Duplica el peor registro anterior

La crisis del coronavirus destruyó 834.000 empleos en marzo, el peor dato de la historia

El número de parados aumentó en 302.365 personas, aunque es importante señalar que estos datos no recogen las 620.000 personas afectadas por ERTE hasta marzo

Foto: Las Ramblas de Barcelona, vacías por el confinamiento. (Efe)
Las Ramblas de Barcelona, vacías por el confinamiento. (Efe)

La crisis del coronavirus provocó la destrucción de casi un millón de puestos de trabajo en apenas dos semanas tras el establecimiento del estado de alarma. En concreto, el número de afiliados a la Seguridad Social se redujo en 833.979 personas en el mes de marzo (este dato es el del número de cotizantes el último día de mes, que recoge de forma más realista la verdadera destrucción de empleo que el dato de afiliados medios, ya que el empleo empezó a destruirse a mitad de mes). Se trata del peor dato de toda la serie histórica que arranca en 1985. Y no solo eso, además, duplica el peor registro previo de destrucción de empleo mensual, que fue en diciembre de 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, cuando se perdieron 353.994 puestos de trabajo.

Por su parte, el número de parados registrados en las oficinas de empleo aumentó en 302.265 personas respecto a febrero, la mayor subida de toda la serie histórica, con 100.000 nuevos parados más que en los peores momentos de la crisis financiera. Tal salto del paro provocó el primer aumento interanual del número de desempleados con 293.000 parados más que hace un año.

Es importante tener en cuenta que tanto el dato de parados como el de afiliados no recoge el impacto de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE), ya que las personas afectadas por estos procesos siguen figurando como cotizantes y no son parados porque no han perdido su empleo. Además, tanto la Seguridad Social como el Ministerio de Trabajo todavía están recopilando los datos de los ERTE, ya que las autoridades laborales de las comunidades autónomas están desbordadas por las solicitudes y aún no se sabe con certeza cuántos trabajadores afectados hay. Sin embargo, sirve para comprender la magnitud de la caída de la actividad en España y para anticipar que la salida de la crisis será lenta, ya que la destrucción de empleo es más difícil de reabsorber.

Según los datos facilitados por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el número de ERTE gestionados por el Servicio Público e Empleo Estatal (SEPE) alcanzó en marzo los 9.760 expedientes y las comunidades autónomas han tramitado ya 246.335 expedientes. Estos ERTE afectan a un total de 620.000 personas. Esto significa que sin estos ajustes temporales, la destrucción de empleo en marzo habría sido de casi el doble.

Marzo es tradicionalmente un mes positivo para el empleo, ya que comienza la fase de contrataciones para la campaña de Semana Santa. Sin embargo, este año ni hay Semana Santa ni se puede trabajar. La destrucción de empleo de marzo ha sido histórica y, salvo que en abril se produzca un dato similar, permanecerá como el peor registro de la Seguridad Social durante muchos años.

Los datos de evolución del número de afiliados diarios muestra claramente cómo la destrucción de empleo comenzó el viernes 13 de marzo, justo el día en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que decretaría el estado de alarma para obligar al confinamiento a la población y contener así la propagación del virus. Hasta ese día, el número de afiliados persistía por encima de los 19,3 millones y no se notaba ningún efecto de la crisis del coronavirus sobre el empleo. Desde ese día hasta final de mes se destruyeron casi 900.000 puestos de trabajo.

Con esta caída, España pierde la cota de los 19 millones de afiliados por primera vez en más de un año. En concreto, el número de cotizantes el último día del mes fue de 18,45 millones. Este desplome mensual del empleo provoca que también se pierdan cotizantes en términos interanuales, esto es, comparándolo con el mismo mes del año anterior. En total, en el último año se han perdido 652.000 empleos. Eso sí, esta caída todavía no supera a los descensos vistos durante la crisis de Lehman Brothers ni la del euro, ya que hasta ahora, el ritmo de crecimiento de la afiliación era superior a los 360.000 nuevos cotizantes al año.

Si se tienen en cuenta los datos medios mensuales de afiliación que, como se ha señalado, son los que se utilizan habitualmente para medir esta estadística, el número de afiliados se redujo en marzo en 243.469 personas. Este dato es menos relevante porque al inicio del mes de marzo, el ritmo del empleo se mantenía con un crecimiento interanual del 1,8%, lo que altera gravemente esta estadística, por ser media mensual. En cualquier caso, se trata del peor marzo de toda la serie histórica. Por ejemplo, desde el inicio de la recuperación, de media se creaban 140.000 nuevos empleos en marzo, esta vez son 243.000 empleos menos. Eso significa que España ha pasado de crear empleo al 1,8% a destruirlo a tasas del 3,4% interanual.

Si se toman los datos desestacionalizados, se trataría igualmente del peor mes desde que existe este registro, que se creó en enero de 2008. En concreto, la pérdida de empleo superaría los 415.000 afiliados, una cifra que, por ejemplo, triplica a la peor registrada durante la crisis financiera de 2008. Todas las cifras son dramáticas y muestra el nivel de destrucción de empleo total durante las últimas semanas del mes.

España tiene un gran punto débil con la temporalidad y, una vez más, ha vuelto a hacer de las suyas. En el último mes se han perdido nada menos que un 17% de los afiliados con contrato temporal, esto es, casi uno de cada cinco empleos perdidos. Trabajadores, además, de baja cualificación que tendrán más difícil volver a encontrar un empleo. Por el contrario, en el caso de los trabajadores indefinidos, la caída es del 1,92%. Este colectivo ha sufrido mucho menos la pérdida de empleo y un elevado porcentaje están afectados por ERTE, aunque todavía no se conoce la cifra exacta.

Una vez más, los sectores con mayor nivel de temporalidad son los que han destruido empleo a gran velocidad. Basta con no renovar los contratos que vencen para descargarse de este coste salarial. Desde el 12 de marzo, cuando empezó la destrucción de empleo, la construcción ha perdido más del 17% del empleo; la hostelería, más del 14% (y eso que venía ya de la temporada baja), las actividades administrativas, el 9%; la educación, el 5% y el transporte, casi el 5%.

Por su parte, el número de parados registrados en las oficinas de empleo superó los 3,5 millones por primera vez desde abril de 2017. Además, el incremento de 293.000 desempleados respecto a marzo del año anterior supone el primer avance interanual del paro desde abril de 2013 y el peor dato desde febrero de 2013.

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