CONFLICTOS EN EL CIERRE DE LA LISTA

Díaz decide no avalar la lista de Madrid por los "insultos" de Lozano a Andalucía

Su mano derecha se ausenta en la votación de la candidatura por los desprecios de la ex de UPyD. En el Comité Federal de este sábado, el PSOE andaluz apoyará en bloque todas las listas de Sánchez

Foto: La diputada de UPyD Irene Lozano durante una intervención en el pleno en el Congreso de los Diputados. (EFE)
La diputada de UPyD Irene Lozano durante una intervención en el pleno en el Congreso de los Diputados. (EFE)

Recado clarísimo de Susana Díaz a Pedro Sánchez: no apoya el fichaje estrella de Irene Lozano. Y no lo respalda porque ha "insultado" a Andalucía "sistemáticamente"

La postura quedó clara en la reunión de la Comisión Federal de Listas celebrada este viernes en Ferraz. El secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, decidió no apoyar las listas de Madrid, en la que ella figura como número cuatro, tal y como confirmó él mismo a El Confidencial. Directamente, se ausentó de la sala cuando tocaba dar el visto bueno a la plancha de la capital y de otras anteriores: "Nunca vamos a votar en contra de nuestro secretario general, pero no vamos a avalar la presencia de Irene Lozano, porque ha insultado sistemáticamente a los andaluces, a los votantes del PSOE y a miles de socialistas honestos". "Lo que debería hacer es pedir perdón", aseguró, en línea con lo que antes había afirmado a 'El País' el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara

Cornejo, por tanto, acudió a la reunión para ver aprobadas las listas andaluzas, que salieron sin problemas tal como las diseñó Díaz, y poco después se marchó. De forma deliberada, no espontánea. Y él es la mano derecha de la presidenta de la Junta. Al PSOE-A le sublevó el recuerdo de unas declaraciones de Lozano en 'Hora 25', cuando dijo que Andalucía estaba "cerca de parecerse a aquello que se decía del PRI, la dictadura perfecta". "Al final, cuando uno está en el poder demasiado tiempo, se ha acomodado a unas prácticas muy semejantes de política corrupta. Yo creo que el PP considera que Madrid es su cortijo y que el PSOE considera que Andalucía es su cortijo". Lo que remarcó el PSOE-A en reiteradas ocasiones es que Susana Díaz "apoya a Pedro Sánchez, pero no avala a Irene Lozano"

Este sábado, en el Comité Federal, y para que no queden dudas de que los socialistas andaluces "apoyan" al secretario general, toda la delegación "votará a favor del dictamen" completo de las candidaturas, según confirmaron fuentes del PSOE-A a este diario. Dictamen que constata la renovación del 79,5% en el Congreso y del 85,2% en el Senado, según una nota del partido. 

Los representantes asturianos pidieron que constara en acta su “malestar“ con Lozano, a quien culpan de la ruptura del pacto en el Principado en 2013

Pero no fue el único movimiento explícito de malestar: también los representantes asturianos, María Fernández y Nino Torre, pidieron que constara en acta el "malestar de la Federación Socialista Asturiana" por la entrada de Lozano en las listas, según indicaron fuentes próximas al presidente del Principado, Javier Fernández, a este periódico. En su caso, consideran que la exdiputada de UPyD "jugó un papel muy destacado" en la ruptura del pacto que, en la pasada legislatura autonómica, tenía la formación magenta, a través de su único parlamentario, Ignacio Prendes, con la FSA. "Y además lanzó descalificativos muy gruesos contra nosotros". No obstante, Asturias sí votó a favor del dictamen, como hará este sábado en el seno del Comité Federal, el máximo órgano de poder del partido. 

Vara: "Lo primero es pedir disculpas"

También Fernández Vara fue explícito: "Lo primero que tiene que hacer Irene Lozano es pedir disculpas, porque mucha gente nos hemos sentido ofendidos por sus palabras", ya que la exparlamentaria hizo "generalizaciones" desde su escaño contra los socialistas, acusándolos de corrupción. El presidente extremeño dijo lo mismo dentro de la reunión, según confirmó a este diario, aunque apoyó el dictamen. 

El golpe encima de la mesa sorprende por su contundencia. Pero Díaz ya se encontraba muy distanciada de Sánchez desde hace un año, y sus relaciones nunca se han conseguido suturar. Pero es mucho más llamativo el gesto de Asturias y de Extremadura, porque son federaciones que, aunque en el congreso de 2014 apoyaron a Eduardo Madina, se realinearon rápidamente con el nuevo secretario general. En ambas impera lo que en el PSOE denominan como "cultura de partido": lealtad máxima al jefe, sea quien sea, una vez que haya ganado, y punto. De ahí que el plante de las dos cobre de mayor relieve. 

La inequívoca señal de protesta de estas tres federaciones no hace sino evidenciar la indignación que recorrió el PSOE en cuanto se conoció la noticia, a través de los medios, del fichaje de Irene Lozano. Sánchez había iniciado los contactos con la dirigente de UPyD de forma reservada, ayudado por su número dos, César Luena, y su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando y, como dicen en Ferraz, había gestionado este asunto "de forma muy personal". Consiguió cerrar el ingreso de Lozano el jueves por la tarde, antes de que comenzara la cena de la entrega del Premio Planeta en Barcelona, pero al poco apareció ya en titulares, dejando boquiabiertos a militantes y cuadros. 

En el entorno de Sánchez defienden que prometió abrir el partido y él es una persona “determinada“ que “cumple su palabra“ y quiere “un equipo ganador“

Fuentes próximas al secretario general defendieron la elección de Lozano por el mensaje de "apertura del partido" que él lanzó nada más hacerse con las riendas del PSOE hace un año. "Y él es una persona determinada que cumple su palabra. Es consecuente con lo que dice. No es un insulto al partido porque lo que dice es que quiere el mejor equipo posible, no que lo que haya en el PSOE no sea bueno. Se trata de sumar, de conformar un proyecto ganador y de tener a los más cualificados", explicaron. 

"Es cosa de Ferraz"

El fichaje de Irene Lozano ha indignado profundamente, para empezar, a los socialistas andaluces. La secretaria general, Susana Díaz, se sabe en el punto de mira y mandó acallar cualquier reacción. Desde primera hora, varias voces reclamaron que el secretario general diera marcha atrás con el fichaje de la diputada de UPyD, pero la presidenta andaluza sabía que ya no había margen. Impuso el silencio y una reacción preparada desde muy temprano para no pillarse los dedos. “Es cosa de Ferraz, nada que decir” o “es un fichaje que corrobora que el proyecto socialista merece la pena” tal y como formuló el portavoz socialista, Mario Jiménez, en una entrevista en Canal Sur. A primera hora muchos en el PSOE andaluz nadaban todavía entre la incredulidad y el desconcierto. Conforme avanzaba la jornada se coló el enfado, la indignación y la preocupación. La consigna oficial es “él es el candidato, él sabrá lo que hace”. Han molestado “las formas”. Nadie había comunicado esa decisión a la federación andaluza. Advierten de que estas cosas “hay que cuidarlas” y “como mínimo comentarlas con el partido” pero se impone, de momento, el ‘prieta las filas, vienen las generales’. Es “la escuela del PSOE”, sostienen, “salir a ganar unidos como una piña” y mientras que el PP es incapaz de disimular su descomposición interna, en las filas socialistas se esfuerzan mucho porque el malestar no estalle a las puertas de la cita electoral.

Susana Díaz, presidenta de la Junta. (EFE)
Susana Díaz, presidenta de la Junta. (EFE)

Sin embargo, sí quiso levantar el dedo y protestar. De ahí el gesto simbólico de Cornejo de ausentarse en la votación. Pero mañana mostrará su alineamiento con la cúpula apoyando sin fisuras el dictamen de listas. 

Es un secreto a voces que si Pedro Sánchez no gana las elecciones el PSOE andaluz está preparado para exigir un cambio de rumbo y un nuevo piloto al frente de la nave socialista. Con gestos como la incorporación de Lozano muchos adversarios internos se cargan de razones. Es el ejemplo perfecto para sustentar el argumentario que contra Sánchez se maneja, siempre en 'off the record' y pidiendo anonimato, en las filas del PSOE andaluz. Quienes critican al líder socialista por ser “un producto de marketing sin convicciones profundas”, por construirse “un liderazgo artificial” y quienes lamentan su desconocimiento del partido se arman de razones con este fichaje estrella.

En el partido se ha instalado la convicción de que Sánchez ha jugado fuerte, pero si pierde el 20-D, sus críticos esperarán a pasarle todas las facturas

La apuesta por Meritxell Batet como número dos en la lista por Madrid no gustó al PSOE andaluz. La inclusión de la excomandante Zaida Cantera provocó una malévola sonrisa en muchos dirigentes del partido de Despeñaperros para abajo. El fichaje de Irene Lozano ha sido otra cosa y ha sacudido con mucha más profundidad.  “Es incomprensible, no aporta nada, nada”, comentaba un dirigente provincial. “Estoy sorprendido. Estas cosas hay que medirlas bien. Hay mucha gente dentro que podría estar ahí”, señala otra voz en el puente de mando del PSOE. “Se ha lucido, esta vez se ha lucido”, mascullaba otro responsable andaluz. “Hay que cuidar las formas. Ferraz sabrá lo que hace”. Y así se podrían hilar hasta una decena de comentarios similares de la mayoría de cargos relevantes del partido en Andalucía. Eso sí, nadie en abierto suscribe las opiniones que se recaban en privado.

Susana Díaz se jacta de ser una patriota del partido, lleva a gala sus trienios en el PSOE y su profundo conocimiento de la maquinaria socialista. Quienes la conocen aseguran que no hará ni un solo movimiento público, otra cosa es lo que haga en privado, por el que puedan lloverle críticas de deslealtad o traición a Pedro Sánchez. La estrategia quedó este viernes clara. Marcan distancias con Ferraz e insisten en cargar sobre el candidato todas las decisiones sobre la campaña electoral. Si le sale bien, el PSOE andaluz aguantará el tirón. Si le sale mal, todo está calculado. Posiblemente el fichaje de la diputada de UPyD que arremetió contra el PSOE con toda su fuerza por el 'caso de los ERE' esté muy arriba en la lista de errores por lo que le piensan pasar factura a Sánchez si no logra llegar a La Moncloa.

"Una mala operación dentro, buena hacia fuera"

Pero el incendio era mayúsculo fuera de Andalucía, allá donde se preguntara. "Es una mala operación para dentro pero buena de puertas hacia fuera", valoraba un barón cercano a Sánchez pero que, sin embargo, ve más contraindicaciones que ventajas al fichaje de Lozano en el patio interno. En el PSOE cuesta olvidar los "insultos" proferidos por la exdiputada de UPyD, y se le insta a que pida perdón. 

Pedro Sánchez, el pasado miércoles en Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado miércoles en Madrid. (EFE)

En las filas socialistas se critican las "formas" empleadas por el secretario general, porque ni siquiera informó a los barones regionales. Por no hablar del cambalache que ha obligado hacer su encaje, relegando a Luz Rodríguez, persona de su máxima confianza y secretaria de Empleo, a la cabecera de lista de Guadalajara, para poder ocupar la cuarta plaza por Madrid. La dirigente aceptó, pese a que suponía una rebaja sustancial de su posición. Rodríguez había demostrado plena lealtad a su jefe y él se había comprometido a premiarla dándole billete en su propia lista, la de mayor peso simbólico. Al final, acaba en Guadalajara para que Lozano quede como cuatro. 

La 'maniobra Lozano' deja un incendio generalizado en el partido y varios damnificados, como Luz Rodríguez o la autoridad del propio PSOE-M

De no haberse abierto esa posibilidad, se habría evidenciado aún más la debilidad del PSOE-M y de su secretaria general, Sara Hernández. Varios dirigentes madrileños no podían ocultar su perplejidad y hasta su cabreo cuando se enteraron de la noticia, que suponía sacrificar aún más su autonomía y resaltar el  control de Ferraz. La candidatura muestra esa intervención: está copada en sus primeros puestos por nombres ajenos a la vida orgánica del PSOE-M y ligados a Sánchez. Hernández sólo pudo defender, no sin dificultades, que el veterano Rafael Simancas adelantase al vasco Eduardo Madina. 

Distintos secretarios autonómicos y altos cargos territoriales albergan dudas, incluso, de la rentabilidad electoral de la incorporación de la ex de UPyD, ya que "no es muy conocida públicamente". Sí coinciden en que con su entrada, el candidato "envía un mensaje al votante de centro". Pero insisten en que no tiene por qué predisponer una preferencia hacia los pactos con Ciudadanos tras el 20-D. "Si mañana viene Tania Sánchez, por poner un ejemplo, la acogemos. Cuando un partido está de subida, provocas cosas como esta, que se te acerquen dirigentes de otras formaciones", sentenciaba un alto cargo próximo a Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana. Pese a su conocida cercanía con Díaz, elogió el gesto de "apertura" de Sánchez. 

"No es transfuguismo"

En Ferraz subrayan que el jefe no ha solemnizado la oferta por "guiños" a los votantes, "porque nunca se sabe cuánto puedes ganar" con gestos de este calado. También recalcan que Lozano "no es una tránsfuga, en ningún caso". Cosa que ella misma también dijo. Y ponen ejemplos de políticos que han cambiado de chaqueta: Alberto Sotillos, del PSOE a IU; Rosa Aguilar, de IU al PSOE; Rosa Díez, del PSOE a UPyD; Ernest Maragall, del PSC a ERC; Ferran Mascarell, del PSC a Convergència... "Y podríamos citar otros muchos más", apuntalan. 

No hay vacilación en otra observación: Sánchez "se la ha jugado desde el minuto uno", y cuando llegue el momento, si fracasa, pagará su precio. "No le saldrá gratis si sale mal", señala una dirigente regional. En la dirección federal insisten en que el secretario general se examina continuamente, y que críticas las iba a tener tras el 20-D tanto con Irene Lozano como sin ella, así que al menos ha puesto sus naipes sobre la mesa. Ya lo fue haciendo cuando defenestró a Tomás Gómez para situar a Ángel Gabilondo, o para apoyar a Sara Hernández como líder del PSOE-M, o para avalar la caída del portavoz en el Ayuntamiento de la capital, Antonio Miguel Carmona. Este es otro gesto más dentro de esa secuencia. Sólo que en caso el impacto ha sido mayor, ya que ha herido a más territorios (no sólo Madrid), soliviantado a Andalucía y rebelado a federaciones que nunca habían cuestionado al líder, como Extremadura y Asturias. 

Y esta partida, más que nunca, es la suya. "Él es el candidato, él es el secretario general, él toma las decisiones", repiten muchas fuentes consultadas. Por eso si vienen mal dadas, le pasarán la cuenta. Si vienen mal dadas, la crisis del partido puede ser total. 

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