Por qué Ancelotti prefiere tener de segundo a su hijo y no al 'ahijado' de Florentino Pérez
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EL REAL MADRID QUERÍA COLOCARLE A ARBELOA

Por qué Ancelotti prefiere tener de segundo a su hijo y no al 'ahijado' de Florentino Pérez

En su primera etapa en el Bernabéu tuvo de ayudantes a Zidane y a Hierro, pero esta vez ese papel lo hará Davide, mucho más preparado y de confianza que el entrenador del Infantil A...

placeholder Foto: Ancelotti, junto a Arbeloa, durante un partido del Real Madrid. (EFE)
Ancelotti, junto a Arbeloa, durante un partido del Real Madrid. (EFE)

Presentado como "el maestro de Zidane", precisamente para intentar tapar la segunda espantada del técnico francés, Carlo Ancelotti ha regresado a un Real Madrid del que se fue como un caballero pese a ser tratado como un villano, con la diferencia de que ahora sabe dónde se mete y, en principio al menos, con una inercia más positiva que cuando lo hizo en 2013 en sustitución nada menos que de Jose Mourinho. "Veo que en el Real Madrid no cambian las cosas, solo los entrenadores. Los periodistas sois los mismos", se permitió decir el italiano en su primera comparecencia de prensa, en la que Florentino Pérez evitó estar a su lado y se limitó a hacerse las típicas fotos en la sala de trofeos y con la camiseta de rigor que poco o ningún sentido tiene en el caso de un entrenador.

Al presidente le bastó con poner en marcha la maquinaria propagandística para intentar restituir lo antes posible la imagen de un técnico al que se le despidió con el argumento de la falta de resultados, pero también entre acusaciones de prácticamente ser un vago y llevarse demasiado bien con el vestuario. De ahí que si "Ancelotti saca lo mejor de sus futbolistas", que si "es un tipo entrañable y se atreve a cantar el himno del Madrid en un Bernabéu lleno" o que si "no es el tipo más a mediático, pero ha ganado tres Champions". Sin embargo, aunque el italiano se haya dejado pasar la mano por el hombro, esta vez ha marcado distancias.

Foto: Florentino Pérez, junto a Zidane. (EFE) Opinión

Y lo ha hecho, de momento, con la figura del segundo entrenador, que, aunque no sea oficial, ha decidido que la desempeñe su hijo Davide (Parma, 1989), sin duda en quien más puede confiar, tanto personal como profesionalmente. Sabido es que durante su primera temporada, la 2013-2014, ese puesto lo desempeñó el mencionado Zinedine Zidane, mientras que en la segunda, la 2014-15, su ayudante fue Fernando Hierro, quien sorprendentemente aceptó volver al Real Madrid, un club del que salió de mala manera y después de haber estado al frente la dirección deportiva de la Federación Española de Fútbol (RFEF), además de la del Málaga CF.

En esta ocasión, según apuntaron algunos medios como el diario Marca, "la idea del club" era que el segundo de Ancelotti fuera Álvaro Arbeloa, entrenador la última temporada del Infantil A, con una estrecha relación con Florentino Pérez y, por extensión, con ese entorno 'florentinista' que va desde la llamada Grada Fans del Bernabéu a diferentes blogs donde, como suele decirse, se reparten carnets de buenos o malos madridistas.

Por cierto, tras su salida del Real Madrid, 'Carletto' dejó varias chinitas que, dadas las circunstancias, tampoco se le han tenido en cuenta a la hora de volver a llamarle. "Zidane será el quinto entrenador del Real Madrid desde 2009. ¿Siempre tiene la culpa el entrenador?", declaró el italiano tras la destitución de su sucesor, Rafa Benítez. "No hay paciencia en el Madrid, empezando por el presidente", añadió en la misma línea y después de reivindicarse como "dicen que debería usar más el látigo y yo digo que si quieren eso tiene que buscar un nuevo entrenador. No lo hago como padre ni como técnico".

Además de Arbeloa, también se habló como posible segundo de Ancelotti de Raúl González Blanco, actual técnico del Real Madrid Castilla, quien incluso sonó para sustituir a Zidane, aunque caer en el play off de ascenso a Segunda ante el Ibiza, con un 0-0 que otorgó el pase a la siguiente ronda a los baleares, le dejó sin opciones. La verdad es que abandonar el segundo equipo para ser el segundo del primero no tenía mucho sentido para un Raúl que a buen seguro ambiciona con ocupar el banquillo del Santiago Bernabéu, aunque de momento bastante tiene con seguir en el del Estadio Alfredo di Stéfano.

placeholder Florentino Pérez abraza a Arbeloa tras su último partido
Florentino Pérez abraza a Arbeloa tras su último partido

Casillas veía bien a Arbeloa...

El tercer nombre que se vinculó a la posibilidad de ser ayudante de 'Carletto' fue el de Iker Casillas, quien también ha regresado al Real Madrid, aunque en su caso en unas funciones puramente decorativas. "No me apetece, no me llama", dijo el ex guardameta cuando le preguntaron al respecto, si bien se atrevió a valorar el fichaje del entrenador italiano como "una decisión muy acertada por parte del club". "Es un hombre que conoce la casa, que es muy querido por la directiva y los jugadores, pero yo no pego con el tema de entrenador; ahora mismo te aseguro que no", añadió Casillas al insistirle sobre si le gustaría ser segundo de Ancelotti.

Eso sí, el ex guardameta, quizás para alinearse con el club al que vuelto para cobrar pese a estar en un puesto en teoría no remunerado, no solo recordó que en su primer año en el italiano contó con Zidane y posteriormente con Hierro, sino que añadió que "por lo que sería algo normal coger a alguien de la casa", para citar a continuación a un antiguo enemigo y de nuevo compañero. "Se habla de Arbeloa, ¿no? Sería un movimiento inteligente", comentó el adjunto a la dirección general de la Fundación del Real Madrid.

Lo cierto es que el posible ascenso de Arbeloa al primer equipo tuvo en vilo durante varios días al resto de entrenadores de las categorías inferiores por los cambios que ello podía conllevar en Valdebebas, desde donde no tardaron en vender el gran papel que hizo el que fuera jugador del Liverpool al frente del Infantil A del Real Madrid, campeón de la División de Honor con 15 victorias, dos empates y ninguna derrota, 104 goles a favor y 5 en contra. Impresionantes números, sí, pero que poco o nada dicen a la hora de valorar lo que un entrenador puede aportar en un banquillo de la exigencia del que vuelve a ocupar 'Carletto'.

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Davide Ancelotti, junto a su padre, en el Bayern de Múnich. (REUTERS)

"Davide no es un caso de nepotismo"

Con 31 años, Davide se unió al cuerpo técnico de su padre como preparador físico cuando entrenaba al París Saint Germain, en la temporada 2011-2012. En la 2013-2014, Ancelotti cambió París por Madrid y allí le siguió su hijo para desempeñar la misma labor. Sin embargo, su rol cambió en el siguiente banquillo que ocupó su progenitor. En el Bayern de Múnich, Davide pasó a ejercer de segundo entrenador, el mismo cargo que ocupó en el Nápoles y en el Everton.

"Es un asistente del entrenador buenísimo y está muy preparado", aseguran quienes han visto trabajar a Ancelotti junior, de ahí que descarten que se trate de un caso de nepotismo. "Estudia mucho a los rivales y está a la última en lo que a metodología de entrenamiento se refiere", añaden las mismas fuentes. Su tesis universitaria sobre las ciencias del motor en los futbolistas fue premiada y obtuvo puntuaciones muy elevadas en sus cursos como entrenador: un 137 de 140 en la licencia UEFA B y un 13 de 15 en la licencia UEFA A, según diversas informaciones.

Junto a su hijo, a 'Carletto' le acompañarán en el cuerpo técnico el preparador físico Antonio Pintus y el preparador de porteros Luis Llopis, quien ha decidido abandonar la Real Sociedad para volver a Valdebebas, mientras que el técnico que ocupaba ese puesto en el Real Madrid, Roberto Vázquez, se ha marchado al segundo equipo de la Real con Xabi Alonso. Curioso este trasvase que sin duda vuelve a dejar en buen lugar la gestión de Roberto Olabe en Zubieta.

Cabe recordar que a diferencia de auténticas leyendas del Real Madrid como Raúl, Casillas, Cristiano, Hierro o el propio Del Bosque, que salieron del club blanco por la puerta de atrás, Florentino Pérez despidió a Arbeloa tras su último partido en el Bernabéu con un acto en la sala de trofeos y le obsequió con una réplica de La Cibeles para conmemorar su paso por el club. A cambio el 'espartano' regaló una camiseta al mandatario con la siguiente dedicatoria: “Para el 'presi', me trajiste tú hace 15 años. Cuando te fuiste, me fui contigo. Y en el 2009 me devolviste a mi casa. Agradecido de por vida, con todo mi cariño. Arbeloa”. Pues eso, normal que Ancelotti haya preferido tener como mano derecha a su hijo... mejor que al 'ahijado' de Florentino.

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