PIENSA QUE LE OCULTÓ LA DEMANDA DEL BANCO ALEMÁN QUE PROVOCÓ EL CIERRE DE AIR COMET

El Gobierno considera insostenible la continuidad de Díaz Ferrán al frente de la patronal

Eran confidentes. No había semana en la que no hablaran. Pero todo cambió el 22 de julio. El presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, acudió

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El Gobierno considera insostenible la continuidad de Díaz Ferrán al frente de la patronal

Eran confidentes. No había semana en la que no hablaran. Pero todo cambió el 22 de julio. El presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, acudió a Moncloa a una cena en la que debía rubricar un acuerdo sobre el diálogo social. No había nada que quisiera más su amigo José Luis Rodríguez Zapatero. Lo había preparado todo con mimo para que sonaran las fanfarrias. Hasta el socio del dueño de Marsans en el festivo cónclave, Jesús Bárcenas, representante de la pequeña y mediana empresa, estaba dispuesto a dar el sí. Sin embargo, Díaz Ferrán se enrocó, enfadó al presidente y puede que sellara la suerte de sus empresas y la suya al frente de CEOE.

 

Ayer mismo el Gobierno ya endureció el discurso sobre la idoneidad de que Díaz Ferrán siga siendo la cabeza visible de los empresarios después del cierre de Air Comet y de los impagos de otras empresas de su propiedad. Es más, el enfado con él es fenomenal. Según ha podido saber El Confidencial, el Ejecutivo piensa que el presidente de la patronal le ocultó la demanda por impago del banco alemán Nord Bank, que mediante leasing financiaba los aviones de la compañía, y que llevó a un juez británico a decretar la inmovilización de las aeronaves. Un hecho doloroso para Fomento, que, para no entorpecer su venta, había mantenido con discreción el expediente por razones de seguridad abierto a la compañía el 6 de noviembre.

 

¿Habría cambiado la situación de Díaz Ferrán si hubiera dicho sí a Zapatero antes del verano? ¿Hubiera podido esperar una llamada salvadora que le abriera el grifo de la financiación in extremis? “Es como estaban funcionando las cosas antes de la cena en cuestión”, confiesa una persona muy próxima a Díaz Ferrán, bajo condición del anonimato. Hay ejemplos de los estrechos lazos entre Zapatero y el empresario ahora caído en desgracia. A finales de abril de 2008, una llamada suya pidiendo auxilio a Moncloa por la intención de los Kirchner de tomar al asalto Aerolíneas Argentinas, entonces de su propiedad, movilizó a la diplomacia española, encabezada por Miguel Ángel Moratinos, y hasta al ministro de Industria, Miguel Sebastián.

 

De cara al exterior, el desencanto se escenificó ayer más sutilmente. Dos ministros de peso fueron más allá del discurso oficial de que su continuidad al frente de CEOE es decisión de los empresarios. El primero fue José Blanco, titular de Fomento, que deslizó su inquietud porque los problemas que atraviesa Díaz Ferrán “pueden proyectar una imagen negativa de la empresa y de los empresarios españoles”. No en vano también es presidente de Business Europe, la patronal europea.  Más duro fue el propio Sebastián, quien aseguró que es “la CEOE la que tiene que decidir si quiere tener al frente a una persona que ni siquiera compraría su propio producto”, en referencia a las declaraciones de Díaz Ferrán en las que aseguraba que, dada la situación de la aerolínea, ni él mismo volaría con Air Comet.

 

Salva el ‘match-ball’ con Caja Madrid

 

Una posición que no sorprende en la patronal, donde hay pocas dudas respecto a los intereses del Ejecutivo. En el entorno del Díaz Ferrán no sólo se cree a pies juntillas que el Gobierno estaría encantado con su renuncia, sino que también vinculan sus problemas de financiación con la negativa a firmar en julio. Ayer Caja Madrid le dio árnica al frenar, sólo de momento, el expediente abierto contra él y su socio, Gonzalo Pascual, por impago de 26,5 millones de euros. “Nos hemos querido curar en salud. Se le han pedido garantías suficientes e ilimitadas”, aseguran fuentes del Consejo de Administración, del que el propio Díaz Ferrán es miembro.

 

“Resulta paradójico que se criticara en su día que Díaz Ferrán fuera a vender a la patronal para favorecer a sus empresas. Al final ha perdido sus empresas por mantenerse firme en la defensa de los acuerdos alcanzados por la patronal”, advierten fuentes internas de CEOE, que dan por seguro que el Gobierno prefiere tratar con una figura más sumisa. Son siempre dos los nombres sobre la mesa. En primer lugar, Santiago Herrero, presidente de los empresarios andaluces, a quien el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ya ha mostrado todo su apoyo.  El segundo es Juan Rosell, presidente de la catalana Fomento del Trabajo. Ninguno de los dos sería incómodo para el Gobierno Zapatero.

 

Tampoco falta quien recuerda el argumentario que Ferraz envió a los suyos apenas horas después de que se rompiera el diálogo social a finales de julio. Muchas críticas se concentraban en el máximo responsable de la patronal. “Se convierte en el primer presidente de esta organización que rompe el diálogo social”, se apuntaba, añadiendo que, “en un contexto de grave crisis económica, la organización empresarial hace una propuesta que sólo busca el beneficio de su cuenta de resultados, sin mostrar disposición a hacer esfuerzo alguno”. José Blanco dejaba claro ayer su feeling al insistir en que Air Comet podría haberse cerrado ordenadamente: “No nos hemos sentido correspondidos”.

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