Volverán a pagar este año

El Ibex y el 'entorno Caixa' siguen en la Cámara de Comercio pese al giro soberanista

En una carta, el secretario de la Cámara de Comercio reclama a estas grandes compañías el pago de los 75.000 euros que deberán abonar antes del 15 de septiembre

Foto: El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, acompañado por el presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, acompañado por el presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
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Ni ellos han pretendido irse ni al final se les ha invitado a marcharse, en contra de lo que aventuró la candidatura independentista cuando ganó la Cámara de Comercio de Barcelona. Las 13 'sillas de plata', como se denomina a las grandes empresas catalanas que pagan 75.000 euros anuales a cambio de ser miembros de pleno derecho del pleno sin pasar por las urnas, continúan en este órgano de decisión. Estas compañías, muchas del entorno de La Caixa y que fueron de las primeras en cambiar la sede en octubre de 2017 para marcharse de Cataluña, seguirán en el pleno de la entidad cameral un año más, según explican fuentes empresariales catalanas. Y eso mientras el actual presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, coquetea con la idea de presentarse a presidente de la Generalitat en la candidatura que encabece Carles Puigdemont.

Las 13 empresas que tienen esta condición son CaixaBank, Criteria Caixa, Naturgy, Abertis, Agbar, Banc Sabadell, Banco Mediolanum, Indra, Deloitte, PwC, Hotels Catalonia, Damm y el RACC. En una carta a la que ha accedido El Confidencial, el director gerente de la Cámara de Comercio les reclama, en una ejecución de una orden de Canadell, el pago de los 75.000 euros anuales que deberán abonar antes del 15 de septiembre. Se prevé que todas las empresas paguen y que si no se ha hecho todavía —pese a que la Cámara de Comercio de Barcelona ya les envió la correspondiente factura el pasado mes de febrero— ha sido a causa del coronavirus.

Algunas de estas empresas habían estudiado retirarse, pero al final han preferido seguir en la institución pese a que no comparten la mayor parte de las posiciones y el ideario que defienden Canadell y la actual junta directiva, que proviene de la ANC, según explican fuentes empresariales de la capital catalana.

Por su parte, la nueva junta anunció cuando llegó al poder que pretendía reducir su dependencia económica de las 'sillas de plata', tal como explicó entonces la futura vicepresidenta primera y próxima sucesora de Canadell, Mónica Roca, durante la rueda de prensa de presentación. Roca añadió que iban a trabajar para crear un fondo alternativo, con aportaciones voluntarias del empresariado, por "emanciparse de dichos fondos". Sin embargo en la práctica se ha ido por otro camino. Consultado al respecto el propio Canadell asegura que "no ha habido negociación y que las empresas implicadas están comprometidas en continuar".

Pero al final, en una solución muy catalana, ni lo uno ni lo otro. Ni las grandes empresas se han ido de la Cámara de Comercio de Barcelona ni Joan Canadell ha hecho nada para echarlas. En parte, porque entre las 13 aportan 975.000 euros, una cantidad clave para la supervivencia del presupuesto anual de la entidad. Y más en un momento en que la economía catalana está cayendo un 20%.

El fin de las cuotas

Las sillas de plata fueron una solución que improvisó el anterior presidente, Miquel Valls, para solventar la crisis que supuso el fin de las cuotas obligatorias para las cámaras de comercio. Se dio la oportunidad a 14 empresas para abonar 75.000 euros anuales a cambio de no tener que pasar por el tortuoso proceso electoral. Eso les permitía ser miembros de pleno derecho. Al final, un total de 13 empresas pagaron y estas siguen formando parte de un pleno que está configurado por 60 miembros.

El predecesor de Canadell en la Cámara de Comercio de Barcelona organizó el sistema de las sillas de plata para compensar el fin de las cuotas


Valls, ya fallecido, era un persona muy cercana a Isidre Fainé, presidente de la Fundación Bancaria la Caixa. Por eso, muchas de estas empresas eran cercanas al Grupo La Caixa. También por el arraigo con Cataluña, que ahora se ha deteriorado por la marcha de las sedes. De hecho, el candidato del 'establishment' en las últimas elecciones, que perdió contra Canadell, era Carles Tusquets, presidente de Banca Mediolanum en España, una de las compañías que pagan por las sillas de plata.

Equilibrios futuros

Con la pandemia sacudiendo la economía y los independentistas gozando de una mayoría cómoda en el pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona, la situación en el seno de la entidad es de equilibrio. Ni un lado ni el otro jugarán a romper el estatus. Sin embargo, la nueva ley de cámaras que quiere otorgarles estatus de agente social, con participación en el diálogo con los sindicatos, puede abrir otro punto de tensión. Fomento del Trabajo se opone a esta iniciativa y la patronal que preside Josep Sánchez Llibre está muy bien relacionada con el grueso de las empresas representadas en las sillas de plata.

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