LUCHA CONTRA EL FRAUDE

Nueva condena por la lista Falciani: tres años de cárcel y 2,7 millones a los Coda

Dos brókeres, padre e hija, manejaban millones de una empresa de la Isla de Man a través del HSBC en Ginebra. La jueza no cree que fueran apoderados y que no supieran de quién era la cuenta

Foto: Los clientes del HSBC siguen recibiendo condenas. (EFE)
Los clientes del HSBC siguen recibiendo condenas. (EFE)

Los brókeres Guillermo Coda Castaño y su hija Paula Beatriz Coda Muradas han sido condenados a tres años de cárcel cada uno y a pagar 2,7 millones en concepto de multas por tener dinero en el HSBC en Suiza. La magistrada titular del juzgado de instrucción 24 de Madrid, María José Santamaría, les ha condenado al considerar probado que manejaban el dinero en Suiza que ocultaron a la Agencia Tributaria, que lo descubrió gracias a la lista Falciani. No ha aceptado su versión de que ellos eran apoderados y que el dinero no era suyo, según la sentencia, del pasado 28 de diciembre, a la que ha tenido acceso El Confidencial. Contra el fallo, que no es firme, cabe recurso.

El 24 de mayo de 2010, Francia trasladó a España la lista Falciani. El informático Hervé Falciani trabajaba en el HSBC en Ginebra y se fugó con miles de datos de clientes del banco. En la lista española había 659 contribuyentes con dinero en el HSBC. Entre ellos estaban la familia Botín, Masaveu, Gonzalo Prado y cientos de empresarios anónimos, según los datos a los que tuvo acceso El Confidencial en colaboración con el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ). Acumulaban en Suiza unos 1.800 millones de euros. Hacienda decidió entonces mandarles un requerimiento para que regularizaran su situación y así recaudó 260 millones. Los responsables de la Agencia Tributaria en la época consideraron que tenían dudas sobre si los jueces aceptarían la lista Falciani como prueba y que lo priotitario era cobrar.

La defensa alegó que la lista eran "cuatro folios [...] sin ningún sello, firma rúbrica y/o certificado"

Aun así, unos 40 integrantes de la lista decidieron no regularizar y, al borde de la prescripción, la Fiscalía se querelló contra ellos por delito fiscal. Así ha habido ya al menos seis condenas y otros están pendientes de juicio. Algunos pactaron durante el proceso, especialmente cuando comenzaron los primeros fallos contrarios. Como adelantó El Confidencial, ya hay una sentencia firme de cárcel, puesto que la Audiencia Provincial de Madrid ratificó el pasado 10 de diciembre la condena a siete años de cárcel para Jacobo Benzaquen y consideró que la lista Falciani era una prueba válida.

Guillermo Coda, de 68 años, y su hija Paula, de 41, están en ese grupo. Estos dos brókeres trabajaban en Madrid para la empresa estadounidense de servicios financieros Prudential, una firma fundada en 1875 que maneja miles de millones en activos y emplea a 48.000 personas en medio mundo, según su web. La compañía cerró sus oficinas en España en 2004. Guillermo Coda era miembro del Instituto Español de Analistas Financieros y en los setenta fue gestor de Fondos de Inversión Banco Urquijo.

La lista Falciani incluía unas "fichas BUP" sobre sus clientes con los datos personales y sus cuentas. En la de Paula Coda pone que abrió la cuenta con 23 años. Como profesión, aparece la de estudiante y "figuraba como autorizada bajo el epígrafe Attorney B" (lo que señala que era abogada, representante o apoderada). Su padre era el Attorney A. La ficha añadía que la titular de la cuenta era la sociedad Botswana Roller Limited, creada el 25 de octubre de 1990 en la Isla de Man, un paraíso fiscal entre el Reino Unido e Irlanda.

La hija tenía 23 años y era becaria cuando ya figuraba de apoderada en la cuenta en Suiza con 2,7 millones

Según la jueza, Botswana Roller Limited no era más que una tapadera, "una titularidad meramente formal que no real, correspondiendo la misma" a los Coda. Por ella obtuvieron en 2005 unos beneficios no declarados de 463.601 euros el padre y 457.182 euros la hija.

Los Coda han defendido durante el procedimiento "que ellos eran simplemente apoderados de las referidas cuentas, cuya titularidad era la mencionada sociedad Botswana Roller Limited, y ello en su condición de brókeres que ejercían por cuenta de Prudential". Señalaron que Botswana Roller Limited era en realidad cliente de Prudential y que así llegaron ellos a tener poderes en el dinero de esta en Suiza. Añadieron que como Prudential "cerró sus oficinas en España en 2004, no han podido obtener ni aportar los posibles documentos que acrediten tales extremos". La defensa de la hija también puso en duda la validez de la ficha de Falciani sobre los Coda. Llegó a afirmar que eran "cuatro folios [...] sin ningún sello, firma rúbrica y/o certificado".

La jueza descarta esa idea al señalar que la documentación "le fue remitida por las autoridades francesas a las españolas" en virtud de un convenio de intercambio de información de 1995, "por lo que no se puede en modo alguno hablar de prueba ilícitamente obtenida". No entra en el robo de Falciani al HSBC. Sobre la veracidad de los datos no expresa ninguna duda, al recordar que los Coda han reconocido los datos y que "lo único que ambos niegan es ser titulares reales de las referidas cuentas, alegando que eran simples autorizados".

Hervé Falciani. (EFE)
Hervé Falciani. (EFE)

En contra de eso, prosigue la sentencia, "se ha practicado y obtenido suficiente y abundante prueba indiciaria que nos lleva a afirmar que la titularidad de las referidas cuentas en el HSBC Private Bank Suisse correspondía a los acusados". La magistrada tumba el argumento de la defensa al afirmar que si fuera como ellos dicen, Botswana Roller Limited no podría sacar el dinero del banco sin estos, ya que no había ninguna persona de esta sociedad en la ficha BUP. Tampoco comprende cómo no han podido pedir a la sede de Prudential en EEUU los datos para demostrar que ellos no eran los dueños de Botswana Roller Limited. Ni se explica cómo seguían como titulares de 2005 a 2007 si dejaron de trabajar en Prudential en 2004.

La sentencia añade más detalles para sospechar de la situación de esa cuenta. Afirma que "resulta harto curioso" que padre e hija manejen una cuenta en Suiza y que al abrirla ella tuviera solo 23 años, con apenas experiencia laboral y trabajando como becaria. Y que cuando compró una casa en Madrid, ella solo pagó el 50% y la otra mitad lo pagó una sociedad uruguaya de una abuela mexicana, "no acreditando tampoco ninguno de dichos extremos".

"Es por tanto la valoración conjunta de todos estos datos e indicios a la luz de la lógica y la experiencia comunes la que nos conduce a afirmar que esos ingresos de fondos detectados respondían a fuentes ocultas de renta y eran realmente propiedad de los acusados y en consecuencia renta gravable, sometida a tributación", termina el razonamiento.

El dinero estaba a nombre de una sociedad de la Isla de Man que la jueza señala como una mera tapadera

Fueron condenados el pasado 28 de diciembre como responsables de dos delitos contra la Hacienda Pública con la agravante de utilizar persona interpuesta, pues considera que eso es lo que era Botswana Roller Limited. Por ello les impone tres años de prisión y 900.000 euros de multa a cada uno. Además, como responsabilidad civil, a cada uno les impone 460.000 euros. En total, 2,7 millones de euros en multas entre los dos.

El caso ha sufrido un notable retraso, ya que las diligencias llegaron al juzgado el 21 de junio de 2013 y hasta el 26 de enero de 2015 no se convocó a los acusados a juicio. La titular del juzgado se escuda en "el exceso de asuntos existentes y pendientes de señalamiento", según la sentencia. Por esas "dilaciones indebidas" les rebaja un grado la pena. Aun así, una condena de tres años de cárcel conlleva ingreso en prisión. Contra el fallo cabe recurso ante la Audiencia Provincial, que en otro caso ha ratificado la validez de la lista Falciani.

La Audiencia Provincial de Madrid ha denegado que en el caso de la lista Falciani se aplique la doctrina del "fruto del árbol envenenado", según la cual uno no puede ser condenado a partir de una prueba ilícita. Como dictaminó la Audiencia Nacional al denegar la extradición del informático a Suiza, "no puede considerarse que la incorporación al proceso por la Agencia Tributaria de los datos aportados por Falciani proceda de un acto que pueda considerarse delictivo en España, ni que dicha prueba vulnere el derecho a la intimidad del acusado".

Lista Falciani

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