CÓMO SER COMPETITIVOS EN UN SECTOR CAMBIANTE

Sin miedo a Tesla ni Google: así es la receta de la industria española del motor para innovar

La industria del automóvil tiene nuevos enemigos: Tesla, Google, Apple y todos aquellos que desarrollan coches autónomos y eléctricos. Así pretende seguir siendo puntera en España

Foto: De izquierda a derecha: Joan Cavallé (Accenture), Orazio Corva (Car2Go), Javier de Azlor (T-Systems) y Ricardo Olalla (Bosch). (Foto: Jorge Álvaro Manzano)
De izquierda a derecha: Joan Cavallé (Accenture), Orazio Corva (Car2Go), Javier de Azlor (T-Systems) y Ricardo Olalla (Bosch). (Foto: Jorge Álvaro Manzano)

Es uno de los sectores que más cambios sufre; por ello, su industria es también una de las que más rápidamente saben adaptarse a dichos cambios.

Y es que el sector del automóvil, acostumbrado a una necesidad de evolución continua, se ha encontrado en los últimos años con varios 'enemigos' inesperados en Silicon Valley: Tesla, Google, Uber, Apple y, básicamente, cualquiera de los gigantes tecnológicos que han optado por implantar tecnologías o modelos de negocio que de un modo u otro pueden alterar el 'statu quo' del sector.

Así lo veía el director territorial de Madrid de Ibercaja, José Morales, en el 'Foro sector del automóvil: ser competitivos en un entorno cambiante' organizado este jueves por El Confidencial e Ibercaja: "Todos estamos marcados por el 'síndrome sin': periódicos sin papel, bancos sin oficinas, coches sin conductor, etcétera".

Sin miedo a Tesla ni Google: así es la receta de la industria española del motor para innovar

Y no le falta razón. Una vez más, la industria automovilística de nuestro país se enfrenta al reto de volver a innovar y adaptarse a los nuevos cambios para seguir siendo competitiva ante el panorama que se le avecina. Y su receta para ello consta, básicamente, de nueve ingredientes.

1. Motor industrial de España

Las cifras no dejan lugar a dudas: "Industria y Energía son el 15,9% del PIB de España. Además, casi el 9% de la población activa trabaja en la industria del automóvil, y ahí España es el segundo productor de vehículos en la UE y octavo a nivel mundial", asegura Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pyme.

Para Cristeto, "la recuperación económica necesita al sector industrial. Es fundamental tener industria, ya que los países que la tienen generan más empleo y sobrellevan mejor las crisis. Además, el empleo industrial es de mayor calidad, más estable y mejor remunerado, y tiene un efecto tractor: por cada empleo que se genera en industria, se generan otros dos en otros sectores". 

Por tanto, "la política industrial tiene que ser activa y potente. Debería ser uno de los pactos de Estado", asegura.

Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pyme.
Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pyme.

2.- 'Car sharing': propiedad vs. utilidad

Es una de las nuevas tendencias que más han descolocado al sector: el 'car sharing' (ya sea compartiendo trayecto o alquilando el propio automóvil cuando no se usa) ha planteado una seria pregunta: ¿y si los ciudadanos dejan de recurrir al coche?

Algo así cree Orazio Corva, 'location manager' en Madrid de car2go: "Esto no solo son cambios tecnológicos, sino también sociales. Cada vez hay más concentración dentro de las ciudades, así que poseer un coche y que todos nos movamos a diario con él es algo insostenible, ineficiente y que no puede continuar". En cualquier caso, tampoco cree que modelos como el de su empresa representen una amenaza: "Lo que conseguimos es que la gente que tiene su propio coche deje de utilizarlo en la ciudad. La gente que usa car2go también usa transporte público y taxi. Hay que integrar distintos medios de transporte".

El 'car sharing' plantea una pregunta: ¿y si los ciudadanos dejan de recurrir al coche?

Esta nueva tendencia, desde luego, ha creado escuela por su particularidad. Y es que car2go no pertenece a un emprendedor ajeno al sector, sino precisamente a Daimler AG, uno de los gigantes de la industria del automóvil en todo el mundo.

Algo similar ha pasado en Bosch, que este año lanzó Coup, una aplicación —rebautizada como "el Uber de las motos"— que permite a sus usuarios de Berlín compartir sus escúteres con otras personas. Una tendencia natural para el vicepresidente de Ventas de Bosch en España, Ricardo Olalla, que cree que ciertos intermediarios van siendo más prescindibles: "Va a haber un camino directo desde el cliente hasta la tecnología".

3. Aliados del coche autónomo y conectado

Una de las tecnologías recientes más fascinantes y, ante todo, otra de las posibles 'alertas' para José Morales, de Ibercaja: "Uno de los retos de la industria es encontrarse con la necesidad de vender coches sin conductor, sin que nadie esté al frente, pero que llevan personas. La experiencia ya no será el entusiasmo por conducir, sino el mero transporte", asegura.

Una visión con la que Olalla quizá discrepe: "Quiero pensar que la parte de satisfacción emocional del automóvil va a seguir ahí, por el placer de tenerlo para cierto uso". En cualquier caso, para Javier de Azlor, de T-Systems, "el esquema tradicional ha cambiado y hay nuevos 'players'. Nosotros queremos ser habilitadores y facilitadores a nivel de infraestructuras: conexiones, seguridad, internet de las cosas, etc.".

José Morales, director territorial de Ibercaja en Madrid.
José Morales, director territorial de Ibercaja en Madrid.

Y ese parece ser el modelo, el basado en la colaboración: "Google ya ha dicho que no va a hacer coches, pero sí hará la tecnología que los rodeará. A partir de ahora habrá un montón de 'partnerships', y tiene que haberlos", afirma Germán López Madrid, 'senior advisor' de Volvo Car Corporation, una visión que también comparte Benito Tesier, presidente del clúster de Automoción de Aragón: "Los coches siguen llevando asientos, salpicaderos, lunas, frenos... La base de componentes va a seguir existiendo, otra cosa ya será la tecnología".

De todos modos, Olalla recomienda que nadie se despiste y, sobre todo, que busque nuevos horizontes financieros: "El verdadero reto está en los modelos de negocio, y ahí están entrando nuevas empresas que nos están cambiando un poco a todos el modelo".

4. Las dudas del coche eléctrico

Es una de las eternas promesas, pero parece que su progreso no avanza al ritmo que se pronosticaba. Para Tesier, "la explosión —y posterior no continuidad— de la industria del coche eléctrico ha tenido un problema, que es el económico. Todavía hay que encontrarle sostenibilidad económica a ese modelo", asegura.

En cualquier caso, no parece una tendencia condenada a la extinción, ni mucho menos: "En las ciudades, los vehículos eléctricos se van a imponer, es una zona en la que funcionan mucho mejor", considera Javier de Azlor.

El coche eléctrico tiene un problema económico, aún hay que encontrarle sostenibilidad

Y es que, para Olalla, "habrá muchos modelos según la urbanización, según el tipo de ciudades, etc., así que va a haber muchas oportunidades".

Por ejemplo, "en ciudades como Madrid, la clave va a ser la intermodalidad: en cuanto el usuario ve que el transporte privado no es la mejor opción, se abre a varias de las demás".

5. Coches 'a medida'

Si nos fijamos en la evolución de la industria del automóvil, veremos un cambio sustancial: "Antes la gente iba a cinco concesionarios hasta que se decidía; ahora van a un solo concesionario y tienen toda la información", recuerda López Madrid.

Y es que, para Benito Tesier, vivimos en la época de la elección a la carta: "Cada usuario quiere comprar su vehículo, pero como él quiere: quiere tal navegador, tal configuración... son coches hechos casi a medida".

Y la razón está clara: "Al final, es el usuario el que manda, depende de lo que cada uno necesite", reconoce Mar García Ramos, socia de S&F Consultants.

6.- Rentabilidad y competitividad

Este punto, en parte, deriva del anterior: "Si cada usuario quiere un coche distinto, con distinta configuración, hay que adaptarse a ello", asegura García Ramos. "Tenemos que ser capaces de rentabilizar la fabricación de un vehículo igual que antes se rentabilizaba la de un millón".

Eso sí, en términos de competitividad, no tiene dudas: "Los costes productivos se han ido acercando en todos los países, la ventaja competitiva que tenían las fábricas de irse a otros países ya no es tal".

Alberto Artero (El Confidencial), Germán López Madrid (Volvo), Mar Garcia Ramos (S&F), Benito Teiser (Cluster de Aragón) y Ricardo Conesa (IE).
Alberto Artero (El Confidencial), Germán López Madrid (Volvo), Mar Garcia Ramos (S&F), Benito Teiser (Cluster de Aragón) y Ricardo Conesa (IE).

 

Además, "los estándares de calidad con los que se trabaja en España han hecho que haya un repliegue en ese posicionamiento de fábricas. Ahora hay un entorno de proximidad, y eso nos hace ser más competitivos", afirma.

Y es que, como recuerda José Morales, "la competitividad es el único camino para sostener los niveles de empleo y la economía. No hay atajos ni recetas mágicas en una economía global, y aquí la industria del automóvil es uno de los principales motores".

7. España como industria auxiliar

Es una pregunta que surge cada cierto tiempo: ¿no debería tener España una 'marca propia' de coches? Si nuestro país juega un papel tan importante en esta industria, ¿no es un fracaso que no posea ninguna marca en ese sentido?

Sin embargo, no lo cree así Ricardo Conesa, director del Programa de Dirección de Empresas del Automóvil del IE: "España es una industria auxiliar, pero también se ha hecho su propio nombre como tal. La industria auxiliar que aporta nuestro país también le da marca propia".

Y es que, para él, "es mejor centrarte en lo que eres bueno y aprovechar tu ventaja competitiva".

8. Digitalización e innovación

Es otro de los grandes mantras, aunque Olalla desmiente que la industria automovilística española esté poco avanzada en este sentido: "Esta industria ha demostrado que es capaz de introducir mucha tecnología de manera muy rápida y popularizarla. En la parte tecnológica, los actores están preparados y esto va a seguir avanzando".

Coincide con ello López Madrid, aunque también le quita algo de purpurina al discurso de la digitalización: "En el Ibex 35, se habla mucho de digitalización de las empresas, pero luego se hace poco o nada. Yo me he reunido con muchas de ellas y el tema de la digitalización no está ni en el orden del día", asegura.

Al final, para Mar García Ramos, la clave está en combinar la digitalización con la innovación pura y dura: "Si no trabajamos el I+D+i y no fomentamos el talento, por mucho que nos digitalicemos, nos vamos a quedar fuera del mapa", advierte.

9. ¿Subvenciones? Adiós a la dependencia

Es otra de las críticas clásicas a la industria: ¿depende el sector del automóvil en España de las subvenciones? Si no las hubiera, ¿podría salir adelante?

Para Ricardo Conesa, las subvenciones tenían algo de perverso: "Eran casi una subasta para los fabricantes, para que no bajaran sus inversiones en España. En España debe haber subvenciones con fines concretos, pero no con el único fin de mantener una fábrica en un sitio y que no se marche".

La industria ha demostrado ser capaz de introducir mucha tecnología de forma muy rápida

En cualquier caso, desde la industria desmienten la posible dependencia: "Mal iríamos como solo dependiésemos de las subvenciones públicas. Esta industria es competitiva 'per se", asegura Benito Tesier.

De todos modos, sí ve ciertos focos en los que las instituciones públicas quizá deberían intervenir: "Hay que hacer un cambio tecnológico, y quizás esa es la correa de transmisión que puede ser la Administración, sobre todo en las empresas pequeñas y medianas", afirma.

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