Ponerse bótox y que nadie lo vea: los ERTE y el teletrabajo disparan la cirugía estética
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UNA INESPERADA FORMA DE AFRONTAR LA CRISIS

Ponerse bótox y que nadie lo vea: los ERTE y el teletrabajo disparan la cirugía estética

En los quirófanos de cirugía estética no hay hueco hasta 2021. Muchos aprovechan que no hay que ir a la oficina a trabajar para operarse sin dar explicaciones. Se dispara la cirugía de párpados

placeholder Foto: Imagen de una cirugía de aumento de pecho. (EFE)
Imagen de una cirugía de aumento de pecho. (EFE)

'Carpe diem', no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, especialmente si tienes un poco de dinero ahorrado. Esto parecen pensar los españoles en tiempos de pandemia e incertidumbre económica. Lo hemos demostrado este año cada vez que hemos tenido ocasión: hemos reformado la casa y cambiado los muebles, la nevera y el sofá, hemos viajado lo que las restricciones nos han dejado y ahora también pasamos por el quirófano para hacernos los retoques estéticos que siempre hemos querido. Al mismo tiempo que se abre bajo nuestros pies el abismo de la destrucción de empleo y el cierre de empresas, las clínicas de cirugía y medicina estética trabajan a pleno rendimiento, realizando operaciones de aumento de pecho, liposucciones, injertos capilares y rejuvenecimiento de rostros.

"La situación económica es desastrosa, es cierto, pero la gente que conserva el trabajo está ahorrando dinero porque ha reducido sus opciones de ocio. Ya no sale tanto a cenar ni de fin de semana y ese dinero lo invierte en cumplir el sueño de sentirse mejor con su cuerpo. Especialmente ahora existen buenas opciones de financiación, a diferencia de hace unos años", explican desde Clínica Bruselas, en Madrid. "Parece algo muy raro que en un contexto económico negativo la gente decida hacerse un retoque estético, pero ya lo vimos en la crisis anterior: cuando tienes problemas laborales, el hecho de no verte bien físicamente, de no estar a gusto con tu cara, te hace perder la seguridad que necesitas para salir adelante, por ejemplo, si se te presenta una entrevista de trabajo. La cirugía estética no es ninguna frivolidad".

"Cuando tienes problemas laborales, el hecho de no verte bien físicamente te hace perder la seguridad que necesitas para salir adelante"

En Clínica Bruselas, no hay hueco para quirófano ya hasta el año que viene. Noviembre y diciembre son temporada alta en el sector de la cirugía estética, pero nadie esperaba que este año fuera igual que cualquier otro, empezando por las propias clínicas. En Clínicas Dorsia, por ejemplo, han crecido por encima del 20% respecto al año 2019 desde el inicio de la desescalada, y en estos meses de zozobra generalizada han abierto centros en el barrio de Sants de Barcelona, en Vallecas en Madrid, en Tenerife Sur, Guadalajara y Mairena del Aljarafe (Sevilla).

placeholder Consulta en una clínica de medicina y cirugía estética. (EFE)
Consulta en una clínica de medicina y cirugía estética. (EFE)

"Durante todo el confinamiento, estuvimos mucho tiempo con nosotros mismos, analizándonos mucho, también a ojos de nuestras parejas, y en cuanto hemos podido, hemos querido mejorar esos aspectos que no nos gustan", indican desde Dorsia. Ante el dilema de gastar más de 6.000 euros por un aumento de pecho para cumplir un sueño o ser prudentes y ahorrar ante los meses que nos esperan, en muchos casos gana el sueño.

"Y es algo esperable, yo personalmente contaba con ello", afirma Antonio Jesús Pineda, director médico de la Clínica Londres, de Barcelona. "Con la pandemia, la gente dispone de más tiempo y disponibilidad para hacerse esas cirugías que ya tenía en mente antes del mes de marzo. Entonces no encontraban el momento adecuado y ahora, aunque parezca mentira, muchas personas que están en ERTE tienen el tiempo y también el dinero para pasar por el quirófano. Incluso la gente que mantiene su empleo aprovecha las ventajas del teletrabajo".

"Muchas personas en ERTE tienen el tiempo y el dinero para pasar por el quirófano"

Pineda subraya que "las personas necesitan sentirse bien para seguir funcionando. No es una cuestión de complejos, sino de sentirse seguras de sí mismas, y con tanta inestabilidad laboral, confinamiento, tantas crisis de pareja, necesitan dar un paso al frente y la cirugía estética actúa como componente reparador, no solo del aspecto físico sino de la salud mental". Su clínica, como las demás, va como un tiro. "En junio, teníamos una gran demanda social para abrir, mucha gente estaba deseando operarse. Desde que reabrimos el 25 de junio, la acogida ha sido fantástica".

placeholder Operación de lipotransferencia, muy demandada para aumentar glúteos y senos. (EFE)
Operación de lipotransferencia, muy demandada para aumentar glúteos y senos. (EFE)


En la empresa, ni se enteran

Objetivamente, el momento es inmejorable si la economía familiar lo permite. Los gastos en ocio están contenidos y cientos de miles de personas disfrutan de la flexibilidad del teletrabajo. "Te da la facilidad de recuperarte sin tener que informar a tu empresa, puedes seguir trabajando en casa durante la recuperación sin pedir la baja ni consumir días libres. Te evitas también esos días en los que tienes la cara hinchada y tienes que ir a trabajar. Eso lo valoran mucho los clientes y te lo comentan", apunta Isabel de Benito, presidenta en funciones de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre).

"También estamos viendo la otra realidad", prosigue De Benito, "la de aquellas personas que ya pagaron un adelanto y te dicen que tienen que aplazar la cirugía porque están en un ERTE o necesitan ver cómo evoluciona todo. Esto ocurre mucho también y es reflejo del momento que estamos viviendo. Son dos realidades paralelas: el que tiene problemas económicos y espera y el que le parece un momento perfecto para pasar por el quirófano".

Otro factor clave en el aumento de cirugías es el uso de la mascarilla. Y parece que a muchos españoles no les gusta lo que se ve alrededor de ella. "Las operaciones mamarias siguen siendo la reina de las cirugías con diferencia, pero ahora vemos un incremento notable en intervenciones como la blefaroplastia [cirugía de párpados], ya que con la mascarilla la mirada adquiere aún más protagonismo porque se focaliza mucho la mirada y la expresión en los ojos. Otra ventaja es para quien quiere un aumento de labios con ácido hialurónico. Normalmente pasas dos o tres días con los labios inflamados y todo el mundo ve que te has pinchado, en cambio, ahora nadie lo nota y muchas personas se están animando. Las clientas te lo dicen, les viene estupendamente estos días usar la mascarilla".

"Las cirugías se hacen cualquier día de la semana, no como antes, que la gente esperaba al viernes para que no la vieran en el trabajo hasta el lunes"

O como cuentan desde Clínica Bruselas: "No sabemos cómo estaremos en Navidad, pero ahora que más o menos no hay restricciones y nadie me tiene que ver, pues me hago el láser en la cara y hago cosas que antes planeaba con más tiempo, porque cómo ibas a ir por ahí con la cara toda inflamada. También se nota en que las cirugías se hacen cualquier día de la semana, no como antes, que la gente esperaba al viernes para que no la vieran en el trabajo hasta el lunes, o aprovechando un puente".

placeholder La cirugía de párpados es una de las más demandadas en los últimos meses. (EFE)
La cirugía de párpados es una de las más demandadas en los últimos meses. (EFE)

Quitarse la grasa del encierro

Las clínicas de cirugía estética vieron que este año podría ser mucho mejor de lo esperado en mayo. En cuanto terminó el confinamiento domiciliario, cientos de personas se lanzaron a pedir presupuesto para tratamientos de obesidad. Liposucciones y reducción de grasa corporal han sido otras estrellas en este año de sedentarismo. "Ya en mayo, tuvimos una avalancha de personas que habían engordado y estaban muy preocupadas, y eso se ha mantenido. Esperábamos un bajón después del verano, pero solamente bajó el volumen en los primeros 15 días de octubre, cuando parecía que la pandemia se iba a complicar. El resto del tiempo ha sido igual que cualquier otro año. Esperamos cerrar el ejercicio un poco por debajo de 2019 debido a los dos meses en los que no tuvimos actividad. Pero aun así es un dato muy positivo y que nos ha sorprendido", dicen desde Clínica Bruselas.

El objetivo de la cirugía estética siempre ha sido el verano y la poca ropa. Esto no ha cambiado en tiempos de pandemia. De nuevo, se imponen los sueños a la prudencia económica. "La sensación general es que si quieres hacer algo, hazlo, no lo demores, porque no sabes qué pasará dentro de unos meses. El aumento de pecho es un ejemplo muy claro. Muchas mujeres se operan ahora que no hay restricciones porque les da miedo que en primavera estemos otra vez confinados y ya no lleguen a tiempo para el verano".

Por supuesto, la cirugía no es solo cosa de mujeres. El tratamiento estético más popular entre los hombres es el injerto capilar para revertir la calvicie. En ellos, también se impone el sueño a la prudencia. Y ahí la pandemia ha vuelto a jugar en favor de las clínicas estéticas españolas: debido a las restricciones para viajar, muchos tratamientos que antes se hacían en Turquía ahora se completan en España.

"La verdadera crisis posiblemente la suframos todos el año que viene, cuando ya se sientan los efectos de la mala campaña turística de este verano y la destrucción de empleo con todos los comercios cerrados", admite el director médico de Clínica Londres. Mientras esto no ocurra, los españoles siguen colapsando los quirófanos destinados a las cirugías estéticas, en los que no hay hueco en lo que queda de año desde hace ya varias semanas.

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