el objetivo es que las renovables cubran el 20% del consumo

España se expone a subir la luz un 10% para cumplir el objetivo de renovables en 2020

El tiempo pasa y el año 2020 cada vez está más cerca. A España le quedan cinco años para elevar el peso de las renovables y, salvo viraje, el recibo de la luz se expone a un nuevo incremento

Foto: El ministro de Industria, José Manuel Soria. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
El ministro de Industria, José Manuel Soria. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

La luz amenaza con seguir siendo un quebradero de cabeza para los españoles en los próximos años. Si España quiere cumplir el objetivo establecido por la Comisión Europea, consistente en que el 20% del consumo energético debe ser cubierto con fuentes renovables, tendrá que hacer unas inversiones adicionales que podrían encarecer el recibo de la luz en torno a un 10%, aunque el incremento incluso podría ser mayor. 

Según los datos difundidos a comienzos de noviembre por la oficina estadística europea, Eurostat, el 15,4% del consumo energético en España a finales de 2013 estaba cubierto con renovables. En otro documento difundido por la Comisión Europea dos semanas después, se comenta que esa proporción subió al 15,8% en 2014, un dato que contrasta con el 17% manejado por el Ministerio de Industria. 

Aunque estas cifras son sensiblemente superiores al 8,4% de 2004, todavía están más de cuatro puntos por debajo del objetivo fijado para 2020. Por mucho que esa proporción haya seguido creciendo en 2015, la brecha se mantendría en torno a esos cuatro puntos. Teniendo en cuenta que Eurostat prevé que el consumo total de energía se situará en España en los 121,6 millones de toneladas equivalentes en petróleo (teps), alcanzar el objetivo del 20% supone que 24,3 millones de teps tienen que venir de la energía eólica, fotovoltaica o hidráulica.

A partir de los últimos datos publicados y de un cálculo basado en que las renovables hayan crecido hasta el 16% en 2015, España cuenta con un déficit de renovables de unos cinco millones de teps o 56.500 gigavatios-hora (GWh) para llegar a esa meta del 20%. Cerrar esta brecha requerirá nuevas inversiones en instalaciones renovables con unos costes anuales hasta 2020 que rondarán los 2.000 millones de euros en caso de que se cubra íntegramente con energía eólica y de 2.400 millones si se hace totalmente con fotovoltaica.

El futuro Gobierno se enfrentará a un dilema: o carga la financiación a las renovables en el recibo de la luz o idea un nuevo método para sacarla de la tarifa

Para los consumidores, especialmente para los de baja tensión, estos costes representan una amenaza adicional para el recibo de la luz. Si se cubre con energía eólica, el incremento sería del 9% sobre la tarifa media que soportan los consumidores de baja tensión. Si se tapa con energía fotovoltaica, el aumento crecería hasta el 11%, por ser una fuente más cara. Sin embargo, fuentes consultadas aseguran que el encarecimiento podría ser incluso más acusado. 

En este sentido, el Gobierno que resulte de las elecciones del 20 de diciembre se enfrentará a un claro dilema. Como el sistema necesita esas inversiones adicionales y generará esos sobrecostes, solo tiene dos formas de afrontarlo: o lo carga en el recibo eléctrico, subiendo la luz en esas proporciones y manteniendo esa subida en el tiempo, o idea un método para sacar la financiación de las renovables de la tarifa eléctrica. En este sentido, hay que tener presente que aunque el 20% no solo depende de la energía eléctrica, de esta depende en casi un 60% el cumplimiento de esa meta.

El nuevo Ejecutivo se expondrá, por tanto, a la necesidad de tener que recurrir a retorcer aún más una factura que ya ha sido exprimida en los últimos años para ir tapando los distintos problemas que han surgido en el sector eléctrico español. Siempre, claro está, que España quiera cumplir el objetivo establecido para 2020. La Comisión Europea, que fijó ese objetivo del 20% en 2007, no ha ocultado en los últimos años que España es uno de los países que están en riesgo de no alcanzarlo. 

Fuentes consultadas por El Confidencial subrayan la necesidad de lograr este objetivo. Primero, por el efecto favorable que tendrá en el medio ambiente y contra el cambio climático. Segundo, por el protagonismo que el sector español de las energías renovables está llamado a adquirir en la Unión Europa. Y tercero, porque la meta de la Comisión es vinculante, con lo que los países incumplidores podrían ser sancionados. Eso sí, esas mismas fuentes avisan de la necesidad de no repetir los errores cometidos en el pasado para fomentar las energías renovables y evitar que la factura acabe cargando con las medidas que se apliquen en el futuro. 

El 'mix' previsto

El propósito del Gobierno, primero en el Plan de Energías Renovables 2011-2020 y más recientemente en el Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2015-2020, consiste en no volcar el cierre de esa brecha con una única fuente de energía, sino con un 'mix'. Es decir, con una combinación de mayores instalaciones eólicas, hidráulicas o fotovoltaicas

En el segundo de esos documentos, Industria reconoce que el cumplimiento del objetivo de 2020 requerirá más potencia renovable. "Para el cumplimiento de los objetivos fijados por la UE de un 20% sobre consumo final bruto, el escenario de prospectiva exige alcanzar una participación de energías renovables sobre generación bruta total del 36,6%. Se estima la necesidad de nueva potencia renovable, con un incremento de capacidad de las tecnologías más competitivas y técnicamente eficientes, en particular eólica y fotovoltaica", precisa. 

Eso sí, del Plan de 2011 al revisado en 2015, el Gobierno ha rebajado esas necesidades adicionales. Si hace cuatro años establecía, por ejemplo, que en 2020 la poitencia en energía eólica alcanzaría los 35.000 megavatios (mw), ahora la sitúa en 29.479 mw. La potencia hidroeléctrica llegaría a los 17.492 mw y la solar fotovoltacia, a los 6.030 mw. En total, la potencia instalada en renovables crecería hasta los 56.804 mw en 2020, es decir, 8.537 mw más que en 2013 y en torno a 7.000 mw más que los últimos datos mensuales proporcionados por Red Eléctrica. Por tanto, la brecha entre las cifras actuales y las precisas para alcanzar la meta de 2020 continúa siendo importante y requerirá un mayor esfuerzo de inversiones y financiación en el próximo lustro. 

¿Poco a poco... o todo al final?

En última instancia, e independientemente del 'mix' que se acabe realizando, lo cierto es que España aún no cuenta con todas las instalaciones para conseguir la meta del 20%. O dicho de otro modo, con la capacidad actual no basta y hay que financiar nuevas instalaciones, un desafío del que deberá ocuparse el futuro Gobierno. 

"Lo suyo sería ir cubriendo esta brecha año a año, pero seguro que existirá la tentación de dejarlo para el último año", asegura un experto del sector eléctrico que prefiere no ser identificado. Junto a esa tentación, puede haber otra: la de pensar que no hacen falta tantas inversiones y que con las actuales, sobre todo si llueve más, se puede alcanzar la meta de 2020. "Siempre se podría fiar a que los elementos ayudaran y que lloviera lo suficiente para que bastara con eso, pero es algo que no se puede dominar ni prever, con lo que resulta aconsejable asumir que hay que hacer esas inversiones", añade ese experto.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
24 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios