EN APENAS UN AÑO DE PLAZO

El 'milagro' de Las Tablas de Daimiel: así se han recuperado 702 M de litros de agua

¿Cómo se consiguió que Las Tablas de Daimiel recuperasen, en apenas un año, más de 700 millones de litros de agua? Varios proyectos lo hicieron posible

Foto: Foto: EFE/Manuel Ruiz Toribio.
Foto: EFE/Manuel Ruiz Toribio.

Es uno de los parajes naturales más espectaculares de España, pero también, por desgracia, uno de los más maltratados a lo largo de nuestra historia reciente.

Las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real, llevan varias décadas en una situación bipolar: en ocasiones el parque goza de una excepcional salud, no solo para los visitantes que acuden allí con frecuencia, sino también para los vecinos, agricultores e instituciones públicas de la zona. En otras sin embargo, la falta de agua amenaza el bienestar de su ecosistema, la belleza de su entorno y, en definitiva, la propia supervivencia del paraje.

Años 80: así se abusó del agua en Las Tablas

Las Tablas de Daimiel llevan una cruz eterna a sus espaldas: la del entorno donde han nacido. En pleno corazón de La Mancha, una de las zonas más áridas y con mayor falta de agua de todo el país, la popularidad de este paraje no se ha limitado a su belleza natural ni al atractivo para sus visitantes. En realidad, Las Tablas de Daimiel siempre han sido también una de las mayores fuentes de agua de su zona.

En este caso, los agricultores castellano-manchegos han sido uno de los principales receptores de este bien: ante la falta de lluvias en la región, el agua de Las Tablas se volvía imprescindible para el desarrollo socioeconómico de toda la provincia y parte de la Comunidad Autónoma.

La explotación del paraje se empezó a dar, sobre todo, a partir de los años 70. Fue entonces cuando salió a relucir el acuífero 23, que durante décadas ha sido la principal fuente de abastecimiento de agua.

Foto: EFE/Manuel Ruiz Toribio.
Foto: EFE/Manuel Ruiz Toribio.

Años 90: llega la sequía

Y con el uso acabó llegando el abuso. En 1980 surgieron las primeras voces, principalmente ecologistas, que llamaban la atención. Poco a poco Las Tablas se estaban secando.

Los mayores problemas llegaron en 1988, cuando el acuífero fue oficialmente declarado sobreexplotado por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, que estableció limitaciones para los agricultores. A partir de entonces ya no pudieron hacer uso del 100% del agua que venían recibiendo, sino del 50%.

En cualquier caso, seguía sin ser suficiente y el caudal del agua empezaba a bajar de manera drástica. En 1990, el acuífero 23 empezó a sufrir sus primeras sequías, que parecían augurar un futuro más que complicado.

Foto: EFE/Beldad.
Foto: EFE/Beldad.

Años 2000: el humedal, totalmente seco

La definitiva sentencia de muerte llegó en 2009, cuando la situación se volvió dramática: el humedal de las Tablas de Daimiel estaba completamente seco. Además, la turba subterránea del parque ardió en llamas, provocando una situación de emergencia natural.

Era momento de preguntarse: ¿cómo se había llegado a esta situación? Y tras esta pregunta llegaron otras: ¿cómo lo solucionamos? ¿De qué manera vamos a recuperar la situación? ¿Qué iniciativas hay que poner en marcha para que Las Tablas de Daimiel recuperen su estado original?

Foto: EFE/Raúl Casado.
Foto: EFE/Raúl Casado.

2010: así se recuperan Las Tablas de Daimiel

A partir de entonces fueron varios los proyectos que, liderados y financiados por instituciones públicas y privadas, se pusieron un propósito como principal objetivo: recuperar el caudal de agua, la fauna y la flora de Las Tablas de Daimiel.

Uno de estos proyectos, impulsado por WWF España y Coca-Cola, consiguió reforestar 30 hectáreas de bosque, conservando las especies autóctonas de la zona. Además, en 2011 se llevaron a cabo nuevos trabajos para mejorar la eficiencia en el uso del agua en la zona y la calidad del suelo. Lo que permitió aumentar la calidad del agua.

En 2012 echó a andar Misión Posible, un proyecto en el que ambas organizaciones se marcaron como objetivo ahorrar 1.000 millones de litros de agua al año aplicando la tecnología para, además, involucrar a los agricultores de la zona. Gracias a esta tecnología, se pudieron ahorrar más de 702 millones de litros de agua en 2014.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

La tecnología que obró el 'milagro'

El funcionamiento de este plan de recuperación consistió en tres herramientas informáticas:

1.- Sitar. La tecnología Sitar enviaba SMS semanales a los agricultores con las recomendaciones sobre riego, de manera que puedieran optimizar su consumo de agua en función de la previsión climatológica y las necesidades del cultivo. Esto permitió ahorrar más de 5 millones de litros de agua en 2013.

2.- Acuas. Se trataba de un programa de asesoramiento a las comunidades de usuarios de aguas subterráneas para que hicieran un uso más sostenible de este recurso. Permitió ahorrar durante 2012 y 2013 más de un millardo de litros de agua.

Foto: EFE/Mariano Cieza Moreno.
Foto: EFE/Mariano Cieza Moreno.

3.- Optiwine. Este proyecto constaba de unos dispositivos sensores de humedad en los viñedos, con los que se consiguió optimizar el regadío de estas plantas, ahorrando un 10% de consumo de agua respecto a 2012.

El proyecto, en definitiva, consiguió su objetivo: sentar los cimientos sobre los que, con el tiempo, Las Tablas de Daimiel han ido recuperando su tradicional aspecto. Una buena noticia a nivel socioeconómico y ecologista, pero también para que sigamos disfrutando de una de las mayores maravillas naturales de toda España.

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