hemos evitado el rescate. España estaba absolutamente al límite. Hemos vuelto a crecer. Nos dejaron un país en recesión”, argumentó.

En ese punto, Valenciano tiró de los "problemas internos” del PP y apuntó a Miguel Blesa y Rodrigo Rato como principales responsables del colapso de Bankia y, por ende, de la necesidad de solicitar ese rescate financiero. Cañete, por su parte, derivó a patata caliente al exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, “un socialista de carnet que no se enteraba de lo que pasaba”.

Hasta ese momento, el enfrentamiento televisado entre los dos candidatos se desarrolló en los mismos términos en los que se ha polarizado la realidad política española en los últimos años. Con un candidato del PP centrado de forma reiterativa y casi en exclusiva en la herencia recibida del PSOE. De hecho, así abrió directamente el fuego al comienzo del programa. Con una única y fría cifra: los 3.346.000 parados que dejó el Ejecutivo de Zapatero en diciembre de 2011. “A una política económica se la mide por su tasa de paro”, añadió. Valenciano, por su parte, esperaba esas alusiones y, acto seguido, quiso contraponer a esas cifras la otra herencia que ha dejado el Gobierno de Rajoy. “Si quiere hablar de herencias, hablemos de las herencias que han dilapidado: la sanidad para todos, la educación pública, los derechos de los trabajadores o los derechos de las mujeres".

Suiza, Magdalena Álvarez y el fraude fiscal

La corrupción también se coló de pasada en el debate aunque sin ninguna entonamiento del mea culpa por parte de ninguna de las dos formaciones enfrentadas. Valenciano hizo varias referencias al fraude fiscal, reprochó que el programa electoral del PP no contenga ni una mención a este problema a pesar de que, cada año, dijo, un billón de euros de la UE se escapan por esta vía. La socialista no mentó al fantasma de Bárcenas pero tampoco hizo falta. Fue algo más sutil: “Mire que han viajado ustedes a algunos paraísos fiscales, a Suiza, y han dejado fondos. Y Suiza ni está en la Unión Europea ni necesita fondos”.

El exministro de Agricultura contraatacócon parecidos mimbres, aunque sin aludir tampoco, de forma directa, a los grandes casos de corrupción que afectan al PSOE como es el caso de los ERE irregulares o la estafa de los cursos de formación. Le bastó con recordar que esas políticas europeas que Valenciano calificaba como propias de la derecha fueron ejecutadas, entre otros, por el comisario Joaquín Almunia o por la vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, Magdalena Álvarez, recién embargada por la juez Alaya.

Cañete no rehúye el debate sobre el aborto

También era previsible que el PSOE fuera a agitar, como lo está haciendo en campaña, el anteproyecto de reforma de la ley del aborto que está impulsando el ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón. Lo que parecía menos razonable es que Cañete fuera a entrar a ese terreno para defender a su compañero de gabinete.

La candidata socialista habló en clave personal, desde su condición de madre, y reprochó al PP que tenga un problema con las libertades de los demás. “Yo soy madre, tengo un hijo y una hija, lo mejor que he hecho en la vida, lo que más me importa, pero me importa porque lo he decidido libremente. Lo fundamental es libertad”, explicó. “Han escondido la ley del aborto porque saben que en esta campaña les puede hacer mucho daño. Una buena razón para que ustedes pierdan las elecciones”..

Cañete recogió el guante, recordó que es un asunto que no se regula a nivel europeo, pero sacó a relucir uno de los aspectos más controvertidos de la denominada Ley Aído. “¿A usted le parece razonable que una niña de 16 años pueda abortar sin conocimiento ni consentimiento de sus padres?”,preguntó a su adversaria después de citar los casos en los que sí deben pedir permiso como, por ejemplo, para hacerse un piercing.

El cara a cara fue perdiendo fuelle e interés en su segunda mitad, tras el bloque publicitario, aunque dejó todavía algunas embestidas importantes por parte de ambos contrincantes. Una de ellas la protagonizó Valenciano, que pudo leer en directo una carta de Cañete dirigida a una europarlamentaria del PSOE a la que felicitaba por escrito por su negociación de las ayudas de la PAC. Cañete quedó, por momentos, en fuera de juego, como cuando, acto seguido, Valenciano le recordó una polémica citaatribuida a Cañete: “Al regadío hay que utilizarlo como a las mujeres, con mucho cuidado, que le pueden perder a alguno”. El exministro, que no se esperaba el golpe,solo pudo decir que no era así en su literalidad tal y como él la había dicho.

Cañete tampoco se quedó corto y arremetió contra la “absoluta irrelevancia” que España tuvo en el extranjero durante los ocho años de José Luis Rodríguez Zapatero. En ese ejercicio de retrovisor, la socialista aún tuvo tiempo de echar atrás hasta la era de Aznar para recordar que fue él quien sacó a España “del corazón de Europa” para ir a la guerra de Irak. Antes, Cañete había reprochado a Valenciano que el Gobierno socialista no hubiera sido capaz de controlar el déficit. Ella le recordó que buena parte de ese déficit lo dejaron administraciones del PP como la valenciana de FranciscoCamps o los 7.000 millones de deuda de Gallardón en el Ayuntamiento de la capital. “Los gobiernos tienen la obligación de controlar el déficit público, con autonomías o sin autonomías, y fueron incapaces de controlarlo”, remachó el exministro.

Los socialistas salieron inmediatamente a proclamar la victoria de su candidata al término del debate. El equipo de campaña de Valenciano destacó que Cañete no había dejado de leer los papeles de Arriolam, asesor áulico del PP,y había estado "por momentos agresivo" y solo se había agarrado "una y otra vez a la herencia recibida". Valenciano, que sabe lo que el PSOE se juega en esta decisiva cita electoral, estuvo más convincente y demostró, en todo momento, que tenía argumentos para encerrar a Cañete en un discurso a la defensiva y con poco lucimiento.

El PP, por su parte, aseguró en uncomunicado que "el discurso de los hecho se había impuesto a las palabras vacias". La intepretación generalizada entre los analistas políticos es, sin embargo, que Valenciano ha ganado este único cara a cara con Cañete, el mitin de mítienes de esta camapaña electoral que sigue su rumbo a medio gas.

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