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Rubalcaba no aprueba la moción con Bildu y desautorizará al PSN si desobedece
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UPN CONSIDERA QUE BARCINA SE HA FORTALECIDO

Rubalcaba no aprueba la moción con Bildu y desautorizará al PSN si desobedece

Ferraz no autorizará ninguna moción de censura que pase por sumar los votos de Bildu para desalojar a Yolanda Barcina del poder en la Comunidad Foral

Foto: El secretario general del PSN, Roberto Jiménez. (Efe)
El secretario general del PSN, Roberto Jiménez. (Efe)

Ferraz no autorizará ninguna moción de censura que pase por sumar los votos de Bildu para desalojar a Yolanda Barcina del poder. Pero, por primera vez, en la sede del PSOE no las tienen todas consigo a la hora de saber si podrán parar al líder de los socialistas navarros, Roberto Jiménez, que quema sus últimas bazas como secretario general del PSN y no parece dispuesto a dar la batalla por perdida tan fácilmente.

Jiménez se puede convertir en un importante obstáculo en la estrategia del líder del PSOE que pasa ahora, como demostró en el último debate sobre el estado de la nación, por afianzar su liderazgo de cara a las futuras primarias. Liderazgo que depende, en buena medida, de las opciones de éxito de su número dos, Elena Valenciano, en las próximas elecciones europeas del 25 de mayo y que podrían empañarse si el PSN acepta los votos de Bildu para desalojar a Barcina y cambiar el tablero político de Navarra. Fuentes de UPN zanjan así la cuestión: “Rubalcaba no puede ser el líder del PSOE del futuro si permite que un personaje como Roberto Jiménez haga lo que le viene en gana”.

La batalla se dirime hoy en Pamplona, donde se reúne la Ejecutiva del PSN. En la capital navarra ha estado, durante los últimos días, el responsable de política municipal del PSOE, Antonio Hernando, quien, a las órdenes de Rubalcaba, ha tratado de calmar los ánimos de sus compañeros y estudiar las posibles fórmulas a seguir. Pero hay una clave personal que escapa a cualquier lógica política. La batalla Barcina-Jiménez esconde un cara a cara por ver quién resiste a quién. Barcina echó a Jiménez de su Gobierno –del que era vicepresidente- y, desde entonces, la clave de este desencuentro se mide en otras coordenadas quizá mucho más difíciles de controlar por Ferraz. “Será el primer caso que pasa en el partido en el que atrevan a desobedecer”, exclamaban ayer voces autorizadas de la formación en Madrid.

El sentido de Estado del PSOE

Barcina, de momento, ha salido reforzada de la Comisión de Investigación abierta en el Parlamento navarro durante las dos últimas semanas al constatar que ninguno de los comparecientes ha reconocido que su gestión se pudiera calificar de corrupta. Así las cosas, y como explicó ayer en su comparecencia en Pamplona, la presidenta apela al sentido de Estado de Rubalcaba y de Valenciano. “Sigo creyendo en el señor Rubalcaba y en la señora Valenciano, que han dicho que no iban a traspasar la línea de pactar con Bildu", explicó tras asegurar, eso sí, que no había contactado con el líder del PSOE en los últimos días. "Dijeron que sí había corrupción, no se iba a tapar por no llegar a un acuerdo con Bildu. Confío en ellos y confío en que no cabrá el acuerdo con Bildu. Sigo creyendo en su palabra"

Roberto Jiménez, con Antonio Hernando. (Efe)Pero en UPN no las tienen todas consigo tampoco. “Roberto tiene unas urgencias personales obvias”, explican. Y es que, si después de haber anunciado que echaría a Barcina, el órdago se queda en nada, parece difícil que pueda seguir siendo cabeza de cartel en las elecciones autonómicas del año que viene. Si, por el contrario, opta por la moción, evitaría las primarias internas en Navarra y podría asegurarse la presidencia foral al menos durante un año. Porque ahora, según los regionalistas, tampoco parece claro que si consigue echar a Barcina vaya a ser para, acto seguido, convocar elecciones. “Si hay moción de censura, veremos si convocan elecciones o si esperan ellos también hasta el (año) 15”, dudó ayer Barcina en su comparecencia. Recordó, eso sí, que una moción de censura supone presentar un candidato y un programa y, en ese caso, “esa moción de censura nos daría por primera vez un programa que tuviera el apoyo por primera vez del PSOE y Bildu”.

Otras opciones que se barajan es que, finalmente, la moción fuera encabezada por un candidato alternativo, que no fuera del PSOE y que se evitase así la foto junto a Bildu. La opción estuvo encima de la mesa desde el primera día (se pensó en el parlamentario de IU, José Miguel Nuin), pero parece poco probable en este momento.

En todo caso, los socialistas navarros esperan un pronunciamiento de la dirección federal. Ayer, su portavoz, Pedro Rascón, avanzó que el partido “tomará las medidas que haya que tomar” para que haya elecciones el próximo 25 de marzo. “Tenemos autonomía”, añadió Rascón, que precisó sin embargo que el PSN está integrado en el PSOE y que, por tanto, “se buscará el acuerdo”. Rubalcaba, de momento, no da el plácet.

Ferraz no autorizará ninguna moción de censura que pase por sumar los votos de Bildu para desalojar a Yolanda Barcina del poder. Pero, por primera vez, en la sede del PSOE no las tienen todas consigo a la hora de saber si podrán parar al líder de los socialistas navarros, Roberto Jiménez, que quema sus últimas bazas como secretario general del PSN y no parece dispuesto a dar la batalla por perdida tan fácilmente.

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