De la burbuja perfecta al descontrol: el coronavirus está venciendo a la NBA
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Reunión de emergencia

De la burbuja perfecta al descontrol: el coronavirus está venciendo a la NBA

El sistema de control de la liga está fallando ante los casos de infección por covid-19 tres semanas después de comenzar la temporada. Lejos quedan los éxitos de Orlando

Foto: Kevin Durant, que se perdió una semana de competición por cuarentena, en el banquillo de Brooklyn. (EFE)
Kevin Durant, que se perdió una semana de competición por cuarentena, en el banquillo de Brooklyn. (EFE)

Durante dos meses, los jugadores de la NBA vivieron en los complejos turísticos de Disney World Orlando para poder finalizar la temporada 2019/20. El comisionado de la liga elaboró un plan estricto, una burbuja anticovid capaz de sostener varias semanas de competición sin brotes por infecciones. El sistema era sencillo, pero eficaz: todo aquel que entrara tenía que pasar la cuarentena, test diarios y cualquiera que violase las normas tendría que atenerse a las consecuencias, una expulsión directa. La mejor liga de baloncesto del planeta se convertía además en un ejemplo para el mundo del deporte. Pero el inicio de la nueva temporada, con apenas tres semanas de juego, coloca a la NBA en una complicada situación.

Adam Silver, comisionado, dio luz verde al regreso de la liga con el 22 de diciembre como fecha estelar. Adiós a la burbuja. Un protocolo sustituyó a la solución de Disney World. Vuelta a los aeropuertos y confianza en la responsabilidad de jugadores y demás integrantes del sistema. Menos de un mes después, con Estados Unidos superando los 300.000 casos positivos de covid-19 al día, el proyecto hace aguas.

LeBron James y Anthony Davis, con mascarilla en el banquillo. (Reuters)
LeBron James y Anthony Davis, con mascarilla en el banquillo. (Reuters)

Quizás el caso más sonado del fallo del protocolo de la NBA fue el protagonizado por Seth Curry el pasado 8 de enero. El jugador de los 76ers se encontraba en el banquillo del partido frente a los Brooklyn Nets cuando se le comunicó que había dado positivo por coronavirus. El hermano de Stephen Curry arrastraba una lesión en el tobillo, por lo que no llegó a saltar al encuentro. El jugador fue trasladado a una sala de aislamiento antes de regresar a casa para cumplir con su cuarentena. Quique Bassat, epidemiólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), no oculta su sorpresa al recordar la extraña situación: “Lo que pasa en LaLiga o en otros escenarios deportivos es que los test siempre se realizan antes de los partidos, por lo que 24 horas antes tienes que haber dado negativo”.

El deporte en España sufre los golpes de los brotes, como el sucedido en el Real Betis 24 horas antes de su partido ante el Sevilla en la decimoséptima jornada de Laliga. “Si estos controles se hacen bien, y se han hecho en lugares con incidencia muy alta, se puede tener relativamente controlado. Claro está, si un equipo sufre un brote toca cuarentena. Lo que no tiene ningún sentido es que te hagan un test y que te vayas a jugar sin saber el resultado”, confiesa con perplejidad el experto.

La organización de la NBA tuvo que suspender el primer encuentro de la temporada menos de 24 horas después de su inauguración. El partido que debía enfrentar a Houston y Oklahoma City se pospuso como medida de prevención por posibles contagios de coronavirus en los Rockets. Más recientemente, en la madrugada del domingo al lunes, el encuentro entre Boston Celtics y Miami Heat se suspendió al no contar el equipo de Florida con al menos ocho integrantes de la plantilla para el partido (límite establecido en los protocolos).

Las mascarillas, obligación en los banquillos y tiempos muertos. (EFE)
Las mascarillas, obligación en los banquillos y tiempos muertos. (EFE)

Las fechas del Mavericks-Pelicans y el Bulls-Celtics también quedan aplazadas. Aunque durante toda la jornada las informaciones deslizadas por la NBA hablaban de la negativa a interrumpir la temporada, Adrian Wojnarowski confirmó la intención de la liga de reunirse durante la madrugada de este lunes de carácter urgente para tratar cambios en los protocolos anticovid. Hace menos de una semana la organización decidió endurecer el uso de mascarillas -a partir de entonces obligatorio siempre que no se esté en pista jugando- y se esperan nuevas medidas para tratar de paliar la situación. Pese a que el número de encuentros pospuestos no es tan alto, las cuarentenas y los contactos estrechos, con posterior cuarentena, están diezmando las filas de los equipos y se teme que afecte a la competitividad.

La burbuja de Orlando, algo irrepetible

El carácter excepcional de la burbuja de Orlando fue una de las claves para la viabilidad del proyecto. La NBA era consciente de que mantener esas condiciones durante una temporada entera no estaba sobre la mesa. “No es sostenible algo así en el tiempo”, certifica Bassat, haciendo referencia tanto a aspectos económicos como a la propia estabilidad personal de los jugadores: “Imagínate estar encerrado tanto tiempo sin poder ver a tu familia”. La ESPN, citando a fuentes de la propia liga, tasó el precio de la burbuja en más de 150 millones de dólares. Una cifra que se multiplicaría para una temporada entera y que, sumado a las pérdidas de ingreso por taquilla, imposibilitó económicamente su realización.

La NBA advirtió seriamente a los jugadores, así a como todos los miembros de las franquicias, de que no se tolerarían salidas de tono que pudiesen en riesgo la salud general durante la plantilla. Esto incluye la visita a pubs, discotecas y demás locales de ocio así como reuniones privadas de más de 15 personas. James Harden, quien participó en una multitudinaria fiesta coincidiendo con el reinicio de la competición, fue sancionado con una multa de 50.000 dólares.

Foto: González, en su lucha contra The Undertaker. (WWE)

“Fuera de los entrenamientos tú no tienes ni idea de lo que hacen, los jugadores pueden tener conductas de máximo riesgo en su tiempo libre, más aún si saben que, cada 48 horas, se les va a efectuar un test”, explica Bassat. “Que te hagan muchos test no quiere decir que no te infectes, simplemente te enterarás antes que los demás”.

El deporte y el coronavirus, una forzosa relación

“Que se intente retomar el deporte como una actividad de distracción para una población en duelo desde marzo, siempre cuando se haga de manera controlada, es lógico, es un riesgo limitado”, reflexiona el epidemiólogo al ser preguntado sobre los plazos que manejaron las competiciones tras el estallido del coronavirus. Una vez más, el peligro recae sobre la afición y su regreso a los campos o pabellones: “Lo que hubiera sido catastrófico habría sido volver al deporte con público”. A su juicio, los informes que calculan el número de infectados en España si se hubiera mantenido los estadios llenos “daban mucho miedo”.

Imagen del Yeclano-Valencia de Copa, con público en las gradas. (EFE)
Imagen del Yeclano-Valencia de Copa, con público en las gradas. (EFE)

En España, las últimas semanas han dejado ver la vuelta del público a los campos de fútbol con la Copa del Rey. A diferencia de LaLiga o la ACB, esta competición está catalogada como “no oficial” -aunque participen equipos de Primera y Segunda División- y la decisión de ver a espectadores en las gradas está supeditada a las Comunidades Autónomas. “Es inaceptable, aunque haga mucha ilusión ir al estadio o sea al descubierto, es innecesario. Cada federación decidirá sus reglas, pero todos los epidemiólogos te diremos que no es lo correcto”, sentencia Bassat. A la espera de la estabilización de las vacunas, todavía queda un largo recorrido entre el deporte y el coronavirus.

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