la nueva estrella de la premier league

Mahrez saca brillo al 'partido a partido' de Ranieri con su fútbol callejero

"No me ha sorprendido porque sabía que podía hacer las cosas que estoy haciendo", dice el futbolista francés, que ha marcado trece goles y ha dado siete asistencias en las primeras 17 jornadas de liga

Foto: Mahrez lleva 13 goles en la Premier League (Reuters/Phil Noble)
Mahrez lleva 13 goles en la Premier League (Reuters/Phil Noble)

A Riyad Mahrez (Sarcelles, 1991) le ponen los desafíos. Y cuanto más complicados, mejor. Tanto que emular a Tom Cruise en su interminable saga de ‘Misión imposible’ con una pelota atada a su primorosa zurda ha sido una constante en la existencia del futbolista más desequilibrante que pisa en estos momentos los impolutos 'greens' de la Premier League. Su capital influencia en el inesperado liderato del Leicester City de Claudio Ranieri queda reflejada en un dato absolutamente demoledor: el extremo de origen argelino es el jugador que ha participado en más goles (20) a lo largo de las 17 jornadas que se llevan disputadas en el campeonato, a razón de trece dianas y siete asistencias.

"No me ha sorprendido (su estado de forma) porque sabía que podía hacer las cosas que estoy haciendo. El fútbol es un deporte en el que la confianza es clave. Cuando empiezas a ver portería con asiduidad tienes más confianza y eso probablemente es lo que más me esté ayudando". La simplicidad con la que el propio Mahrez explica su irreverente irrupción en el olimpo reservado a los Agüero, Rooney, Hazard, o Alexis Sánchez es inversamente proporcional a ese conservador discurso que cada miembro de los ‘Foxes’, empezando por el técnico italiano, repite como un mantra cuando les preguntan sobre las posibilidades de que puedan coronar allá por el mes de mayo el Everest del balompié inglés por delante de los morlacos de la competición. "Estamos viviendo algo mágico y debemos seguir trabajando duro porque no queremos despertar. Quiero que el sueño continúe y que nuestros aficionados sigan gozando de este momento, pero siendo realistas no creo que podamos ganar la Premier. Nuestra meta siempre fue llegar a los 40 puntos. Nos faltan sólo dos, así que a partir de ahí veremos qué pasa".

Mahrez marcó el segundo gol del Leicester contra el Chelsea hace una semana (Reuters/Carl Recine)
Mahrez marcó el segundo gol del Leicester contra el Chelsea hace una semana (Reuters/Carl Recine)

En suma, que el ‘partido a partido’ de Simeone también ha calado hondo en una escuadra que en diciembre de 2014 ocupaba el farolillo rojo y a la que todas las casas de apuestas le habían colgado el cartel de ‘carne de Segunda’. Pero hete aquí que entre la magia de este franco-argelino de 24 años y los cañonazos del ‘fideo’ Vardy (15 dianas) le han dado la vuelta a la tortilla de tal manera que el Leicester no sólo se ha encaramado a lo más alto de la tabla en la máxima categoría por vez primera en sus 131 años de historia, sino que además ha rubricado una hazaña nunca antes alcanzada por un club de la Premier: celebrar la Navidad como líder un año después de haber iniciado la tradicional jornada del Boxing Day (26 de diciembre) en el último puesto de la clasificación.

Liverpool, primero, y Manchester City después (día 29) tratarán de impedir que este prestidigitador de la pelota, autor de seis dianas en las tres últimas citas ligueras, haga campeón de invierno al Leicester. Compleja tarea para Klopp y Pellegrini echar el lazo a un jugador forjado a sí mismo en las interminables pachangas de barrio en la periferia de París, donde creció. Sus fintas de bailaor flamenco y esas diagonales vertiginosas en las que se va deshaciendo uno por uno de cuantos rivales le salen al paso huelen a potrero, a ‘gol regañao’ improvisado en mitad de una 'rue', a talento desbordante en estado puro. "A veces estoy en el campo y pienso que estoy jugando en la calle. Creo que ese 'background' mío aporta algo diferente al equipo y mezcla bien con las cualidades del resto de mis compañeros”, afirma sin ambages el futbolista que despojó a Mourinho del banquillo del Chelsea con una actuación descomunal.

La ‘mahrezmanía', sin embargo, se ha ido cociendo a fuego lento y con no pocos obstáculos motivados por ese afán primigenio de querer un balón para sí, su esmirriada figura y escasa velocidad para sacar provecho de sus caños o regates en una baldosa. "Era un chico muy frágil, pero nunca se dio por vencido y ahora está dando sus frutos. Ha trabajado muy duro para llegar hasta la élite. Desde muy temprano aprendió a asumir responsabilidades. Mahrez no es sólo un jugador técnico. Tiene las agallas y el carácter que definen a los grandes jugadores. Nunca se esconde", contaba a 'L’Equipe' Mohamed Coulibaly, el director técnico del Sarcelles, la escuadra de la Liga de Distritos de París en la que se alistó siendo un adolescente sin más pretensión que pasar el rato con los amigos.

La repentina muerte de su padre Ahmed, a causa de una afección cardíaca, fue el detonante que cambió los parámetros vitales de Riyad. "Él siempre estaba detrás de mí, quería que yo fuera futbolista. Venía a verme todos los partidos y me daba siempre consejos. Había jugado en clubes pequeños en Argelia y en Francia, así que sabía lo que decía. Y yo le escuchaba. Su fallecimiento fue un 'shock' para mí, pero también me proporcionó el estímulo del que carecía hasta ese instante para pelear por mi futuro en el fútbol".

Mahrez disputó el Mundial de Brasil con Argelia (Reuters/Leonhard Foeger)
Mahrez disputó el Mundial de Brasil con Argelia (Reuters/Leonhard Foeger)

Fiel a su inveterada condición de fino autodidacta sobre el manto verde, Mahrez diseñó una hoja de ruta poco convencional, apostando por clubes de perfil bajo, como los aficionados del Quimper KFC (liga regional) o el Le Havre (Ligue 2), en los que fue puliendo sus deficiencias físicas y tácticas sin presión alguna. A su ritmo. Sentirse cómodo era primordial para el hoy internacional argelino, que llegó a rechazar ofertas del PSG y del Marsella. "Elegí Le Havre por la tradición que siempre tuvo su centro de formación. Jugar en Segunda fue duro al principio porque es una categoría muy defensiva, pero mi segundo año fue mejor y a la mitad del tercero llegó la oferta del Leicester y me vine a Inglaterra, pese a que mi entorno me decía que el fútbol inglés no era para mí. Pero quería probar. Lo hice y me encantó", relata.

Los ‘Foxes’ pagaron medio millón de euros en enero de 2014 por un futbolista que a día de hoy está valorado en 11 millones… y subiendo. Su notable primer semestre en las Islas, siendo ya pieza clave en la vuelta a la Premier de su nuevo equipo, amortizó la inversión realizada, y a Riyad le sirvió para hacerse un hueco en la lista de Argelia rumbo al Mundial de Brasil, motivo por el cual se siente en deuda con el actual líder de la liga inglesa. “El Leicester me lo ha dado todo. Gracias a ellos he descubierto la Premier y pude jugar la Copa del Mundo. Éramos líderes en Segunda y el seleccionador (Halilhodzic) se empezó a fijar en mí. Tengo claro que de haber seguido en Le Havre nunca habría venido a verme”, asegura.  

Villarreal y Roma movieron ficha el pasado verano para tratar de traerlo de vuelta al continente. En Inglaterra hay quien asegura que el mismísimo Barça ha sondeado al Leicester en su búsqueda de un suplente de garantías para Messi y Neymar. Pero el explosivo exterior zurdo a banda cambiada (siempre arranca desde el costado derecho) tiene claro que, de momento, su perfil ha de seguir siendo bajo. “Este tipo de cosas no me preocupan lo más mínimo. Soy jugador del Leicester y estoy feliz aquí. Si el destino me lleva a otro lugar en el futuro, ya se verá. Pero ahora mismo no quiero pensar en eso”, concluye el mejor futbolista africano en 2015, aunque no figure entre los tres nominados al galardón. Cosas que pasan.

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