las claves de una carrera mítica

¿A qué se enfrentará Fernando Alonso en las 24 Horas de Daytona?

Fernando Alonso tendrá ante sí un gran desafío en las 24 horas de Daytona, con varias claves que recordar para maximizar sus opciones de éxito.

Foto: Las 24 horas de Daytona es una de las carreras de resistencia más importantes del mundo. (Daytona International Speedway)
Las 24 horas de Daytona es una de las carreras de resistencia más importantes del mundo. (Daytona International Speedway)

La participación —aún por confirmar oficialmente— de Fernando Alonso en las 24 horas de Daytona vuelve a sacudir al mundo de las carreras después de su participación en las 500 millas de Indianápolis y como posible preámbulo a una presencia en las 24 horas de Le Mans. ¿Cómo debe ser la adaptación del asturiano para esta prueba? El mundo de la resistencia se parece poco al de las carreras 'sprint' como la Fórmula 1 o incluso a la IndyCar, con exigencias muy distintas y ocasionalmente en trazados que poco se parecen a los de estas otras categorías. Hay que tener en cuenta una serie de elementos para llegar preparado.

Un circuito único

Habituado a los circuitos de corte europeo, para Alonso la experiencia de Daytona será algo muy distinto. Lo más parecido al trazado que se usará para las 24 horas que ha pisado Alonso en el pasado es el circuito que la Fórmula 1 usó en Indianápolis, combinando el óvalo con un trazado 'infield'. En el caso de Daytona es algo más exagerado, puesto que se trata de un 'Superspeedway' con un gran ángulo de inclinación de la pista y un infield ratonero que contrasta con la zona de alta velocidad. Reglar un coche para ambas partes es un desafío para pilotos e ingenieros. Además, los adelantamientos y doblajes en la parte del óvalo pueden ser terroríficos. Por suerte, Alonso sabe lo que es rodar a altas velocidades en un óvalo gracias a su participación en las 500 millas de Indianápolis.

Uno de los grandes desafíos de las carreras de 24 horas está en la larga noche. (Porsche)
Uno de los grandes desafíos de las carreras de 24 horas está en la larga noche. (Porsche)

Compartiendo el coche y la vida

El mundo de la resistencia tiene una máxima que siempre hay que seguir de forma estricta: lo que sea con tal de ser más rápidos. El coche lo comparten varios pilotos —cuatro, en el caso de los prototipos de Daytona— y a la hora de reglar la máquina, lo que más importa es el rendimiento. ¿Que tu compañero gana dos segundos por vuelta con 'sus' reglajes y tú solo ganas uno? Mala suerte, él recibirá prioridad. Además, hay que hacerlo con una sonrisa sincera porque el mal ambiente repercute en el rendimiento de todo el equipo. El automovilismo es muy egoísta, pero en la resistencia los pilotos deben conseguir pensar en todos ellos como una sola unidad. Como unos 'hermanos de armas' a quien se les puede confiar la vida. No es nada extraño ver a pilotos que comparten coche y una gran amistad fuera de pista. Una buena relación y la ausencia —o el control— de egos es básica. Alonso compartirá coche con Lando Norris y Phil Hanson, los talentos de futuro de McLaren y United Autosports respectivamente.

El arte del doblaje

Uno de los principales atractivos de las carreras de resistencia está en ver a coches de distintas categorías compartiendo pista. Esto es precioso para el espectador, sobre todo si conoce a los participantes de todas ellas. Para el piloto, es una pesadilla con ciertos beneficios. En el campeonato IMSA al que pertenecen las 24 horas de Daytona no hay banderas azules y el piloto debe sortear a los coches más lentos con su propia habilidad. Lo bueno es que los GT's son 'fáciles' de adelantar cuando uno pilota un prototipo. Además, los pilotos de GT reciben instrucciones muy precisas para que su comportamiento sea predecible. A pesar de ello, el arte de adelantar a un doblado tiene un proceso de aprendizaje y cuanto más se hace, menos tiempo se pierde. En el mejor de los casos, se puede adelantar a un doblado en una zona fácil y dejárselo al rival en un lugar más complejo. También hay que tener cuidado porque ocasionalmente, una confusión o error acaba en accidente.

Un día tiene 24 horas

¡Error! En realidad, según parece, un día tendría 24 horas y dos milésimas... las 24 horas de Daytona tampoco duran exactamente 24 horas puesto que cuando se cumplen los 86.400 segundos, hay que terminar la vuelta. En cualquier caso, en 24 horas puede pasar absolutamente de todo —que se lo cuenten a Toyota, que perdió una carrera ganada en Le Mans a falta de cinco minutos— y hay que estar preparado para ello. Algunas cosas dependen del piloto, como es el caso de encontrarse con lluvia, más o menos luz y más o menos doblados, además de las habituales peleas en pista. En otros casos, el piloto solo puede esperar que las cosas salgan bien. Problemas técnicos, errores de alguno de los compañeros... si hay un tipo de carrera que demuestra que los pilotos no están solos en el circuito, esta es la resistencia. Además, el coche cambia de comportamiento entre el día y la noche por la temperatura del aire y la pista y por el desgaste tras horas sin parar.

La experiencia es un grado

Fernando Alonso es bicampeón del mundo de Fórmula 1 y puede con todo. Cierto... pero por muy buenos que sean los pilotos de la categoría reina —y más aún los campeones—, una categoría desconocida ofrece desafíos desconocidos. A favor del asturiano está la experiencia de Indianápolis de este año. La adaptación fue mucho más rápida de lo esperado, pero también hay que tener en cuenta que se trata de una carrera más 'simple' que se disputa con monoplazas. En Daytona, Alonso tendrá un techo sobre su cabeza y participará en una carrera extremadamente compleja. Entre sus rivales se encontrarán gente como Christian Fittipaldi —sobrino de Emerson—, que estuvo en la F1 a principios de los 90 y ha competido en doce ediciones de las 24 horas de Daytona. Mientras tanto, los dos compañeros confirmados de Alonso serán los jóvenes Norris y Hanson... prometedores pero con poca experiencia.

Variedad de coches en pista, una larga carrera, multitud de posibles situaciones... Daytona, un desafío singular. (Cadillac)
Variedad de coches en pista, una larga carrera, multitud de posibles situaciones... Daytona, un desafío singular. (Cadillac)

Una carrera multipropósito

Al final, por mucho que se diga o se escriba, se trata de una competición y por lo tanto el primer objetivo es ganar. A pesar de ello, la participación de Alonso en las 24 horas de Daytona es como un enorme poliedro con muchísimas caras. Está la cara de la 'simple' carrera, donde lo más importante es triunfar. Pero hay otras caras igual de importantes para las partes implicadas. Para Alonso, Daytona servirá como el lugar ideal para experimentar lo que es un prototipo y una carrera de resistencia de hoy en día. Es el único lugar en el que puede pilotar un LMP2 con expectativas de pelear por ganar —en Le Mans, salvo un desastre como el de 2017, no—, suponiendo este coche una mejor puerta de entrada que los sofisticados LMP1. Además, la carrera es en enero así que no comprometerá su temporada de F1. Luego está el asunto de compartir coche con Lando Norris, quien podrá aprender de él como futuro piloto de McLaren... aunque no se gane la carrera, todo el mundo gana.

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