aún no ha asegurado su parte de la emisión

HSBC lleva Abengoa al límite tras dejar en el aire sus 120 millones de la ampliación

El banco británico, que se había comprometido a asegurar 120 de los 650 millones de la emisión a vida o muerte, ha dejado en el aire su participación si la compañía no cumple varias condiciones

Foto: Exterior de una de las sucursales del banco HSBC. (Reuters)
Exterior de una de las sucursales del banco HSBC. (Reuters)

Si Abengoa lo tenía difícil para sacar adelante la ampliación de capital de 650 millones con la que salir del mayor apuro de su historia, la situación ha empeorado hasta límites insospechados. HSBC, uno de los dos bancos que iban a garantizar la oferta de acciones junto con Santander, decidió la semana pasada retirar el apoyo a la compañía de ingeniería al negarse a asegurar con su balance la operación. La compañía, que ha recibido otras negativas en los últimos días, está intentado convencer a la entidad inglesa para que respalde la operación de rescate, ya que de lo contrario se vería abocada a tomar una decisión drástica.

En concreto, HSBC, el segundo mayor acreedor de Abengoa, retiró la semana pasada su compromiso de poner 120 de los 650 millones de la ampliación en su papel de banco coordinador de la Oferta Pública de Suscripción (OPS), rol que rechazó después de haber alcanzar un principio de acuerdo a finales de agosto. Sin esos 120 millones, cerca del 20% del montante total a levantar, la operación queda tocada de muerte salvo que la familia Benjumea y Lazard, su banco asesor, encuentren en los próximos días entidades financieras que suplan la participación del banco británico.

Abengoa daba por seguro que HSBC, Santander y Credit Agricole apoyarían con su balance la OPS mediante el contrato de aseguramiento, compromiso por el cual en el caso de no encontrar inversores capaces de suscribir la emisión, ellos mismos aceptan el riesgo de quedarse con las acciones para su cartera a cambio de recibir una suculenta comisión. Pero el comité de riesgos del banco británico en Londres dio marcha atrás hace ya casi diez días. La compañía había ocultado esta información al confiar en que, con la ayuda de Lazard, encontraría otros bancos que aportaran esos 120 millones o conseguiría que HSBC recondujera su postura.

 

Construcción en Chile de la planta fotovoltaica más grande de América Latina por parte de Abengoa. (EFE)
Construcción en Chile de la planta fotovoltaica más grande de América Latina por parte de Abengoa. (EFE)

Los intentos de la semana pasada fueron baldíos porque bancos que ya se habían negado a asegurar la emisión, como Société Générale, Bank of America Merrill Lynch y Citi, volvieron a dar la espalda al grupo. Aunque desde las sucursales de Madrid había cierta predisposición a arrimar el hombro a una empresa con la que han hecho mucho negocio, lo cierto es que los comités de riesgos de Londres y París reiteraron su negativa. Abengoa aún confía en que HSBC ponga su parte en unas conversaciones que están siendo a vida o muerte.El banco británico está por la labor de echar una mano siempre y cuando Abengoa cumpla determinadas condiciones que este fin de semana no se daban. "El 'No' no es definitivo", matizan.

Sin esos 120 millones, la ampliación de capital no podrá salir adelante, lo que llevaría a la compañía a una situación de inviabilidad al no poder hacer frente a la financiación de sus proyectos. Sin los ingresos de esos proyectos, plantas industriales la mayoría de ellos, el grupo no podría hacer frente a sus cerca de 5.700 millones de deuda fuera de balance -la vinculada directamente a los citados project finance- ni a los 1.400 millones de deuda corporativa. 

Sin seguro y sin bancos en Latam

Si se tiene en cuenta que varios bancos le han aconsejado a Abengoa elevar el importe de la ampliación de capital desde los 650 hasta los 1.000 millones de euros para recapitalizar con más músculo el grupo y despejar incertidumbres a medio plazo, los 120 millones que ha retirado HSBC toman todavía mayor importancia. Fuentes próximas a los Benjumea reconocen la extrema gravedad de la situación, por lo que se han dado apenas unos días de plazo para conseguir el dinero o capitular.

Fuentes próximas a los Benjumea admiten la extrema gravedad de la situación, por lo que se han dado unos días de plazo para conseguir el dinero o capitular

La aversión de los inversores a tomar riesgo de Abengoa es tal que la compañía ha sido expulsada del mercado de seguros de impago o credit default swap (CDS), un producto financiero que permite cubrir la posición de cualquier empresa para minimizar posibles pérdidas futuras. El precio por comprar su seguro se había disparado a tal nivel que ningún inversor estaba dispuesto a pagar tal prima y asumir tal exposición. Una anomalía que aleja aún a potenciales compradores de acciones de Abengoa, aunque fueran hedge funds dispuesos a entrar a precios de derribo.

Una coyuntura que, por si fuera poco, se ha visto agravada por los problemas que ha tenido la sociedad para conseguir líneas de crédito con las que financiar dos proyectos en Brasil y Chile. Ni el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil, en el primer casoni varios bancos locales e internacionales con presencia en el país andino le han dado los 800 millones necesarios para levantar sendas plantas termosolares (Atacama 1 y 2). Un dinero que Abengoa ha tenido que sacar de la caja, lo que deja aún más famélicos sus estados financieros.

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