ESTUDIA ADQUIRIR LAS UNIDADES PRODUCTIVAS

La banca valora más favorablemente la liquidación que el convenio de Pescanova

El análisis que manejan los siete bancos que estaban dispuestos a apoyar el rescate de Pescanova es que si va la liquidación recuperarían más de 700 millones

Foto: El presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti. (Efe)
El presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti. (Efe)

La banca española valora más favorablemente para sus intereses la liquidación que aceptar el convenio de acreedores que ha presentado Pescanova ante el juez. El análisis que manejan los siete bancos españoles que hasta ahora estaban dispuestos a apoyar el rescate del grupo pesquero es que si Pescanova va la liquidación recuperarían algo más de 700 millones, mientras que con el convenio esta cifra se limitaría a cerca de 350, según explican fuentes financieras.

Por tanto, sobre la mesa, los bancos estudian muy seriamente permitir que Pescanova vaya a la liquidación y, dentro de este proceso, adquirir las unidades productivas, de manera que se mantuviesen el mayor número de puestos de trabajo posibles.

Estas fuentes aseguran que los bancos ya tiene un socio industrial para llevar a cabo esta operación al margen de la cervecera catalana Damm, después de la fuerte desconfianza que hay entre los bancos acreedores y el presidente de esta empresa, Demetrio Carceller.

Factoría de Pescanova en la Ría de Vigo. (Efe)
Factoría de Pescanova en la Ría de Vigo. (Efe)
Tras las reuniones de esta semana, las relaciones entre Damm y la banca parecen totalmente rotas. Pero por mucho que Damm y Luxempart hayan jugado fuerte en el consejo de administración de Pescanova, es la banca la que tiene las de ganar. Las grandes entidades españolas acusan a Damm de haber querido ganar el partido cinco a cero y de haber forzado un convenio que en ningún momento se pactó con las entidades financieras, ni en su primera versión ni tras los escritos de subsanación.

Punto de fricción

Los puntos de fricción entre la banca –Banco Sabadell, Popular, La Caixa, NCG, BBVA y Bankia– son cuatro, dos de ellos sobre la reestructuración del pasivo: los bancos querían que la deuda sostenible de Nueva Pescanova fuese de 1.000 millones y no de 700, limitando así el efecto de la quita; también había desacuerdo en cómo se estructuraba este endeudamiento, puesto que los bancos esperaban un tramo senior de 517 millones y uno junior de 492 convertible por el 10% de la compañía tras 5 años, mientras que el convenio plantea un tramo 400 millones de senior y 300 de junior.

Los otros dos escollos radican en que los bancos esperaban controlar el 70% de Pescanova y no el 34,6%; y también aportar la mayor parte del dinero fresco, que reducían a 115 millones, menos de los 150 que ha propuesto el consejo de la pesquera, según explican fuentes conocedoras de las negociaciones.

Consejo advertido

En principio, los bancos pensaban que Damm aceptaba sus condiciones. Pero cuando se presentó el convenio se dieron cuenta de que la cervecera les estaba lanzando un órdago por la vía de los hechos consumados. El problema ahora es que la banca ha decidido no jugar y que Pescanova vaya a liquidación.

El análisis que manejan los siete bancos españoles que hasta ahora estaban dispuestos a apoyar el rescate del grupo pesquero es que si Pescanova va la liquidación recuperarían algo más de 700 millones, mientras que con el convenio esta cifra se limitaría a cerca de 350Desde las entidades financieras se percibe que el consejo sabía perfectamente, en especial antes del escrito de subsanación, que los bancos españoles, los únicos que desde la crisis del grupo pesquero han apoyado su rescate, estaban en contra de las condiciones que planteaban Damm y sus socios. Así se lo comunicaron al consejo por diversas vías durante los días previos, pese a lo cual el convenio de acreedores ha acabado en el juez del concurso con modificaciones mínimas que en nada se acercaban a los planteamientos de la banca.

La alternativa de Damm ahora pasa por intentar conseguir apoyo de la banca extranjera para conseguir el 51% del respaldo de los acreedores. Pero la banca española calcula que su posición de fuerza radica en que consideran que esto es poco probable en la matriz, pero imposible en las filiales de Pescanova, donde los bancos españoles son mayoritarios. Por tanto, el pulso seguirá ahora hasta el 18 de abril, donde acaba el plazo para suscribir el convenio por parte de los acreedores. La batalla será larga. 

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios