futuro incierto

La dramática situación del Orihuela CF tras la gota fría: "No sé qué va a ser de nosotros"

El club de la Segunda B del fútbol español no dispone de estadio porque las lluvias torrenciales caídas la semana pasada en la provincia de Alicante obligaron a su clausura. La entidad necesita a su afición

Foto: El estadio del Orihuela, completamente inundado tras las fuertes lluvias de la semana pasada. (@Orihuela_CF)
El estadio del Orihuela, completamente inundado tras las fuertes lluvias de la semana pasada. (@Orihuela_CF)

El Orihuela CF vive un auténtico drama. El futuro del club pende de un hilo por las graves consecuencias dejadas la semana pasada por la DANA (depresión aislada en niveles altos), fenómeno comunmente conocido como 'gota fría', en toda la comarca de la Vega Baja alicantina, al sur de la provincia. El estadio municipal de la entidad, Los Arcos, ha sufrido la fuerza del agua y actualmente sigue clausurado al público hasta próxima orden. Nadie puede entrar a un recinto deportivo que hace tan solo unos meses vibró con el ascenso de su equipo a Segunda División B. "Somos un club muy humilde y, si no podemos volver a jugar en nuestro estadio, no sé qué va a ser de nosotros", cuenta a El Confidencial Luis Manuel Terrés, vicepresidente del club.

Orihuela estuvo durante los cuatro días posteriores a la tormenta incomunicada, sitiada por el fango y el agua. Actualmente, el primer equipo y las categorías inferiores del club han tenido que trasladar sus entrenamientos a otros municipios cercanos (Crevillente y Rojales, principalmente) porque las otras instalaciones deportivas de la ciudad, dos complejos de césped artificial, tampoco se encuentran disponibles. La situación es realmente compleja. En tan solo 48 horas, Orihuela registró 424,4 litros/m2, según datos recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Un auténtico tsunami.

La lluvia desbordó por completo el río Segura, que parte la localidad por la mitad, y arrastró todo a su paso, causando la muerte de una persona y destrozando viviendas, negocios y almacenes. Fue la peor tragedia jamás vista en 140 años. "A mí me tuvieron que rescatar de una pedanía cercana los militares porque me había quedado atrapado con mi todoterreno", explica Terrés. Los integrantes de la UME (Unidad Militar de Emergencias) fueron despedidos este viernes entre vítores y aplausos por los oriolanos en señal de agradecimiento por la ayuda prestada durante el temporal.

Los Arcos, una piscina donde no hace tanto rodaba el balón. (@Orihuela_CF)
Los Arcos, una piscina donde no hace tanto rodaba el balón. (@Orihuela_CF)

Un rayo de esperanza

Las fuertes precipitaciones obligaron a suspender el partido contra el Atlético Levante de la jornada cuatro de Segunda B (aplazado al 9 de octubre). Los 'escorpiones', como popularmente se conoce al equipo, jugarán este fin de semana como visitantes contra el Hércules, pero posteriormente tendrán que recibir a Sabadell y Llagostera. Dos partidos consecutivos en casa que están entre interrogantes. El césped, hasta hace poco anegado, no está en óptimas condiciones y las gradas de Preferente presentan graves fisuras que comprometen seriamente la seguridad de los espectadores. El futuro del recinto está en manos del ayuntamiento, que ha solicitado la declaración de zona catastrófica. Tecnicos, ingenieros y arquitectos del consistorio se encuentran valorando las consecuencias reales ocasionadas por la lluvia. No se descarta el derribo parcial del estadio.

La entidad está a la espera de recibir el informe definitivo, que no llegará hasta la semana que viene, entre el lunes y el miércoles. Las sensaciones de la junta directiva del club no son demasiado halagüeñas, aunque con el paso de las horas han mejorado sensiblemente. Desde el club esperan que Los Arcos se pueda abrir la semana que viene para jugar el domingo contra el Sabadell a las 18:00h. Este es el horario que han solicitado a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para la disputa del encuentro. Antes, el club estudió la posibilidad de que el duelo se celebrara en la Nova Creu Alta, recinto de la entidad catalana, pero la RFEF descartó la solicitud.

La idea que baraja el club es que la zona de Preferente, donde está instalado el graderío, permanezca cerrada, pero se habiliten los fondos. Terrés es consciente que, aún así, el césped no presentará unas condiciones del todo favorables. "El campo estará más duro y apelmazado que en otras ocasiones, pero nada nuevo si lo comparamos con otros campos de la categoría. La Segunda B no destaca precisamente por sus terrenos de juego y para nosotros es muy importante contar con la asistencia de nuestra afición. Queremos lograr la permanencia. Si salimos de Los Arcos y nos trasladamos a otros municipios los 1.200 que normalmente somos bajarán hasta los 600 o menos. La mayoría de las personas que acuden a ver a nuestro equipo son jubilados y niños. Desplazarse ahora mismo es difícil, además muchas familias han perdido sus vehículos por culpa de las inundaciones. Esperamos poder adoptar al menos esta medida", apunta el vicepresidente.

Apoyo de otros clubes

En caso de que el informe fuera negativo y el estadio cerrara de manera temporal o indefinida, el club se vería obligado a buscar otra instalación. La capacidad máxima de Los Arcos es de 4.500 personas y en partidos importantes se suele colgar el cartel de no hay billetes. Ni en Alicante ni en Murcia abundan instalaciones capaces de albergar ese número. La situación es muy delicada.

El equipo ha recibido, a través de las redes sociales, apoyo de muchas entidades de España. Algunos, los de la zona, se han mostrado incluso abiertos a cooperar de manera solidaria. "Tendríamos que verlo, pero en Crevillente igual sí podríamos jugar. Esta localidad está a 30 kilómetros de la nuestra, media hora en coche. Es lo que hay, no tenemos muchas más opciones. En Murcia o en Alicante ya lo veo más complicado porque sus equipos principales están en la misma división que nosotros y es normal que quieren preservar el estado de su césped. Tendríamos que hablar con sus ayuntamientos", explica el oriolano.

El Orihuela, actualmente en puestos de descenso a Tercera, llevará a cabo iniciativas en favor de las personas más afectadas por las inundaciones en cuanto pueda volver a jugar en Los Arcos, que esperan sea pronto. Por su parte, el Hércules organizará este fin de semana una colecta entre sus aficionados para que todo aquel que lo desee pueda contribuir en la causa.

A pesar de no haber trabajado en un contexto idóneo, el cuerpo técnico oriolano sueña con una victoria que aporte calma y sirva para pasar página. Por los jugadores no pasa otra cosa que no sea, al menos, rascar un punto del coliseo herculano. Será su homenaje particular a una ciudad que, poco a poco, empieza a levantarse de la catástrofe.

Fútbol
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios