VENDE SU PARTICIPACIÓN EN LA FIRMA DRAGO CAPITAL

Oleguer Pujol dimite de su firma de inversión y abandona Madrid por la presión mediática

Ha tirado la toalla. El peso del apellido y la duda sembrada sobre su persona han obligado a Oleguer Pujol (1972) a cerrar de manera abrupta

Foto: Oleguer Pujol dimite de su firma de inversión y abandona Madrid por la presión mediática
Oleguer Pujol dimite de su firma de inversión y abandona Madrid por la presión mediática
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    Ha tirado la toalla. El peso del apellido y la duda sembrada sobre su persona han obligado a Oleguer Pujol (1972) a cerrar de manera abrupta una etapa de su vida profesional. Ayer martes, la firma de gestión de fondos de inversión inmobiliarios Drago Capital, de la que es socio, remitió una carta a más de 100 personas, entre inversores, cargos políticos (PP-PSOE), responsables del sector financiero y presidentes de compañías cotizadas, para informales de que ha dimitido de todos sus cargos en la compañía y en las empresas gestionadas por ella, así como también de su participación accionarial.

    La drástica decisión se produce, como explica el escrito mandado ayer mismo, a raíz de la “constante y calumniosa campaña mediática de uno de los principales periódicos de el país”, en clara referencia al diario El Mundo, que durante las últimas semanas ha venido publicando informaciones referentes a Oleguer Pujol y al supuesto patrimonio inmobiliario millonario que posee, induciendo veladamente que es de procedencia irregular. “El citado medio ha intentado poner en duda las inversiones y el origen de los fondos de las grandes instituciones que gestionamos desde esta compañía”.

    “A pesar del sensacionalismo y falta de rigor”, como insiste el texto, Oleguer se ha visto obligado a desvincularse de Drago Capital para no perjudicar ni a la propia firma ni a las empresas asociadas, a los inversores, a los clientes y a sus compañeros de trabajo. Aunque esta decisión pueda ser malinterpretada como un reconocimiento de culpa, la vida del hijo menor de la familia Pujol-Ferrusola en la capital había llegado a resultar incómoda, hasta el punto de ser recriminado en algún espacio público al ser reconocido con motivo de las informaciones publicadas sobre su persona, según afirman desde su entorno.

    De poco han servido la explicación pública que hizo detallando cuál era la estructura de Drago Capital o las muestras de apoyo y ánimo recibidas por los profesionales del sector financiero e inmobiliario. En un sector relativamente pequeño donde casi todos se conocen, Oleguer Pujol forma pareja profesional de su amigo Luis Iglesias, a quien conoció en su etapa en Londres como compañero en el banco de inversión Morgan Stanley. Concluido su periplo en la City, ambos aprovecharon la coyuntura anterior a la crisis para lanzar su proyecto de gestión de fondos de inversión, especializados en inmobiliario. 

    Desdes entonces, Drago Capital ha protagonizado algunas de las operaciones más destacadas del sector, como la compra de la sede corporativa de Prisa o las oficinas del Banco Santander, además de otros activos, tanto de oficinas como turísticos, repartidos entre España y Portugal. En todas esas inversiones, sin embargo, la firma de Oleguer Pujol asesora a quienes ponen el dinero, entre los que se encuentran fondos de pensiones internacionales (PSP, Pearl Group…) o inversores institucionales (Cerberus, Atitlán…), sin que eso signifique que las propiedades adquiridas sean del ejecutivo catalán.

    Desde las Islas del Canal

    A pesar de esta clara diferencia, las informaciones del diario El Mundo dieron a entender que el pequeño de la saga Pujol gestionaba un patrimonio inmobiliario internacional amasado durante décadas por su familia. Nada más lejos de la realidad. Como ocurre en todas la industria de gestión de fondos, los propios gestores figuran como coinversores con una participación marginal en cuantas operaciones pueden, en la mayoría de las ocasiones financiados por los propios inversores, una práctica común para fidelizar al profesional y vincular su remuneración variable al éxito de las operaciones.

    Otro de los flancos informativos sobre Oleguer Pujol ha versado sobre el origen opaco de las sociedades de inversión que administra Drago Capital. Radicadas en la Isla de Guernsey, es una práctica común y legal que todos los vehículos de inversión anglosajones domicilien sus fondos en las Islas del Canal (también en las conocidas Islas de Jersey), acogidas a la ventajas fiscales que ampara la gran industria financiera de la City, igual que el grueso de los fondos de inversión continentales suelen tener como sede Luxemburgo u Holanda, países comunitarios con un régimen fiscal más favorable.

    Precisamente, algo parecido ocurre con las retribuciones variables que los banqueros de negocios de la City reciben al término de cada ejercicio, con pago, por ejemplo, en la Isla de Man. La última información publicada sobre Oleguer Pujol hace referencia a la regularización de 3 millones de euros, por los que habría pagado a Hacienda un 10% de impuestos (300.000 euros). El origen de este dinero, según fuentes próximas al financiero, podría remontarse a sus años en Londres, donde existe un marco impositivo ad hoc para mantener en la capital británica la sede de la industria financiera.

    Nueva estructura

    Aunque las informaciones referidas a Drago Capital son sólo un capítulo colateral dentro de todo el culebrón que tiene por protagonistas a los distintos miembros de la familia Pujol, la firma de inversión se ha visto obligada a resolver la continuidad de su socio. En este sentido, como se informa en la carta remitida a inversores y clientes, existe un acuerdo vinculante por el que la participación de Oleguer será adquirida por la propia firma tras la valoración en curso que está realizando una de las cuatro grandes del sector de la auditoría. A partir de ese momento, toca volver a empezar de cero.

    De forma temporal, Luis Iglesias asume las competencias de administración y gestión interna de su exoscio, que suma a las suyas de captación de capital e inversiones,. A su vez, la gestora de fondos ha incorporado a su consejo a dos independientes, Javier Prado (Riofisa) y Alfonso Mato (Ansorena), al tiempo que  ha promocionado a consejeras a las ejecutivas María Jesús Bustamente (Finanzas) y Vanessa Gelado (Inversiones), que muy probablemente pasaran a ser socias de la firma en cuanto se formalice la nueva estructura de Drago Capital. Para entonces, Oleguer Pujol formará ya parte del pasado.  

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