polémica en torno a estas sociedades

Así se pasa de 200 a 0 sicav: País Vasco muestra el camino a Navarra

Las autoridades navarras, como en su momento las vascas, han decidido que es momento de apretar las tuercas fiscales a las sicav. O lo que es lo mismo: les han invitado a hacer las maletas

Foto: La presidenta del Ejecutivo foral, Uxue Barkos. (EFE)
La presidenta del Ejecutivo foral, Uxue Barkos. (EFE)

País Vasco abrió el camino. Y ahora es Navarra la que sigue sus pasos. En octubre de 2009, un acuerdo a tres bandas entre el Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra (PSE-EE), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Hamaikabat decidió que había llegado el momento de apretar las tuercas fiscales a las sociedades de inversión de capital variable (sicav) en territorio vasco. Seis años después, otro acuerdo, esta vez a cuatro bandas, representadas por Geroa Bai, Podemos Navarra, Izquierda-Ezkerra y EH Bildu, ha alumbrado una reforma fiscal entre cuyas novedades figura la misma resolución: que las sicav paguen más impuestos. Como en el caso vasco, en adelante ya no tributarán al 1% por sus beneficios, sino que pagarán lo mismo que cualquier otra sociedad. 

País Vasco y Navarra pueden adoptar estas decisiones de forma unilateral porque cuentan con margen para ello por sus regímenes fiscales especiales, que en el primer caso quedan recogidos en el Concierto Económico y en el segundo, en el Convenio Económico. En ambos casos, se trata de dos documentos jurídicos en los que se definen las relaciones fiscales y económicas entre las dos comunidades y el Estado. Con respecto a las sicav, el único límite, apuntan fuentes próximas al Ministerio de Hacienda, es que lo decidido por Navarra "respete los límites del Convenio", algo que se estudiará cuando la norma sea finalmente aprobada y publicada

Las conexiones entre las decisiones de ambas administraciones son evidentes. Y lo normal es que vayan a más, porque del mismo modo que existen coincidencias en la acción, también se esperan en la reacción, es decir, en la respuesta por parte de las sicav con domicilio en Navarra.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)
El líder de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)

Desde luego, el precedente vasco ofrece pocas dudas y unos datos contundentes: en 2009 había más de 200 sicav registradas en el País Vasco, aunque verdaderamente operativas se contaban en torno a 90. Actualmente, no queda ninguna. O lo que es lo mismo, de tener casi el 3% de las sociedades que había en España, que convertían a Bilbao -donde estaba la mayoría de las sicav vascas- en la tercera con más sociedades de este tipo en España, por detrás de Madrid y Barcelona. 

¿Por ocho sociedades?

La relevancia de Navarra en este terreno no es tan grande. Apenas cuenta con ocho sociedades -siete con domicilio en Pamplona y una en Tudela-, que suman un patrimonio de 90 millones. Teniendo en cuenta que en España hay 3.308 sicav con un patrimonio conjunto de 34.400 millones de euros, la representación navarra se limita al 0,3% tanto del número total como del patrimonio

Aunque por el momento ninguna de las ocho sociedades ha adoptado una decisión, todo indica que harán lo mismo que las que estaban en el País Vasco: coger las maletas con destino a Madrid o Barcelona, donde seguirán pagando un 1% en impuestos por sus beneficios. "Es un cambio gordísimo", reconocen en una firma que gestiona dos de esas ocho sociedades. Acto seguido, admiten que no sería de extrañar que la reacción fuera la misma que la que ya se vio en el País Vasco.  

Teniendo en cuenta que en España hay 3.308 sicav con un patrimonio conjunto de 34.400 millones de euros, la representación navarra se limita al 0,3%

En ese supuesto, y dada la limitada presencia de las sicav en Navarra, las arcas forales tampoco perderían tanto si las sicav se van... del mismo modo que tampoco ganarían tanto si se quedan. En 2014, esas ocho sociedades ganaron 4 millones de euros, con lo que apenas generaron 40.000 euros en impuestos. Eso sí, aunque las sociedades se quedaran -algo improbable- y pagaran el 28% que las grandes empresas pagarán como mucho en Navarra, tampoco sumarían tanto: esos 4 millones, al 28%, conducirían a unos ingresos fiscales de 1,1 millones de euros. Con su reforma fiscal, Navarra pretende incrementar su recaudación en 127 millones entre 2016 y 2017. 

Ahora bien, otras fuentes matizan que el impacto negativo puede trascender a las sicav. Como, en paralelo, la reforma fiscal también aumenta los impuestos a las grandes sociedades y a los rendimientos del ahorro, Navarra se expone a sufrir tanto una fuga de capitales como de inversiones. Sin embargo, los socios de Gobierno de la Comunidad Foral están dispuestos a asumirlo. En el caso de las sicav, Geroa Bai, la formación liderada por la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, lo llevaba en su programa, en tanto que Podemos tampoco ha ocultado nunca su antipatía por estos vehículos de inversión.  

La campaña electoral y el pragmatismo de ZP

Navarra, por tanto, ha optado por dar ese paso pese al precedente vasco. Y, sin duda, con esta medida mantiene la efervescencia que envuelve a las sicav en las últimas semanas. En el cara a cara que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el de Podemos, Pablo Iglesias, mantuvieron con Jordi Évole en 'La Sexta' el pasado mes las sociedades ya se colaron en el debate. Y todo apunta a que mantendrán su cuota de protagonismo en la campaña electoral.

El expresidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero. (EFE)
El expresidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero. (EFE)

No será, desde luego, la primera vez que ocurre. De hecho, casi al mismo tiempo que las autoridades vascas revisaron la tributación de las sicav, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero estaba estudiando dar el mismo paso. Pero finalmente, y tirando de pragmatismo, no lo dio. Temía que lo que luego terminó pasando en el País Vasco, que el dinero de las sicav se marchara, ocurriera en el conjunto de España. A finales de 2009, el patrimonio total de las sicav se situaba en los 25.924,8 millones de euros.

Ahora, con esos 34.400 millones, parece aún más complicado que en toda España se aplique lo decidido por las autoridades vascas en 2009 y por Navarra ahora. "En el sistema financiero no tenemos fronteras, lo estamos viviendo todos los días", advirtió ya en 2014 la presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Elvira Rodríguez, en referencia a la periódica tentación de endurecer la fiscalidad de las sicav. Para que quedara aún más claro, rememoró la experiencia vasca: "En un momento determinado el País Vasco cambió la regulación de las sicav en el entorno tributario en el País Vasco y desaparecieron todas las que estaban registradas. El problema es que pase eso en España y se registren en Luxemburgo, porque se puede. La normativa europea significa que una Sicav en Luxemburgo invertirá en instrumentos que están fuera de España y si la tenemos aquí a lo mejor ayuda a esta financiación adicional de la economía española, pero se puede opinar si este es un instrumento correcto o no para potenciar o para promover a través de beneficios fiscales teóricos, que no son tales". Y remató: "Cuando desaparezcan, desaparecerán las sicav españolas y se irán a otros países que tienen ese tratamiento. Estoy segura, porque ya lo hemos visto". 

La sede de la CNMV. (EFE)
La sede de la CNMV. (EFE)

¡Son los 'mariachis'!

Es más, incluso desde los Inspectores de Hacienda solicitan no centrar el foco en la fiscalidad, sino en cómo se estructuran las sociedades, porque ahí sí existen fraudes. Aunque la polémica surge porque las sicav solo pagan ese 1%, a menudo no tiene en cuenta que esta es la tributación que soporta el vehículo, pero no la que tienen que afrontar sus inversores. Cuando estos sacan su dinero con plusvalías o cobran dividendos tienen que pagar los mismos impuestos que por cualquier otro producto de ahorro, que ahora oscilan entre el 19,5% y el 23,5% en función del dinero ganado. Es decir, invertir en una sicav difiere el pago de impuestos, pero no los evita. En este terreno, su fiscalidad no es muy distinta a la de otros productos de inversión colectiva, como los fondos de inversión. 

Más que en los impuestos como tal, la picaresca reside en lo que se hace para cumplir con los requerimientos exigidos para ser considerada un instrumento de inversión colectiva. Para ello, una sicav debe contar con un mínimo de 100 inversores. El problema es que, en muchos casos, se sospecha que la mayoría de los inversores son solo relleno -en ese caso, se les conoce como mariachis-, del que se valen los auténticos inversores, los ricos con altos patrimonios, para poder montar la sicav y beneficiarse de ese diferimiento fiscal. Los Inspectores de Hacienda aconsejan concentrarse en la persecución de estas malas prácticas, en vez de centrarse exclusivamente en el tema tributario de las sicav. Para ello, reclaman recuperar el control sobre estas sociedades, que ahora está en manos de la CNMV.

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