ESTRUCH, QUE FUE 'EMBAJADOR' EN BERLÍN, 'VENDE' EL PROYECTO SECESIONISTA EN EL EXTRANJERO

Mas ficha como jefe de propaganda internacional del 'Estado' catalán a un hombre de Carod-Rovira

Se llama Martí Estruch i Axmacher y es el flamante responsable del Programa Internacional de Comunicación y Relaciones Públicas de la Generalitat. O lo que es

Foto: Mas ficha como jefe de propaganda internacional del 'Estado' catalán a un hombre de Carod-Rovira
Mas ficha como jefe de propaganda internacional del 'Estado' catalán a un hombre de Carod-Rovira
Se llama Martí Estruch i Axmacher y es el flamante responsable del Programa Internacional de Comunicación y Relaciones Públicas de la Generalitat. O lo que es lo mismo: el jefe de propaganda elegido por Artur Mas para vender a los medios de comunicación extranjeros las razones por las que Cataluña quiere separarse de España. Estruch, un hombre vinculado a ERC y fiel al ex líder independentista Josep Lluis Carod-Rovira, al que debe su nombramiento como primer embajador catalán en Alemania, se ha puesto manos a la obra de inmediato. Y, al parecer, con éxito, a juzgar por la amplia cobertura que la prensa internacional ha dedicado en las últimas semanas a las tesis soberanistas.

Mas, que en enero destituyó a Estruch como delegado de la Generalitat en Berlín y lo recuperó para la causa independentista tras el éxito de la multitudinaria manifestación del 11 de septiembre, ya sacó pecho el pasado día 1: "En cuatro semanas se ha hablado más de Cataluña en la prensa europea e internacional que en los últimos 30 años". Desde ese día, la presencia del separatismo catalán en los medios extranjeros más influyentes se ha multiplicado. Sólo este último fin de semana, cabeceras tan influyentes como la estadounidense The New York Times, la alemana Die Zeit o la cadena británica BBC han dedicado amplios espacios a Cataluña, casi siempre en favor de los argumentos soberanistas. Antes ya lo hicieron The Wall Street Journal, Frankfurter Allgemeine Zeitung o Financial Times.

La televisión pública británica, en un amplio reportaje colgado en su web, se preguntaba el pasado viernes: "¿Dirá Cataluña adiós a España?". La BBC concluía que la independencia es viable, y que "esta vez podría ocurrir". Sin embargo, la información de la cadena global con base en Londres, que atribuye el "estallido de fiebre secesionista" a la negativa del Gobierno a "repartir dinero extra" a Cataluña, comete algunos excesos. El más evidente, recoger únicamente los testimonios de catalanes favorables a la independencia. Y, sobre todo, incluir una única opinión desde Madrid: la de un coronel retirado del Ejército que aseguró que Cataluña sólo se separaría "por encima de mi cadáver". Un militar al que, por cierto, la BBC identifica erróneamente como un "oficial en activo".

"Un líder multilingüe"

Al día siguiente, el pasado sábado, The New York Times publicaba un perfil amable de Mas y su causa soberanista. El diario neoyorquino sostenía que el presidente de la Generalitat, que habla inglés y francés, "destaca como un líder multilingüe poco común en el panorama político de España". Y añadía que Mas "no habla por hablar" cuando trata de justificar su deseo de conducir a Cataluña a la independencia. "Con una economía de 260.000 millones de dólares, que equivale a la de Portugal, una Cataluña independiente y sus 7,5 millones de habitantes se situarían por delante de una docena de las 27 naciones de la Unión Europea", puntualizaba el periódico.

El clásico entre el Barça y el Real Madrid, disputado el sábado en el Nou Camp, también ha acaparado la atención de los principales medios internacionales, desde la CNN a Le Monde pasando por The Independent, que han orillado el interés futbolístico del partido para centrarse en sus aristas políticas, comparando la rivalidad deportiva de los dos grandes de la Liga con el divorcio entre Cataluña y el resto de España. El diario británico llegaba incluso a asimilar el ambiente vivido en el estadio barcelonista con la expectación que despertó el clásico disputado en diciembre de 1975, un mes después de la muerte de Francisco Franco. "El Barça apenas pudo conseguir las senyeras, anteriormente prohibidas, pero las cosieron suficientemente rápido para un partido que fue visto en España por unos dos millones de personas", recordaba el cronista.

"El reconocimiento internacional es un factor clave para el éxito de un proyecto independentista. Y para que te reconozcan, primero te tienen que conocer. Por eso es tan importante la proyección internacional a través de los medios de comunicación", admite un dirigente de CiU consultado por El Confidencial, que prefiere mantener su anonimato. "Un artículo en The New York Times que apoye nuestras tesis es, seguramente, mucho más efectivo que todo el trabajo que pueda hacer en un año una delegación de la Generalitat en el extranjero", añade el mismo dirigente, que sentencia: "Mas está ganando, al menos por ahora, la batalla mediática".

¿Y qué papel juega Estruch y su aparato de propaganda en esa estrategia diseñada por Mas? Para empezar, la fidelidad y entrega de Estruch a la causa independentista están fuera de cualquier duda. Nacido hace 44 años en Flandes -una región belga que comparte con Cataluña su afán soberanista-, filólogo y periodista de formación, el nuevo responsable del Programa Internacional de Comunicación de la Generalitat ya estuvo varias veces en el ojo del huracán durante su etapa como embajador en Alemania. Ciutadans exigió su dimisión en 2008 por afirmar que Cataluña era "una colonia de España" y que la policía de nuestro país "tortura sistemáticamente", según denunció entonces el diputado de aquella formación José Domingo.

Estruch, los alemanes y las cámaras de gas

El pasado 24 de septiembre, la víspera de su nombramiento como jefe de propaganda exterior de la Generalitat, Estruch publicaba un artículo en la web Mèdia.cat en el que analizaba la repercusión de la marcha independentista de la Diada en la prensa internacional, haciendo especial hincapié en la cobertura de la manifestación por los medios alemanes, con la que se mostró muy crítico. "En Alemania, todavía hoy, son incapaces de distinguir entre nacionalismos agresores y cívicos. Los alemanes siguen viendo una cámara de gas detrás de cualquier aspiración de libertad basada en derechos nacionales, que no quiere decir identitarios". Y arremetía contra la visión que la prensa germana tiene de los catalanes "como unos bávaros españoles, egoístas y sólo preocupados por el dinero".

Estruch no estará solo en su tarea de internacionalizar el desencuentro entre Cataluña y el resto de España en aras de la meta independentista. Además del apoyo institucional y económico de la Generalitat, y el personal de Mas -que ha protagonizado un continuo road show por medios extranjeros durante sus dos años de legislatura-, Estruch contará con el respaldo de grupos como el llamado Colectivo Emma, un lobby de periodistas catalanes muy cercano a CiU cuyo principal objetivo es el contacto con los corresponsales extranjeros acreditados en España para tratar de influir en la línea editorial de sus cabeceras. "Queremos que el mundo nos conozca como somos, no como dicen que somos", señala el colectivo, "y responder a visiones sesgadas que se dan sobre los catalanes en la prensa internacional".

También Gorka Knörr, otro político muy cercano a Carod-Rovira, apoyará la labor de Estruch, aunque más desde el ámbito cultural que periodístico. De origen vasco-catalán, Knörr ha sido nombrado recientemente director del Instituto Catalán de Empresas Culturales (ICEC), un organismo en el que deberá gestionar, entre otros, el conflicto desatado por la ley del cine de Cataluña, que la Comisión Europea ha tachado de discriminatoria e ilegal por imponer el doblaje o la subtitulación de todas las películas no españolas que se exhiban en esta comunidad autónoma. Knörr fue secretario general de Eusko Alkartasuna (EA), partido por el que ocupó un escaño en el Parlamento vasco y, más tarde, en Estrasburgo.    
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