Zidane y su 'impreciso' cargo en el Castilla: entre la osadía y la encerrona
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ES EL COLISTA DE 2ªB

Zidane y su 'impreciso' cargo en el Castilla: entre la osadía y la encerrona

A Zidane le costó 'entrar' en el Real Madrid como jugador y también está encontrando dificultades para salir adelante en su papel como entrenador del Castilla

Foto: Zidane durante un partido en el Santiago Bernabéu (Imago).
Zidane durante un partido en el Santiago Bernabéu (Imago).

Este fin de semana volvió a perder, ahora por 0-3 ante el Amorebieta. En seis partidos ha logrado una victoria y cinco derrotas. A Zinedine Zidane le costó ‘entrar’ en el Real Madrid como jugador -llegó a ser pitado por el Bernabéu- y también está encontrando dificultades para salir adelante en su papel como entrenador del Castilla. Bueno, segundo entrenador… Son colistas del grupo II de Segunda B. Seguro que podía intuir que no iba a ser un camino de rosas puesto que -entre otras cosas- el ‘Madrid B’ que ha cogido es un equipo prácticamente nuevo con respecto al de la temporada pasada en la Liga Adelante, pero ¿está siendo un reto mayor o es la 'encerrona' similar a la esperada?

El caso tiene tintes de valentía y también de precipitación. Valentía porque quizás el prestigioso nombre del futbolista Zinedine Zidane no tenía la necesidad de bajar al barro, arremangarse, y que su imagen pudiera sufrir daño alguno. Sin embargo, la figura como icono del balón ha ido por un lado, y su personalidad por otro. Además, su posición se puede observar desde el prisma de la precipitación porque se le ha ‘colocado’ como entrenador del Castilla sin tener aún el título de entrenador, algo que le ha valido para ganarse una denuncia.

Las alegaciones del Madrid ya están con el Juez

Este lunes, Competición recibió las alegaciones que presentó el Real Madrid ante la acusación de Miguel Ángel Galán Castellanos por Zidane y Santiago Sánchez Martín. Sobre el papel, Santiago Sánchez es el primer entrenador y Zidane el segundo; sobre el campo, según la documentación presentada por Galán Castellanos, es al contrario… Y Zidane no tiene aún el título de entrenador (la cuestión de si a un Campeón del Mundo y Balón de Oro se le deberían agilizar todo este tipo de cuestiones, para otro día). El Juez Único de Competición decidirá quien lleva razón a lo largo de esta semana o la que viene. La sanción podría ser de entre cuatro y veinte partidos o, si es temporal, entre uno y seis meses. Llegado a este punto, ¿qué necesidad tenía la figura de Zidane de pasar por una situación así? Este es otro ‘marrón’ en el que se ha metido (y le han dejado meterse).

Deportivamente, aunque este ‘affaire’ extradeportivo haya podido influir en la cabeza de alguno de sus jóvenes futbolistas, no adquiere tanta importancia como el hecho de engranar un once inicial nuevo. Jugadores que el año pasado eran habituales como Pacheco (ahora tercer portero del primer equipo del Real Madrid), Casado (Betis), José Rodríguez (Deportivo), Quini (Rayo), Cabrera (Zaragoza), Lucas Vázquez (Espanyol), Borja García (Córdoba), Jaime Romero (Zaragoza) u Omar Mascarell (Derbi County) ya no están en el Castilla. A cambio, 10 caras nuevas han ocupado sus lugares. Zidane, pese a su veteranía y experiencia en los terrenos de juego, es un novato en los banquillos y que haya iniciado su carrera sobre un folio en blanco en su primera temporada es más complejo que haber escogido uno con ciertos trazos ya pintados que le guiasen.

A este aspecto de conjunto en composición tampoco ayuda la 'suerte' por la que pasan los equipos madrileños desde hace un par de años: están encuadrados en el grupo de los equipos vascos, con un estilo más rocoso que el habitual grupo IV andaluz. El filial rojiblanco estuvo muy cerca de bajar de categoría este verano.

La ‘culpa’ no es de Zidane

La temporada pasada, con Toril, el Castilla inició su campaña en Segunda con siete derrotas en siete jornadas (igualmente sufrió un cambio brusco en el plantel). Al final, descendió. Un año después, el camino está siendo similar en la división de bronce. Y el problema del cambio de fichas en los filiales no se queda ahí ya que es un efecto dominó que también afecta al Madrid C, en Tercera –marcha decimoséptimo- y a los juveniles, quienes están teniendo una actuación discreta. “Hay que ver qué hacemos para no tener muchos equipos y mediocres. Estudiamos que el Castilla y el Madrid C sean un mismo equipo y reducir los juveniles a uno”, aseguró Florentino Pérez en la Asamblea del pasado 21 de septiembre. Este lunes, fuentes del equipo blanco matizaron y apuntaron a una reestructuración del mismo, más que a una reducción, asimilando al mismo tiempo que las canteras ‘funcionan’ por ciclos.

En este sentido, la figura de Zidane como entrenador se ve protegida porque más allá de un problema concreto en su equipo, el Madrid ve otro más grande y que afecta a la propia estructura de ‘La Fábrica’. Definitivamente, no parecía el mejor momento para meterse en este jardín… pero allá que fue, y le dejaron ir. Y esta semana continuará ‘caliente’ para el francés –no sólo por la decisión que adopte Competición- sino porque el próximo rival del Castilla es el Barakaldo, líder del grupo.

Son sólo seis partidos y en el club merengue hay fe ciega en Zizou, quien pasara el curso anterior junto al entrenador campeón de Europa, Carlo Ancelotti. El tiempo coloca a cada uno en su sitio y, si algunos grandes como Cruyff o Di Stefano el banquillo también les dio satisfacciones, a otros como a Maradona -tomando actualmente el sol en Abu Dabi- no les ha ido igual de bien. Zidane, al menos, ya tiene una lección aprendida al margen de tácticas: estudiar detenidamente en qué banquillo se sienta.

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