El lucrativo negocio en B de los funcionarios de élite: "Me piden el dinero en efectivo"
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PREPARADORES DE OPOSICIONES

El lucrativo negocio en B de los funcionarios de élite: "Me piden el dinero en efectivo"

La pandemia ha empujado a muchos opositores a buscar preparadores individuales que, aunque son altos funcionarios y tienen un sueldo considerable, no pagan impuestos por sus ingresos como profesores

placeholder Foto: Una imagen de archivo de un examen de oposiciones en Zamora. (EFE)
Una imagen de archivo de un examen de oposiciones en Zamora. (EFE)

Alberto le da a su preparador 200 euros en efectivo todos los meses. La cifra no sería tan llamativa si no fuera porque su profesor de oposiciones tiene 15 alumnos más y, según Alberto, todos ellos le pagan en negro. Y no sería tan escandalosa si no fuera porque este preparador es inspector de trabajo.

Este joven de 26 años es tan solo uno de los miles de estudiantes que decide opositar para ser alto funcionario en España con un preparador individual. Muchos de los profesores son funcionarios de élite (jueces, diplomáticos, fiscales o inspectores de hacienda) que ya aprobaron la oposición, tienen un sueldo abultado y, sin embargo, no pagan impuestos por los ingresos de sus clases particulares. En su mayoría tienen unos pocos alumnos, apenas dan unas horas a la semana y la cantidad no es muy elevada, pero otros pueden llegar a embolsarse más de 2.000 euros en negro al mes.

Esto ha sido siempre la tónica habitual en el mundillo de los opositores, tal y como revelaba este reportaje de 'El País' hace cinco años. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, la pandemia y los confinamientos han empujado a algunos estudiantes a dejar las academias y pasarse a los preparadores individuales, aumentando los pagos en negro en un año donde las retiradas en efectivo en España se han hundido un 30%.

“El covid lo ha movido todo 'online' y a los preparadores particulares les ha venido de lujo”, afirma Ricardo, un opositor de Carrera Diplomática en Madrid con profesor particular. Más de 10 entrevistas a opositores confirman esta tendencia. En el caso de Luis, su preparador para economista del Estado le dijo que no le hiciera transferencias durante los peores meses de la pandemia y que guardara todo el dinero que le debía en un sobre. "A los tres meses, tras el primer gran confinamiento, se lo di de una tacada".

Esta dinámica depende del tipo y del tamaño de la oposición. En el caso de notarías, por ejemplo, los preparadores lo hacen gratis porque recibieron a su vez las clases sin ningún coste. Pero en otras más grandes es frecuente que haya preparadores que se embolsen un buen sobresueldo sin declarar. "Está generalizado en todos los preparadores para cuerpos de A1/A2, pero sobre todo entre jueces, fiscales, economistas del Estado, inspectores y diplomáticos", afirma Luis.

"Claro que nos vemos perjudicados"

Como todos los entrevistados para este artículo, ni Luis ni Ricardo ni Alberto quieren dar su nombre real porque, como dicen una y otra vez, el mundo de los opositores es muy pequeño. Y el de los preparadores aún más. Cuando un estudiante decide prepararse unas oposiciones tiene tres opciones: organizarse por sí solo, inscribirse en una academia o contratar a un preparador particular que ya haya aprobado esa oposición. En la mayoría de estas oposiciones se requieren años y años de preparación y largas jornadas de estudio, por lo que la primera opción es, en muchos casos, inviable. En otras palabras, es muy difícil lograr un A1/A2, las oposiciones de alto funcionario, por cuenta propia.

"Llevamos tantos años con este tema…", dice por teléfono Ángela de las Heras, directora del Centro de Estudios Financieros, una de las academias más importantes de España. "Nosotros como empresa claro que nos vemos perjudicados, pero ¿qué vamos a hacer? Lo que no puede ser es que por la mañana te dediques a perseguir lo que haces por la tarde", explica, en referencia a los casos de inspectores de trabajo o Hacienda que defraudan con clases en negro.

Hay mucha tela que cortar, pero no interesa poner fin a esto porque es un ciclo vicioso

Los preparadores se mueven en una zona turbia y gris porque dependiendo de la cantidad que ingresan lo tienen que declarar o no. Según la ley del funcionariado, los empleados públicos pueden ser preparadores siempre y cuando informen de su actividad económica a la Administración pública y, en caso de que supere un número específico de horas, declaren sus ingresos con las retenciones pertinentes.

De hecho, es común la defensa entre los propios opositores de que si sus preparadores trabajan menos de 70 horas no tienen que decírselo a nadie. Porque, a fin de cuentas, ellos mismos pueden estar al otro lado de la barrera en unos años. "Hay mucha tela que cortar, pero no interesa poner fin a esto porque es un ciclo vicioso", cuenta el propio Alberto. "¿Si yo salgo ahora de la oposición y me pongo a preparar a cuatro o cinco chavales quién se entera?", se pregunta otro.

Uno de los que más ha agitado el avispero del fraude de los preparadores de los funcionarios de élite ha sido el diputado Jon Iñarritu, de EH Bildu, quien lo llevó en dos ocasiones al Congreso como preguntas parlamentarias al Gobierno. Pero, como él mismo reconoce, lo hizo sin mucho éxito. "Tengo varios amigos que les ha ocurrido", explica Iñarritu en declaraciones a este periódico. "Como ellos mismos me respondieron, esto no se controla ni hay inspecciones. Es obvio que no quieren molestar".

Foto: Foto: Reuters/Sergio Pérez. Opinión

"Preguntamos al Gobierno por los numerosos magistrados y fiscales que llevan décadas haciendo de preparadores de oposiciones sin estar dados de alta y cobrando miles de euros. El Gobierno responde que ya tal…", escribió en un tuit a finales de 2020. UGT, por ejemplo, ha pedido que se obligara a llevar un registro de preparadores para la Carrera Diplomática. Sin embargo, la propuesta recibió un rechazo frontal de primeras, según explican fuentes del brazo exterior del Gobierno de España.

La visión de aquellos que han sido o han intentado ser preparadores es más matizada. "Siempre han tenido dos problemas para declarar sus ingresos como preparador", explica Teresa, una opositora a Judicatura que escuchó esta explicación en boca de un profesor jubilado que había sido preparador. “El primero son las trabas burocráticas, porque tienen que pedir permiso y es muy complicado. El segundo es que, al declararlo, pasaban a un nuevo escalón del IRPF que tenía mayor tributación y al final se les aplicaba un tipo tan alto que ni les valía la pena preparar”.

"Los preparadores particulares suelen dar un mejor servicio que las academias, porque tienen menos alumnos, materiales más personalizados y elaborados y llevan un seguimiento mejor del alumno por lo que son más demandados", cuenta un profesor en Andalucía. "Aquí tenemos una ley de incompatibilidad del funcionario tan restrictiva que, si lo haces por cuenta propia (no pasa lo mismo si es en academia por cuenta ajena), pierdes el complemento de exclusividad y tu sueldo se convierte en mileurista por lo que el mismo sistema te empuja a hacerlo en negro si quieres obtener algo de beneficio por tu trabajo".

Al final se dio cuenta de que o lo hacía en negro o perdía dinero, así que lo dejó. "Hubiera preferido hacerlo bien, cotizar lo correspondiente y obtener algún beneficio durmiendo tranquilo. Los que conozco que pagan impuestos es porque su mujer tiene un negocio y facturan a través de ella lo que sigue sin ser correcto".

Ni el Gobierno ni las administraciones han hecho un esfuerzo por cuantificar esta situación, por lo que es muy difícil hacer un cálculo de las cantidades defraudadas. "Hay gente que te dice que esto no es más que el chocolate del loro…", culmina Ángela de las Heras. "Pero poco a poco va sumando y en España hay tantos chocolates del loro que al final nos vamos a quedar sin nada".

Alberto le da a su preparador 200 euros en efectivo todos los meses. La cifra no sería tan llamativa si no fuera porque su profesor de oposiciones tiene 15 alumnos más y, según Alberto, todos ellos le pagan en negro. Y no sería tan escandalosa si no fuera porque este preparador es inspector de trabajo.

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