La AIE aumenta en más del 25% sus previsiones para las renovables en 2021-22
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TRAS LA SUBIDA EXCEPCIONAL DE 2020

La AIE aumenta en más del 25% sus previsiones para las renovables en 2021-22

Las capacidades instaladas de renovables aumentaron más del 45%, hasta 280 gigavatios, la mayor subida interanual desde 1999

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Energía eólica

El tirón sin precedentes de las renovables con la pandemia, en parte por los planes de recuperación, ha llevado a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a revisar al alza en más del 25% sus previsiones para este año y el próximo respecto a las que había hecho el pasado noviembre.

En un informe que actualiza sus expectativas sobre este mercado publicado este martes, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirma en primer lugar que en 2020 las capacidades instaladas de renovables aumentaron más del 45%, hasta 280 gigavatios, la mayor subida interanual desde 1999.

A partir de ahí, espera que ese volumen se mantenga en niveles similares, con 270 gigavatios que está previsto entren en servicio en 2021 y 280 en 2022, lo que supondría el 90% de las nuevas capacidades de generación de electricidad en todo el mundo en esos dos años.

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Después del aumento "excepcional" de las instalaciones eólicas el pasado año, con 114 gigavatios conectados a la red, la cifra se reducirá a unos 80 gigavatios tanto en 2021 como en 2022, que en cualquier caso representarán un alza del 50% respecto a la media del periodo 2017-2019.

La solar fotovoltaica mantiene su expansion

La solar fotovoltaica, por su parte, continuará con su expansión, ya que después de los algo más de 130 gigavatios que entraron en servicio en 2020, se pasará a 145 este ejercicio y a 162 el próximo. Es decir, el 55% del incremento de todas las renovables.

El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, se felicitó de que la energía eólica y la solar "nos están dando más razones para ser optimistas con los objetivos climáticos conforme superan récord tras récord".

Birol pidió a los gobiernos que aprovechen este momento para favorecer una mayor inversión en esas y otras tecnologías renovables, así como en la infraestructura de redes, porque "una expansión masiva en electricidad limpia es esencial para dar al mundo una oportunidad para lograr sus metas" de neutralidad de emisiones causantes del cambio climático.

China fue por sí sola responsable del 50% de todas las renovables instaladas en 2020, en parte por la obligación de conectarlas a la red antes de fin de año para acogerse a los planes de subvenciones que concluyeron en diciembre.

Eso explica que este año las nuevas capacidades en ese país se vayan a reducir un cuarto respecto a las de 2020, aunque, si se toma como referencia la media del periodo 2017-2019, la AIE anticipa un aumento del 45% en 2021 y del 58% en 2022.

Europa se convierte en el segundo mercado

Europa se va a convertir en el segundo mercado después de China, con una subida del 11% hasta 44 gigavatios en 2021 y hasta 49 gigavatios en 2022. Alemania continuará siendo el líder del Viejo Continente, seguida de Francia, Holanda, España, Reino Unido y Turquía.

La AIE ha elevado en un 25% sus estimaciones sobre nuevas capacidades eólicas en Estados Unidos en 2021 y 2022 para tener en cuenta la extensión decidida en diciembre de las exenciones fiscales para el sector, que a su parecer también favorecerán la energía solar fotovoltaica a más largo plazo.

Esa previsión no integra todavía el plan masivo de infraestructuras presentado en marzo por la Administración del presidente Joe Biden, que se incorporará en otro estudio en otoño.

La India fue el país al que el choque de la covid más impactó en la entrada en servicio de nuevas capacidades renovables, que se hundieron casi un 50% el pasado año.

Los proyectos que quedaron entonces retrasados se prevé que lleven a nuevos aumentos récord en 2021 y 2022 en ese país, aunque ahora están sometidas a incertidumbres por el grave repunte epidémico que sufre.

Retroceso de los biocombustibles

La crisis del coronavirus redujo el pasado año en un 8% la demanda de biocombustibles para el transporte para quedarse en el equivalente de 2,59 millones de barriles diarios de petróleo.

Un 90% de esa caída se debió al recorte de la producción de etanol en Brasil y Estados Unidos, así como a la del biodiésel en Europa.

La AIE calcula que este año los volúmenes de biocarburantes a escala mundial volverán a los niveles de 2019, pero con cambios en la estructura: La producción de etanol será un 3,8 % inferior por las bajas en Brasil (8 %) y en Estados Unidos (5 %), compensada en parte por un incremento en la India.

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