El 'Plan B' de IAG en Iberia prevé recortes de capacidad del 50% y más de 7.000 despidos
  1. Economía
CUATRO MILLONES DE PÉRDIDAS POR CADA DÍA DE HUELGA

El 'Plan B' de IAG en Iberia prevé recortes de capacidad del 50% y más de 7.000 despidos

International Airlines Group (IAG) está dispuesta a sacar definitivamente el hacha de guerra en Iberia si a finales de enero no ha sido posible llegar a

placeholder Foto: El 'Plan B' de IAG en Iberia prevé recortes de capacidad del 50% y más de 7.000 despidos
El 'Plan B' de IAG en Iberia prevé recortes de capacidad del 50% y más de 7.000 despidos

International Airlines Group (IAG) está dispuesta a sacar definitivamente el hacha de guerra en Iberia si a finales de enero no ha sido posible llegar a un acuerdo sobre el Plan de Transformación de la compañía. La dirección de la multinacional hispano-británica ha hecho llegar a la ministra de Fomento, Ana Pastor, las líneas maestras de lo que se entiende como el 'plan B' de ajuste, traducido en un recorte de capacidad de entre el 40 y el 50% y un ajuste de plantilla superior a los 7.000 trabajadores.

La casa matriz de Iberia está dispuesta a llegar hasta el final con tal de evitar el riesgo de insolvencia que puede afectar a la aerolínea española. Por el momento, la situación se antoja imposible porque los sindicatos han constituido una plataforma conjunta que ha rechazado sin paliativos el plan de reestructuración presentado oficialmente el pasado 9 de noviembre. La dirección de IAG entiende, por el contrario, que su filial en España es inviable si no aborda un cambio radical que debe extenderse a la propia estructura operativa y al marco de relaciones laborales que ha guiado las actividades de la aerolínea desde los tiempos ya remotos de la antigua compañía de bandera.

Iberia va a cerrar el ejercicio de 2012 con unas pérdidas bastante por encima de los 300 millones de euros que estaban previstos hace escasamente un mes. La evolución de noviembre ha supuesto un serio revés, con unos números rojos acumulados de más de 40 millones de euros, un agujero que se puede repetir en diciembre como consecuencia de la huelga convocada esta semana por los sindicatos. Los paros previstos para el viernes 14 y los cinco días laborales de la siguiente semana, entre el 17 y el 21 de diciembre, van a generar pérdidas de alrededor de 25 millones de euros.

Los representantes de los trabajadores se niegan a abrir siquiera una mesa de negociación mientras la empresa no retire un plan de ajuste que, en su opinión, dará lugar al desmantelamiento de Iberia. Las medidas básicas de la reestructuración comprenden el despido de más de 4.500 trabajadores de tierra y vuelo, la segregación y posterior venta de los negocios de mantenimiento y handling, el abandono de rutas estratégicas, la retirada de 25 aeronaves, una reducción salarial de entre el 25 y el 35% de media y un descenso del 15% de la oferta comercial.

El drama para la dirección de la empresa es que el negocio no da más de sí porque la irrupción de las compañías de bajo coste y el crecimiento reputacional de las aerolíneas latinoamericanas han supuesto un quebranto estructural para Iberia, que se ve obligada a suspender las operaciones no rentables, no sólo en el corto y medio radio, sino también en el largo radio trasatlántico. En este marco de actuación se incluye el cierre de las rutas al Caribe y La Habana, además de otras en Europa como son la de Madrid-Berlín y la de Madrid-Amsterdam.

Con este panorama, los responsables de IAG, bajo la presidencia de Antonio Vázquez, quieren pista para el despegue inmediato de un plan de ajuste que tiene que estar resuelto en un plazo de dos meses. El horizonte de trabajo establece que Iberia pueda abordar su metamorfosis a lo largo de 2013 para entrar en rentabilidad en 2014 y alcanzar una velocidad de crucero durante 2015, revirtiendo su cuenta de resultados de los 300 millones de pérdidas actuales a otros tantos de beneficios en un plazo de tres años.

IAG considera que no hay alternativa posible más allá de la que permita una negociación razonable con los representantes de los trabajadores. La posibilidad de claudicar ante las presiones sindicales es algo que no se plantean los directivos de la multinacional por mucho que el Ministerio de Fomento intente evitar como sea un conflicto social en España. La nueva Iberia no puede esperar porque el tiempo es oro y viene de cara impidiendo que la compañía pueda remontar el vuelo.  

Iberia