segunda medalla de la nadadora española

Mireia Belmonte consigue la primera medalla de oro para España en Río

La badalonesa se convirtió en la primera mujer campeona olímpica de la natación española. Ganó el oro en una prueba formidable en la que se impuso a Groves por solo tres centésimas

Tres centésimas. Un parpadeo. Una distancia inapreciable desde la grada o por televisión, pero suficiente para decidir un oro y cumplir el sueño de toda una vida. Esa es la diferencia que le dio a Mireia Belmonte su primera medalla de oro en unos Juegos. La nadadora española es campeona olímpica de los 200 mariposa tras imponerse en la final disputada de este miércoles con un tiempo de 2:04.85, solo tres centésimas mejor que la australiana Madeline Groves y 35 mejor que la japonesa Natsumi Hoshi.

"Es gracias a todos los que trabajan a mi alrededor. Sin ellos no podría haberlo conseguido", declaró la badalonesa. "Son muchos días de trabajo, muchos días en los que piensas que no vale la pena, en los que no estás muy contenta. Pero luchas cada día por el objetivo final. Con el trabajo llega la recompensa. Todo lo que he soñado durante mi vida lo tengo aquí ahora", continuó. A sus 26 años, Belmonte acumula un palmarés excepcional, por supuesto el mejor de un nadador español. Ningún otro tiene cuatro medallas olímpicas y solo uno, Martín López-Zubero, podía presumir hasta ahora de tener un oro, el que consiguió en los 200 espalda de Barcelona 1992. A la medalla de este miércoles (jueves en España), Belmonte suma el bronce que consiguió el pasado sábado en los 400 estilos y las dos platas ganadas en Londres 2012 en 200 mariposa y 800 libre. Además iguala a Arantxa Sánchez Vicario y Andrea Fuentes. como la deportista olímpica española más laureada, Pero con una diferencia: ninguna de las otras dos fue campeona. 

Mireia Belmonte consigue la primera medalla de oro para España en Río

"¡Esta tía está loca!"

Para conseguir el oro olímpico, Mireia Belmonte ha necesitado toneladas de trabajo junto a Fred Vergnoux, el entrenador que ha convertido a una gran nadadora en una gran campeona. Apenas dos minutos después de finalizar la prueba, el francés estaba en una nube, andando sin rumbo por uno de los pasillos del Centro Acuático, intentando asimilar que Mireia era campeona olímpica. "Déjame respirar, por favor", respondió cuando me acerqué a él en busca de las primeras impresiones. Más tarde, un poco más tranquilo, solo un poco, describió así lo sucedido: "No hay palabras... ¡Esta tía está loca! No sé qué le pasa. Ha hecho lo que ha dicho. Es increíble".

El plan: atacar en el 100

Belmonte logró el oro como más se disfruta, o como más se sufre, según como se mire, con un final épico en el que una última brazada le dio la distancia precisa para ser campeona olímpica. Fue todo una cuestión de centímetros, los que separan un oro de una plata. La distancia es enorme cuando se trata de deporte, pues hizo saltar a España a la vigesimosegunda plaza del medallero. Si hubiese sido segunda el combinado nacional seguiría trigesimoquinto.

La carrera de la española fue de menos a más, una idea prevista antes de la prueba junto a su entrenador. "El plan era atacar en el 100. Y lo ha hecho como lo habíamos preparado sobre el papel", dijo Vergnoux. "Hemos ido con un poco de control para poder hacer un segundo 100 muy fuerte. Y la clave es el último subacuático, que lo tiene desde hace años. Es un arma que puede sacar en cualquier momento, y la ha sacado cuando tocaba", explicó su entrenador, que reconoció que en los últimos 10 metros se asustó un poco. "He sufrido mucho al final", dijo la nadadora. Tras pasar el 100 casi medio segundo por detrás de Groves, en el 150 ya estaba en cabeza. En la última piscina se sumó a la pelea la japonesa Hoshi, junto a la que se ha entrenado en Sierra Nevada, el lugar donde se ha gestado el oro.

El podio de los 200 mariposa: solo 35 centésimas entre oro y bronce (Bernd Thissen/EFE/EPA)
El podio de los 200 mariposa: solo 35 centésimas entre oro y bronce (Bernd Thissen/EFE/EPA)

La clave: no competir en 2015

Los dos últmos dos años de Mireia Belmonte han sido duros. Una grave lesión en el hombro hizo peligrar la preparación para los Juegos. Le dolía hasta hacerse la coleta. Pero el intenso trabajo, que es una de las características esenciales de la nadadora española, posibilitó que ese dolor se escondiese y saliese a la superficie la enorme nadadora que es. "El año pasado pensaba que no me iba a recuperar y que iba a tener muy difícil llegar bien a estas Olimpiadas", reconoció Belmonte. "La decisión de no competir el año pasado (en el Mundial de Kazán) creo que fue la buena para invertir en este tiempo de descanso", dijo Vergnoux. 

La cuarta medalla olímpica ha llegado en solo cinco finales, lo que da prueba de la calidad que atesora la nadadora española. Suele cargar mucho sus programas, pues es una deportista polifacética que lo mismo nada estilos —bronce en estos Juegos— que mariposa —oro— o libre. Logró la plata en el 800 de Londres, por detrás de Katie Ledecky, y opta a repetirlo, aunque va a ser muy complicado. "Para entrar en la final tendré que liderar la serie. Pero intentaré hacerlo lo mejor posible", comentó.

Parece que ha pasado una eternidad desde que la nadadora catalana inauguró el medallero español, pero sucedió hace solo cinco días. La actividad de los Juegos, frenética y abrumadora, se lleva por delante cualquier intento de mesura. De momento, Mireia Belmonte es la única estrella española que brilla en Río. Pero aún queda mucho por delante.

Juegos Olímpicos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
17 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios