del 24 de agosto al 3 de septiembre

La huelga de vigilantes en Barajas afectará a unos 850.000 pasajeros en plenas vacaciones

Las eternas colas en los controles de El Prat pueden repetirse este año en Madrid-Barajas. Dos sindicatos han convocado 11 días de paros a finales de agosto por impago de pluses

Foto: La negociación en el SIMA es la última oportunidad para evitar el conflicto en Madrid-Barajas. (EFE)
La negociación en el SIMA es la última oportunidad para evitar el conflicto en Madrid-Barajas. (EFE)

Más de 800.000 personas se exponen a sufrir retrasos o incluso a perder su vuelo en Madrid-Barajas a finales de agosto. Los vigilantes de seguridad de ese aeropuerto amenazan con colapsar los controles de pasajeros en plenas vacaciones, del viernes 24 de agosto al lunes 3 de septiembre. Alternativa Sindical (AS) y la Asociación de Vigilantes Aeroportuarios de Barajas (AVA) han convocado 11 días de huelga de cinco de la mañana a dos de la tarde para exigir que Ilunion Seguridad, empresa que se ha hecho con el último contrato de seguridad de Aena en la capital, pague los complementos salariales a los trabajadores.

Este es el mes con mayor tráfico aéreo de todo el año, con 2,4 millones de salidas en agosto del año pasado. Sumando las llegadas, la cifra de viajeros que pasaron por Barajas superó los 4,9 millones. Si tomamos como referencia esos datos, la huelga convocada por los citados sindicatos puede afectar a unas 850.000 personas en el aeropuerto con mayor flujo de pasajeros de España, según los cálculos realizados por este periódico. Eso sin contar con el aumento del tráfico este año, de acuerdo con las previsiones de Aena (+5,5% en 2018).

¿Qué exigen los trabajadores? Según Alternativa Sindical, la subcontrata de Aena no ha pagado los pluses de radioscopia aeroportuaria (1,19 euros por hora), rotación para filtro (0,60 euros por hora), complemento por puesto de trabajo (0,68 euros) ni productividad, pese a estar recogidos en el acuerdo alcanzado por la Mesa de Fomento, en la que participaron patronales del sector, sindicatos, Aena y el propio Gobierno para mejorar las condiciones de los vigilantes en los aeropuertos.

Agosto es el mes de mayor tráfico aéreo y Barajas es el primer aeropuerto por volumen de pasajeros

Este grupo de trabajo fue convocado por el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, a raíz de las movilizaciones en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, un conflicto laboral que se prolongó durante más de un mes y dejó a miles de pasajeros atrapados en colas de hasta una hora el verano pasado. Una vez agotadas todas las vías de negociación, el Gobierno se vio obligado a intervenir designando a un árbitro que dictó un laudo de obligado cumplimiento.

Las empresas de seguridad subcontratadas por el gestor aeroportuario están obligadas a aplicar las cláusulas sociales acordadas en la Mesa de Fomento, entre las que se encuentra el pago de los citados pluses. Además, Aena incluyó dichos requisitos en el último pliego de licitación y tiene potestad para sancionar o revocar el contrato si considera que Ilunion Seguridad (o cualquiera de sus homólogas en otros aeropuertos) los incumple.

No obstante, Ilunion Seguridad comenzó a prestar servicio en Barajas hace apenas un mes y medio (1 de julio). “Acaban de aterrizar. No ha dado tiempo a comprobar si abonarán los pluses o no, pues a menudo se pagan a mes vencido [es decir, a finales de agosto]”, matizan fuentes del sector tras precisar que los convocantes tienen una representación que no supera el 20%. AS y AVA insisten en que la empresa se ha cerrado en banda. “Su excusa para no pagar es que aplican un convenio propio donde no están reflejados los complementos salariales”, explica Alberto García, portavoz de Alternativa Sindical.

La mecha del conflicto

La subcontrata se ha reunido con los sindicatos este viernes en el Instituto Laboral para buscar una solución, pero la empresa sigue enrocada en su negativa. Según AS, su interlocutor ha mostrado "chulería" y una actitud "déspota" en todo momento. Aena no estaba convocada en esta ocasión pero está en contacto permanente con la compañía, confirman fuentes del gestor aeroportuario. Ilunion Seguridad pertenece al grupo de empresas de la ONCE. En mayo se llevó el lote más importante de Barajas (58,2 millones, inspección de pasajeros) y ahora se enfrenta a su primer conflicto con los 1.000 trabajadores que tiene en ese aeropuerto. La compañía prefiere no hacer comentarios al respecto.

Prosegur o Securitas ni siquiera pujaron por Barajas o El Prat por considerar que el importe de licitación era “a todas luces insuficiente” para asumir las mejoras salariales fijadas por Fomento. A ellas se suma el miedo al ‘bonus malo’, una cláusula secreta por la que Aena puede sancionar con hasta 700.000 euros a las empresas si detecta despistes o fallos en la calidad del servicio. El gestor aeroportuario defiende que la cuantía de las adjudicaciones ha aumentado un 26% respecto al anterior concurso público.

Los sindicatos convocantes amenazan con extender la huelga a otros aeropuertos (como Barcelona-El Prat o Santander), pues Segurisa, ICTS y Trablisa tampoco están pagando los pluses. Esta última empresa ya estuvo envuelta en una polémica junto a Ilunion, pues ambas ‘se olvidaron’ de pagar los complementos salariales en Metro de Madrid.

UGT y CCOO se desmarcan. “Respetamos las decisiones que se puedan tomar desde cualquier ámbito sindical, pero de momento no vamos a secundar la huelga” porque es pronto para ver si el incumplimiento de Ilunion es real, aclara Diego Giráldez, responsable federal de seguridad de UGT. No descarta respaldar las movilizaciones en última instancia si el impago se confirma. La ofensiva de los vigilantes llega poco después de la huelga de auxiliares de vuelo y pilotos de Ryanair, poniendo la guinda a (otro) verano caliente en los aeropuertos españoles.

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