la ampliación de capital, en el aire

Los inversores exigen otra quita para salvar a Duro Felguera del concurso de acreedores

La compañía asturiana celebra esta semana un consejo de administración clave, en el que tiene que aprobar una ampliación de capital que se ha encontrado con nuevos problemas

Foto: Sede central de Duro Felguera. (EFE)
Sede central de Duro Felguera. (EFE)

El plan de salvación de Duro Felguera se complica y mucho. La ampliación de capital de hasta 125 millones de euros que la compañía asturiana había anunciado para reforzar los recursos propios se ha encontrado con dos obstáculos de difícil solución. Según aseguran fuentes próximas a la operación, el primero es que los inversores con los que ha contactado la empresa de ingeniería exigen otro sacrifico a la banca para que la nueva Duro Felguera nazca sin deuda alguna. El segundo es que Fidentiis, el bróker contratado para la oferta pública de suscripción (OPS), no asegura el éxito de la colocación.

Duro Felguera debe convocar esta semana el consejo de administración para tomar una decisión de qué hacer tras conocer el informe de Fidentiis y ante el agotamiento del plazo para convocar la junta extraordinaria de accionistas, que debería aprobar la ampliación de capital. Oficialmente, la junta tiene como fecha límite legal el 30 de junio y el anuncio debe hacerse con al menos un mes de antelación. Pero la compañía está con tales problemas financieros que, según las mismas fuentes, no aguantará en las condiciones actuales hasta ese día, por lo que la inyección de dinero debería llegar antes.

Se esperaba que esta semana el consejo diera luz verde a la ampliación, pero Fidentiis les ha dicho que los inversores no quieren suscribir la OPS

Aunque se esperaba que esta semana el consejo de administración diera luz verde a la ampliación, Fidentiis les ha hecho saber que los inversores no están dispuestos a suscribir la OPS si no se modifica el acuerdo con la banca o ‘term sheet’ firmado a finales de febrero. Si bien los acreedores, encabezados por Banco Santander y Banco Sabadell, habían aceptado hacer una quita de 280 millones de euros para reducir la deuda a apenas 85 millones, así como facilitar liquidez por otros 25 millones y avales por hasta 100 millones, los potenciales compradores de las acciones de Duro Felguera estiman que este sacrificio es insuficiente.

Según las mismas fuentes, exigen que la compañía nazca con cero deuda, dada la incertidumbre sobre la generación de caja futura, tal y como está pasando y ha sucedido recientemente con las grandes ingenierías españolas, como Abengoa, Isolux y hasta Técnicas Reunidas. Los acreedores se niegan a aceptar esta nueva quita, al estimar que ya han cedido todo lo posible por salvar la sociedad. Por tanto, el consejo de administración y la banca ahora tienen que analizar la situación, renegociar o no un nuevo acuerdo y convocar posteriormente la junta extraordinaria de accionistas.

No va a firmar contrato

Fidentiis ya ha comunicado a Duro Felguera que, ante esta situación, no va a firmar ningún contrato de aseguramiento en la OPS. Es decir, el contrato que le obligaría a quedarse con las acciones en el caso de que la ampliación de capital no se suscribiese en su totalidad. Un riesgo que, a cambio de una comisión, habitualmente asumen todos los bancos colocadores de cualquier emisión de valores para dar seguridad a la empresa de que el éxito de la operación está garantizado. Otras fuentes agregan que el bróker en ningún caso se había comprometido a asegurar la ampliación.

Santander, Sabadell, CaixaBank, Bankia, BBVA, Liberbank y Banco Cooperativo Español han condicionado la reestructuración de la deuda a la llegada del dinero nuevo, por lo que se trata de una pescadilla que se muerde la cola de una empresa que ya está en causa de disolución. En consecuencia, el grupo asturiano deberá decidir esta semana si, pese a todo, sigue adelante y se arriesga a que la colocación no llegue a buen término o se acoge al preconcurso de acreedores.

La otra opción es volver a reiniciar los contactos para dar entrada a inversores privados, como los fondos oportunistas ByBrook y KKR, o el empresario Blas Herrero. Una alternativa que asimismo requeriría una nueva negociación con la banca debido al deterioro que ha sufrido la cuenta de resultados de la compañía en los últimos meses. Los prestamistas han dado a Duro Felguera hasta el 15 de julio para encontrar una solución, al extender por tercera vez en un año la prórroga para cumplir sus obligaciones financieras. Pero todas las fuentes indican que esta semana es crítica para conocer el futuro del grupo con sede en Gijón y que emplea a 2.000 trabajadores.

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