INTERPRETAN QUE ES PROPAGANDA PEDIR EL VOTO

Una campaña eterna: los partidos sortean el veto a la 'publi' electoral en vallas y Facebook

La Junta Electoral prohibió colgar carteles de los candidatos y hasta repartir mecheros antes de la campaña, pero los partidos interpretan que pueden hacerlo porque no piden el voto

Foto: Anuncio de Ciudadanos contra Pedro Sánchez en Madrid.
Anuncio de Ciudadanos contra Pedro Sánchez en Madrid.

Un edificio en obras en la Avenida de América de Madrid amaneció el martes cubierto por un enorme cartel naranja de Ciudadanos. Bajo la frase que Pedro Sánchez reveló en el libro que le escribió Irene Lozano de que cuando llegó a Moncloa lo primero que hizo fue cambiar el colchón de la residencia oficial, el partido de Albert Rivera responde: "Pedro, nosotros también vamos a cambiar España". En la calle Goya de Madrid, otro enorme cartel muestra a Pablo Casado, José Luis Martínez Almeida e Isabel Díaz Ayuso, candidatos por Madrid. En Facebook, Podemos tiene activos 15 anuncios, y en la fachada del PSOE está la cara de Pedro Sánchez en un cartel enorme con el lema de campaña: 'Haz que pase'.

Oficialmente, no ha empezado la campaña electoral pero cada vez la precamapaña y la campaña se parecen más. La Ley Electoral establece un periodo de limitación para la publicidad electoral desde que se disuelven las Cortes hasta que comienza la campaña electoral, dos semanas antes de las elecciones. Es decir, que estamos en esa fase previa donde la publicidad electoral está prohibida. "Desde la convocatoria de las elecciones hasta el inicio legal de la campaña, queda prohibida la realización de publicidad o propaganda electoral mediante carteles, soportes comerciales o inserciones en prensa, radio u otros medios digitales, no pudiendo justificarse dichas actuaciones por el ejercicio de las actividades ordinarias de los partidos, coaliciones o federaciones reconocidas en el apartado anterior".

Antes de la campaña, los partidos no pueden repartir un bolígrafo con las siglas de la formación, pero sí están empapelando edificios

La clave está en que los partidos consideran que mientras no pidan el voto no están incurriendo en "publicidad o propaganda electoral". "No se trata de publicidad electoral. No estamos pidiendo el voto. Simplemente contamos a los españoles que la prioridad de Albert Rivera cuando llegue al Gobierno será cambiar España, mientras que la prioridad de Pedro Sánchez fue cambiar el colchón de la Moncloa", explican desde Ciudadanos. El PSOE tiene una respuesta parecida: "No es publicidad, no apelamos al voto. Si no, todo lo que hacemos sería considerado publicidad: debates, entrevistas...". Además, al colgarlo en la sede de Ferraz, no ha contratado nada.

La Junta Electoral Central emitió una instrucción en 2011 delimitando qué se podía hacer y qué no en el periodo inmediatamente anterior a la campaña. Sí permitía "la realización o participación en mítines y actos destinados a presentar las candidaturas o el programa electoral. Para ello, las formaciones políticas y los candidatos podrán dar a conocer estos actos por cualquier medio de difusión".

Publicidad del PP en Madrid antes de la campaña.
Publicidad del PP en Madrid antes de la campaña.

Pero dejaba claro que "las formaciones políticas y las candidaturas no podrán contratar directamente, ni a través de tercero, espacios, soportes o sitios para la difusión de publicidad o propaganda electoral, ya se realice en lugares públicos (jardines, plazas, parques, etc.), ya en soportes comerciales de cualquier tipo, sean vallas, muebles urbanos para la presentación de información ('mupis'), objetos publicitarios iluminados ('opis'), cabinas, medios de transporte o similares. Tampoco está permitida la inserción de anuncios en prensa o revistas, o en cuñas radiofónicas, o en formatos publicitarios en internet ('banners'), o en canales comerciales de televisión, o en otros soportes en medios digitales".

Como se trataba de no dejar nada suelto, el texto impide a los partidos "el reparto con fines de propaganda de material diverso como llaveros, bolígrafos, mecheros, 'pins' u otros objetos similares, que incluyan el nombre o la foto de los candidatos o la denominación o siglas de la formación política, ni la exhibición de fotos de los candidatos o de carteles con la denominación, siglas o símbolos de una formación política en el exterior de domicilios privados".

La instrucción entra al detalle en muchos aspectos, pero no en qué considera publicidad electoral. La propia Ley Electoral explicita que "se entiende por campaña electoral, a efectos de esta ley, el conjunto de actividades lícitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios". "La ley no es clara y la instrucción de la JEC, tampoco. En mi opinión, se puede hacer porque no pide el voto, pero entiendo que es discutible", opina un jurista que trabaja el tema y que pide el anonimato. Otro discrepa y considera que contratar vallas incumple la ley.

El resultado es que en este periodo antes de la campaña los partidos no pueden repartir un bolígrafo con las siglas de la formación pero sí empapelar un edificio. La Junta Electoral Central sería la encargada de dirimir caso a caso si se cumple la ley o no, como hizo en el caso de los lazos amarillos en edificios de la Generalitat. Pero la Junta, compuesta por magistrados del Supremo y catedráticos, solo actúa tras una denuncia, no de oficio. Si ningún partido protesta, no analiza el asunto.

Otro terreno es la publicidad 'online'. La instrucción de 2011 permite "la creación o utilización de páginas web o sitios web de recopilación de textos o artículos (blogs) de las formaciones políticas o de los candidatos, o la participación en redes sociales (Facebook, Twitter, Tuenti, etc.), siempre que no suponga ningún tipo de contratación comercial para su realización".

Podemos tiene anuncios en Facebook, pese a que la JEC prohibió la contratación comercial de contenidos 'online'

Ahora mismo, solo Podemos tiene contenidos patrocinados en Facebook. La plataforma ha mejorado la transparencia para que se pueda conocer más fácilmente cuántos son los contenidos patrocinados. Podemos no contestó ayer a este diario sobre cómo realiza publicidad. Un asesor de campaña de otro partido explica que tienen preparado el presupuesto para anunciarse en Facebook pero cuando empiece legalmente la campaña, y que no comprende cómo Podemos está ya con su proyecto.

En esta ocasión se complica todo más, porque un mes después de las generales hay elecciones autonómicas, municipales y europeas. Para esas elecciones sí que se puede hacer publicidad en este momento. Así que los carteles que hay en Madrid con Casado junto a Almeida y Ayuso se podrían interpretar como un acto del PP de Madrid (igual que el candidato a la alcaldía ha puesto publicidad en el metro).

Al comenzar la inédita campaña, la Junta Electoral dio una instrucción en que aclaraba los problemas que acarreaban tantos comicios electorales juntos. Sobre la prohibición de hacer publicidad desde que se convocan elecciones hasta que empieza la campaña, señala que no afectará el periodo de las generales al resto de comicios. Las dudas y limitaciones están mostrando las costuras de una Ley Electoral vigente desde 1985 (aunque ha sufrido reformas parciales en varias ocasiones). Los partidos bordean la ley considerando que una rectificación ordenada por la JEC no les penaliza demasiado.

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