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El héroe nacional que pudo perder la vida por su país: Sadio Mané y su entrega... ¿desmedida?
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Lo que pudo haber pasado

El héroe nacional que pudo perder la vida por su país: Sadio Mané y su entrega... ¿desmedida?

Ganó la Copa de África, siendo protagonista, pese a haber sufrido una conmoción durante el torneo. Meses después, ha relatado lo que sucedió durante los días posteriores al golpe

Foto: Sadio Mané, en los cuartos de final de la Copa África (REUTERS/Mohamed Abd El Ghany)
Sadio Mané, en los cuartos de final de la Copa África (REUTERS/Mohamed Abd El Ghany)

Sadio Mané es un futbolista diferente; en todos los sentidos. Desde que irrumpiera con 22 años en el Salzburgo, su carrera se ha convertido en una constante subida plagada de éxitos. Recientemente, se ha marchado del Liverpool para recalar en el Bayern de Múnich tras haberle comunicado al club británico que no iba a renovar. Lejos de lanzar quejas en los medios o tener malos gestos hacia los ‘reds’, Mané esperó, fue caballero y los ingleses terminaron aceptando la última oferta de los bávaros. En Anfield ya tramaban el fichaje de Darwin Núñez, 75 ‘kilos’ ha costado el uruguayo, y Mané buscaba otra experiencia. Todos contentos.

Pero más allá de lo deportivo, incuestionable, por otro lado, el senegalés siempre se ha caracterizado por su faceta solidaria, fuera de toda discusión. Orgulloso de sus raíces, Mané se ha volcado constantemente con su país y su pueblo natal, Bambaly. Su implicación ha sido tal, que ha llegado a jugarse la vida por su país.

Durante enero y febrero, se disputó la Copa África, una competición que afecta de forma desigual a los clubes por el lugar que ocupa en el calendario. Pues bien, Mané, durante el partido de octavos de final frente a Cabo Verde, sufrió una conmoción cerebral al chocar con el guardameta rival. El exfutbolista del Liverpool continúo sobre el césped más de un cuarto de hora después de la colisión y hasta registró un tanto en ese periodo. Luke Griggs, director ejecutivo de la Asociación de Lesiones Cerebrales Headway, criticó duramente la decisión del combinado de no cambiarle de inmediato: "A primera vista, este parece ser otro ejemplo más de cómo el fútbol antepone los resultados a la seguridad de los jugadores".

Estas declaraciones no tuvieron demasiado recorrido, puesto que Mané continúo su andadura con Senegal y acabó proclamándose campeona del torneo. Sin embargo, medio año después, el propio futbolista ha aclarado aquel episodio, aportando un giro radical a la historia. "Cuando me lesioné contra Cabo Verde y tuve una conmoción cerebral, nunca hablé de eso ese día. El Liverpool presionó a la Federación y escribió una carta a la FIFA diciéndole que necesitaba al menos cinco días de descanso, lo que significaba perderme los cuartos de final". La situación delicada de salud que tenía llevó al jugador a la disyuntiva de decidir si jugar o no, siendo consciente de la gran influencia que tiene en el juego de su selección. ¿Qué hizo? Se ofreció a firmar un contrato que liberase de toda responsabilidad a la Federación, culpándose a sí mismo, por si fallecía durante el siguiente encuentro.

"Sé que no debo jugar, pero tengamos un contrato. Será mi responsabilidad, voy a firmar. Si me muero, tienen que decir que es mi culpa. No es culpa de nadie. Pero me dijeron: 'Sadio, no puedes jugar' pero dije: 'no, no, está fuera de discusión'", añadió Mané en declaraciones a 'Pro Direct Soccer France'. Mané jugó, ganó y no firmó finalmente dicho documento. "No firmé el papel, pero finalmente dijeron: 'no, no, no es posible', pero estaba preparado para hacerlo. El médico dijo: 'Está bien, hagamos un escaneo en la mañana del día del partido y salió bien'". El senegalés no ha tenido ninguna secuela tras el episodio y, por fortuna, todo acabó bien para su selección y para él. Un gesto… ¿Heroico?

placeholder Sadio Mané, en la final de la Copa África frente a Egipto (EFE/EPA/Khaled Elfiqi)
Sadio Mané, en la final de la Copa África frente a Egipto (EFE/EPA/Khaled Elfiqi)

Fuentes jurídicas consultadas por este periódico confirman que este tipo de acuerdos pueden tener validez legal, sin embargo, son varios los condicionantes que podrían llevar a que la Federación senegalesa tuviese que indemnizar a los afectados en caso de fallecimiento. Uno de ellos, por ejemplo, sería el estado del futbolista en el momento de la firma, puesto que estaba dispuesto a dejarlo por escrito horas después del golpe. La parte demandante, en este caso, podría alegar que Mané no se encontraba en plenas facultades, siempre y cuando exista un informe médico que confirme la conmoción cerebral en las horas anteriores. Otra variable sería el acuerdo de la Federación con el seguro de la misma.

En España, la legislación estatal y autonómica dicta que, para poder practicar deporte a nivel federativo, es obligado no tener ninguna contraindicación médica. Si una federación tiene conocimiento de la negativa de un médico, puede impedir la participación de cualquier persona, por lo que, la última palabra nunca la tiene el deportista.

Una labor social intachable

Lejos de los terrenos de juego, Mané es de los mejores. Sus raíces marcan la personalidad que proyecta hoy en día, lo cual le hace sentir orgulloso. A lo largo de los años, se le ha visto en varias ocasiones paseando por su ciudad natal (Sédhiou) con la gente de allí, siempre cercano y ayudando en todo lo posible. Nunca tuvo lujos, más bien lo contrario. Recientemente, fue preguntado acerca de los videojuegos. "Nunca me gustó. Nunca jugué. La verdad creo que es algo que solo te hace perder el tiempo. No quiero perder el mío en algo que no me deja absolutamente nada", añadió un Mané que nunca necesitó de ellos para ser feliz.

Sus gestos solidarios hablan por sí solos. Ha realizado donaciones millonarias para construir hospitales y escuelas, colabora con un programa para la prevención del VIH y procura volver a su hogar siempre que puede para estar cerca de su gente. No necesita ningún lujo, ni coches de alta gama, ni relojes valorados en miles de euros, tal y como ha relatado él mismo en más de una ocasión. Sin embargo, este último episodio, quizá, no case igual de bien que el resto de sus acciones.

Sadio Mané es un futbolista diferente; en todos los sentidos. Desde que irrumpiera con 22 años en el Salzburgo, su carrera se ha convertido en una constante subida plagada de éxitos. Recientemente, se ha marchado del Liverpool para recalar en el Bayern de Múnich tras haberle comunicado al club británico que no iba a renovar. Lejos de lanzar quejas en los medios o tener malos gestos hacia los ‘reds’, Mané esperó, fue caballero y los ingleses terminaron aceptando la última oferta de los bávaros. En Anfield ya tramaban el fichaje de Darwin Núñez, 75 ‘kilos’ ha costado el uruguayo, y Mané buscaba otra experiencia. Todos contentos.

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