El coronavirus tensa al máximo el Abierto de Australia: dolor abdominal, enfados y silencio
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Djokovic y Nadal mejoran de sus lesiones

El coronavirus tensa al máximo el Abierto de Australia: dolor abdominal, enfados y silencio

Las gradas de Melbourne, totalmente vacías por un nuevo brote de covid-19, añaden el silencio a las sensaciones extrañas de un torneo diferente, marcado por la tensión física y mental de los jugadores tras varias semanas de aislamiento.

placeholder Foto: Novak Djokovic, durante el partido de este domingo frente a Milos Raonic. (Efe)
Novak Djokovic, durante el partido de este domingo frente a Milos Raonic. (Efe)

A pesar de que Rafa Nadal insista constantemente en que los tenistas profesionales son unos privilegiados y critique las quejas de algunos compañeros de circuito, la estricta cuarentena que envuelve al Abierto de Australia está dejando una huella palpable en los jugadores que han sobrevivido a la primera semana de torneo: de hecho, los titulares más frecuentes estos días se han referido a la espalda de Rafa Nadal y los abdominales de numerosos jugadores, entre ellos Novak Djokovic, que amagó el viernes con abandonar el torneo por sus molestias para después liquidar este domingo al potente Milos Raonic en cuatro ‘sets’ y despertar la ironía de su gran rival: "No puedo opinar, porque no sé lo que estaba sintiendo él, porque durante dos sets parecía que se iba a retirar y luego en el quinto creo que jugó muchos puntos de forma bastante normal para acabar. No lo sé. Fue un sentimiento extraño para mí como espectador”, afirmó Nadal tras la clasificación de 'Nole' a cuartos de final.

Foto: Nadal, tras el último punto del partido. (Efe)

Las dos semanas de aislamiento previo al inicio del campeonato en Melbourne han alterado la preparación física (y mental) del primer ‘grande’ del año, deparando un torneo extraño, con numerosos jugadores aquejados de dolores similares. Además de Djokovic (que en lugar de entrenarse este sábado fue a un hospital, como había hecho Nadal el jueves), Matteo Berrettini, Daniil Medvedev y Fabio Fognini (rival de Nadal este lunes en octavos de final) han sufrido dolores en la región abdominal. Pablo Carreño se retiró por esas mismas molestias, idénticas a las que sometieron a Pablo Martínez en su derrota ante Lajovic.

En el cuadro femenino la situación no es mucho mejor: numerosas tenistas soportan molestias desde la primera ronda (la número 1 del mundo, la local Ashleigh Barty, lleva un vendaje en el muslo), producidas según las jugadoras por una preparación distor y el estrés del aislamiento.

placeholder Imagen del partido entre Djokovic y Raonic, este domingo. (Reuters)
Imagen del partido entre Djokovic y Raonic, este domingo. (Reuters)

La tensión en Melbourne ha aumentado desde que se detectara un brote infeccioso en uno de los hoteles del torneo la semana pasada y el Gobierno de Victoria impusiese un nuevo confinamiento hasta, al menos, este próximo jueves. La imagen del juez de silla John Blom desalojando al público de sus asientos durante el partido entre Djokovic y Fritz por el toque de queda caracteriza un torneo en el que todo es diferente (incluso la rapidez de las pistas, mayor este año: una buena noticia para los mejores sacadores del circuito, no tanto para Nadal). Ya se refirió el mallorquín al silencio absoluto en las gradas el día después: "Hay que entender las medidas que está tomando el Gobierno australiano, pero la sensación no tiene nada que ver”.

Tensión

El peaje psicológico de once meses de pandemia no afecta sólo a la gente corriente. La última demostración ha sido la bronca que le echó Daniil Medvedev (número 4 del mundo) a su entrenador, el prestigioso técnico francés Gilles Cervara, durante el partido contra Filip Krajinovic. Cervera abandonanó la pista poco después, al final del cuarto ‘set’, ante el asombro del personal de pista. Su pupilo ganó el quinto 6-0. “Se fue para dejarme sólo a la hora de sacar la victoria”, comentó el jugador ruso después del partido.

Hasta el impoluto Nadal se enfadó con su rival (Cameron Norrie) durante el partido de tercera ronda; no le gustó al balear la rapidez con la que el británico sacó en uno de los puntos importantes del octavo juego del partido (no estaba preparado para restar y encajó un ‘ace’). “¡No estaba listo!", le dijo a Norrie con suficiente volumen para que se oyese. Los chillidos de rabia de Novak Djokovic, más potentes y frecuentes, llenaron la pista Rod Laver cuando se impuso ese día al estadounidense Fritz en el quinto ‘set’ de un partido que fue interrumpido varias veces por sus dolores: de las gradas, hasta que fueron vaciadas a mitad del encuentro, salieron numerosos abucheos hacia el campeón.

"Ha sido un partido que recordaré el resto de mi vida. Uno de los más complicados”, dijo ese día el serbio, número uno del mundo, que no garantizó su continuidad en el torneo. Goran Ivanisevic, su entrenador, también deslizó horas después que ‘Nole’ podría retirarse el sábado tras una visita al médico. El partido no fue finalmente suspendido, aunque Djokovic se presentó al partido (este domingo) con un vendaje en el costado derecho, algo limitado en algunos giros y movimientos laterales.

placeholder Aslan Karatsev, tras su victoria ante Felix Auger-Aliassime. (Efe)
Aslan Karatsev, tras su victoria ante Felix Auger-Aliassime. (Efe)


No importó: se deshizo del ‘cañonero’ Raonic (otro presunto beneficiado por la extrema rapidez de la pista) en cuatro ‘sets’: 7-6 (4), 4-6, 6-1 y 6-4. Al canadiense no le salvó ni su tremendo saque (con velocidades máximas de 223 kilómetros por hora). Fue otro partido raro: Djokovic se quejaba bastante del costado al pegarle con la derecha, pero cuando en un momento del partido ingresó el fisioterapeuta en la pista, no era para tratar al ganador de las dos últimas ediciones del torneo. Era para atender a Raonic en el pie. Fue, afortunadamente, una falsa alarma, y el duelo de supervivientes lo ganó el mejor tenista del planeta.

A Djokovic le espera ahora un desafío muy exigente (Alexander Zverev) en cuartos de final, donde brilla con luz propia el gran beneficiado de este torneo pandémico: el ruso de 27 años Aslan Karatsev. Karatsev debuta en el cuadro final de un Grand Slam e hizo historia este domingo (tras haber dejado en el camino al 'Peque' Schwartzman el viernes) tras derrotar al también cabeza de serie Félix Auger-Aliassime en cinco ‘sets’ (3-6, 1-6, 6-3, 6-4, 6-4) y convertirse en el primer 'novato' que alcanza los cuartos de final de un ‘grande’ desde el rumano Alex Radulescu en Wimbledon 1996.

placeholder Osaka y Muguruza se saludan tras el partido. (Reuters)
Osaka y Muguruza se saludan tras el partido. (Reuters)

La amarga derrota de Muguruza

El tremendo partido entre Naomi Osaka y Garbiñe Muguruza marcó este domingo el cuadro femenino: la española dispuso de dos bolas de partido con 5-3 a favor y encajó (después de desaprovecharlas) cuatro juegos seguidos para perder el tercer ‘set’ por 7-5 ante la estrella japonesa y despedirse con amargura de un torneo que había comenzado de forma fabulosa. Serena Williams derrotó por su parte a Sabalenka en un duelo de potentes pegadoras (6-4, 2-6, 6-4) y se prepara para unos cuartos de final apasionantes contra la rumana Simona Halep, número dos del mundo.

Derrotada Muguruza, la esperanza española de triunfo vuelve a estar depositada exclusivamente en Rafa Nadal, que parece aliviado de sus dolores de espalda tras las infiltraciones del viernes y mantiene sus opciones de ganar por segunda vez el torneo de las antípodas (lo que le permitiría superar los 20 ‘grandes’ de Roger Federer y encabezar el ránking histórico mundial). El rival de este lunes en octavos, el italiano Fabio Fognini, es el único jugador que le ha remontado dos ‘sets’ en un torneo del Grand Slam y tiene un digno registro de cuatro victorias y doce derrotas en sus 16 enfrentamientos previos con el español.

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