financió a masmovil en la compra de pepephone

La familia Domínguez (Mayoral) se olvida de las sicav para amasar una fortuna en bolsa

La saga malagueña propietara de la firma textil clausuró los vehículos Patton y Wilmington para acogerse a las ventajas fiscales de invertir 20 millones o tomar el 5% en cotizadas

Foto: Una trabajadora de la empresa Mayoral. (EFE)
Una trabajadora de la empresa Mayoral. (EFE)

La familia malagueña Domínguez, propietaria de la firma de moda infantil Mayoral, reaccionó como muchos otros grandes patrimonios españoles a la polémica política en torno a las sociedades de inversión de capital variable (sicav) en la campaña electoral de las elecciones del 20D de 2015. Tras el triunfo en minoría del PP, y conociendo las propuestas de cambios relevantes en la fiscalidad de estos instrumentos tanto de PSOE como Ciudadanos, pero también de Podemos, la saga andaluza las clausuró en el primer semestre de 2016.

Así se recoge en las cuentas anuales de 2016 de Wilmington, la principal de las dos sicav con que contaban los Domínguez (la otra era Patton): fusionaron ambas y solicitaron su exclusión del MAB para reconvertirlas en sociedades limitadas. En 2017, alrededor de 375 sicav echaron el cerrojazo en España por idénticos motivos. Las pérdidas que dejó esa clausura ascendieron a 12,7 millones de euros en los cinco primeros meses de ese año, mientras que los siete meses restantes del ejercicio en el que el patrimonio de los Domínguez se gestionó a través de la nueva SL —Wilmington—, los números fueron negros y por importe de 5,1 millones.

Fuentes financieras consultadas enmarcan esta estrategia en la necesidad de ponerse a salvo de cambios legales —que no se han producido finalmente— y al mismo tiempo aprovechar la reforma de la ley del impuesto de sociedades que entró en vigor a inicios de 2015 y que beneficia tomar al menos el 5% en empresas cotizadas (o un valor de adquisición de 20 millones). La ventaja —dividendos y plusvalías quedan exentos de doble tributación— se obtiene si se mantiene esa posición durante un año como mínimo.

Wimington asumió su nueva fórmula jurídica con unos activos de 155 millones y un patrimonio de 212 millones. La familia ha seguido trabajando su operativa en bolsa, según recogen las cuentas, con Bankinter y UBS que eran quienes gestionaban respectivamente las sicav Wilmington y Patton. El administrador del nuevo vehículo que aglutina el abultado patrimonio de los empresarios textiles andaluces es Rafael Domínguez de la Maza, hijo del fundador Rafael Domínguez de Gor, a la sazón subdirector general de Mayoral y hermano de Manuel Domínguez de la Maza, director general de la empresa.

Indumenta Pueri, la matriz de todas las empresas de la familia Domínguez, ostenta una participación del 94,2% en la nueva Wilmington, cuya sede social está en Madrid. Tras el cambio jurídico, la patrimonial invirtió en empresas portuguesas como la papelera Altri o la postal Correios de Portugal. Altri es la sociedad que más dividendo en cifras absolutas ha aportado a Wilmington: 1,1 millones por el 5,1% de participación valorada en torno a 40 millones a cierre de 2016.

Prestamista de Másmovil

Ese año se produjo también la entrada de los Domínguez en el capital de la operadora de telecomunicaciones Másmovil, al hilo de su adquisición de Pepephone por 158 millones a los empresarios Javier Hidalgo y Rosauro Varo. Los propietarios de la empresa de ropa y calzado para niños afloraron un 10% tras esa fusión, valorado en 53 millones a cierre del ejercicio 2016.

Desconocido era sin embargo que Wilmington prestó 15 millones a Másmovil antes del cierre de la compra de Pepephone. El crédito a 5 meses devengó en 2016 a Wilmington la nada despreciable cifra de 1,8 millones en intereses. Una cifra clave para el conjunto de los ingresos de la sociedad patrimonial, que percibió en total 4 millones en dividendos de sus participadas, más los 1,8 millones en intereses.

Rafael Domínguez de Gor, presidente de Mayoral. (Álex Zea)
Rafael Domínguez de Gor, presidente de Mayoral. (Álex Zea)

En algunas de las sociedades en las que Wilmington ya estaba presente de manera minoritaria (con menos del 1%) a final de ese año ha ejecutado la citada estrategia de inversión para acogerse a ventajas fiscales. Así ha ocurrido en CAF, donde ahora tiene el 5%; o en Adolfo Domínguez (10%). Otras son nuevas inversiones en las que igualmente cumple ese patrón como la también papelera Miquel i Costas, con más del 8%. Rovi (5%); Azkoyen (7,3%); Adveo (8,7%); y Barón de Ley (5,4%).

Aunque las cuentas de 2017 aún no están disponibles, es presumible que para acometer toda esa panoplia de inversiones haya salido previamente de las empresas en las que tenía a cierre de 2016 una participación casi residual y en las que desembolsando 20 millones no iba a llegar al umbral de ese 5%. Se trata de Telefónica, Inditex, IAG, Sol Meliá, Red Eléctrica, NH, BME o Catalana Occidente.

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