EL PRESIDENTE DE CEOE FORMULÓ ESTA PETICIÓN AL GRUPO DE BANCOS ACREEDORES EL PASADO 23 DE DICIEMBRE

Díaz Ferrán pide auxilio: Marsans necesita 110 millones de dinero fresco para seguir vivo

A perro flaco, todo son pulgas. El fiasco de Air Comet amenaza con llevarse por delante la joya del grupo empresarial de Gonzalo Pascual y Gerardo

Foto: Díaz Ferrán pide auxilio: Marsans necesita 110 millones de dinero fresco para seguir vivo
Díaz Ferrán pide auxilio: Marsans necesita 110 millones de dinero fresco para seguir vivo

A perro flaco, todo son pulgas. El fiasco de Air Comet amenaza con llevarse por delante la joya del grupo empresarial de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán: Viajes Marsans. La empresa de bandera del grupo necesita 110 millones de euros de dinero fresco para seguir con sus operaciones. Tal es la petición formulada por el propio Díaz Ferrán al grupo de bancos acreedores que el pasado 23 de diciembre se reunió en Madrid para dilucidar la suerte de la compañía.

En efecto, consecuencia de la alarma provocada por el desastre de Air Comet y sus efectos sobre el resto de negocios del mencionado dúo, bancos y cajas acreedores de Marsans (Santander, Banesto, Caja Madrid, La Caixa, Sabadell, como más relevantes) decidieron el nombramiento de un steering committee que se reunió de urgencia la víspera de la Nochebuena, al objeto de unificar criterios en torno al futuro de una sociedad que se presenta más que problemático.

Previamente, el propio Díaz Ferrán había recorrido los despachos de los responsables de riesgos de casi todas las entidades, al objeto de enfatizar la necesidad de fondos frescos para asegurar la continuidad del negocio. En la reunión del comité bancario citado se abordaron dos grandes objetivos: la refinanciación de las pólizas de crédito bilaterales suscritas por Marsans con cada uno de sus acreedores, y la concesión de esa financiación nueva solicitada por los propietarios del negocio.

De acuerdo con fuentes de la banca acreedora consultadas por este diario, hubo acuerdo unánime en no apretar el dogal a Marsans y aprovechar estos días de Navidad y Año Nuevo para articular una estrategia de refinanciación de la deuda de la sociedad, convencidos todos de que “una postura de fuerza no llevaría más que al colapso inmediato de la sociedad”. En este sentido, la posición de banca y cajas supone un balón de oxígeno para Viajes Marsans, en espera del dead line de enero próximo. 

No se puede decir lo mismo sobre esos 110 millones de euros de financiación nueva solicitados por Díaz Ferrán. Aunque “verbalmente se aplazó la toma de una decisión, bajo el compromiso de que cada entidad consultaría el caso con su respectivo Consejo, la sensación que cabe extraer del ambiente general reinante entre los acreedores es que no habrá más dinero para Marsans. Se refinanciará lo que hay ya concedido, pero no habrá un euro de dinero fresco”.

Lo cual anuncia un futuro muy negro para Viajes Marsans y el grupo entero de Díaz Ferrán y Pascual, cuya viabilidad sin financiación nueva es cero o próxima a cero. “La situación no puede ser más apurada para ambos”, asegura un alto ejecutivo bancario. “Andan pidiendo liquidez por todo el sistema, pero nadie se la va a dar porque no pueden aportar ninguna garantía. Por duro que pueda sonar, la verdad es que Ferrán y su socio no tienen ahora mismo ni credibilidad ni activos libres de cargas”. 

Financiación intergrupo

El valor de Marsans, la joya de la corona, estimado en torno a los 300 millones de euros, se ha ido devaluando progresivamente a consecuencia de la política del dúo citado consistente en utilizarlo para tapar agujeros en distintas empresas del grupo, fundamentalmente en Air Comet. “Marsans ha prestado entre 230 y 250 millones de euros, sobretodo en forma de avales, a distintos negocios del grupo y esa realidad es la que ha echado para atrás a Orizonia a la hora de materializar su interés por la empresa”, asegura un conocedor de los números de Marsans.

“Orizonia, en efecto, ha ido descubriendo nuevas cosas conforme avanzaba con el due diligence de la compañía, y al final ha decidido esperar, convencidos sus gestores de que tarde o temprano terminarán comprando más barato”, prosigue la fuente. “Descontada esa financiación intergrupo, Díaz Ferrán esperaba sacar de esa venta unos 100 millones de euros, con los que pensaba pagar a Banesto y Caja Madrid, pero todo ha resultado en una reedición del viejo cuento de la lechera”.   

La situación de la compañía de viajes, cuyos pasivos concretos no se conocen, no puede ser más complicada, puesto que los acreedores de Air Comet podrían proceder directamente contra Marsans, que al final podría verse en la tesitura de tener que declararse a su vez en concurso de acreedores en caso de no poder hacer frente a esas reclamaciones.

Orizonia Corporación es la antigua división del Grupo Iberostar, la compañía hotelera de la familia Fluxá, que en julio de 2006 vendió su división de turismo emisor a las firmas de capital riesgo Carlyle (60%), Vista Capital (35%) y al equipo directivo (5%), por 900 millones de euros. Desde su establecimiento, Orizonia ha emprendido un plan de adquisiciones que incluye el portal de viajes online Viajar.com, el touroperador Cóndor, el 50% de viajes online Rumbo, y el también touroperador especializado EV Emprender.

 

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