España no estará en el Mundial de Australia tras caer ante Rusia (74-78)
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Finaliza su paso por el Eurobasket 2021

España no estará en el Mundial de Australia tras caer ante Rusia (74-78)

Un mal final de partido condena a una Selección que llegó a dominar. Enfado mayúsculo de La Fonteta con las decisiones arbitrales, incluido un duro golpe al rostro de Ouviña sin sanción

placeholder Foto: Las jugadoras rusas se abrazan tras el final del partido. (Efe)
Las jugadoras rusas se abrazan tras el final del partido. (Efe)

No había una medalla en juego, pero sí la asistencia a un Premundial. Si España quería aspirar a participar en Australia 2022, debía de ganar a Rusia en la lucha por el quinto puesto del Eurobasket 2021. La Fonteta de Saint Lluís respondió una vez más con los cerca de 3.000 espectadores que podían entrar en el pabellón según marcan las medidas sanitarias. Y en el momento de la verdad, la Selección pagó el precio ante unas rusas más hechas a la dureza. Un mal final de partido condenó al equipo de Lucas Mondelo, que acabó decidiéndose por 74-78. El conjunto en reconstrucción se despide del Mundial del próximo verano. Una derrota dura, especialmente tras ver que España jugó mejor al baloncesto durante la mayoría de los 40 minutos, pero cayó desmoronada ante la falta de acierto final.

El partido llegó al último cuarto con el equipo ruso por delante en el marcador 47-49. Las sensaciones no eran positivas pese a que, durante casi todo el partido, España jugó mejor al baloncesto. Pero el casillero era el que era gracias al dominio de Rusia en aspectos clave, como la dureza atrás y saber competir en las pelotas calientes. La Selección salió del breve descanso con el cuchillo entre los dientes, forzando una falta de tiempo en campo de rusia nada más comenzar. No hicieron demasiadas concesiones al público el equipo arbitral, pitando como falta a secas una dura acción de Goldyreva tras repasarlo en el video arbitraje. España logró ponerse por delante de nuevo en el marcador uno arriba, 57-55, cuando faltaban 5:37 para el final del partido, en parte gracias a unos minutos exquisitos de Cristina Ouviña con ocho puntos casi consecutivos.

Encontró Rusia respiro en los últimos instantes de sus posesiones. Primero con una discutida falta -el público acabó muy enfadado por las decisiones arbitrales-, segundo con un triple en el último segundo, para volver a ponerse arriba. Iban a ser cuatro minutos muy largos. Le costaba demasiado al equipo de Lucas Mondelo anotar, el handicap que ha sufrido la Selección en los momentos decisivos de este Eurobasket. Cuando más se la necesitaba apareció Ndour, la gran referencia ofensiva española. Dos tiros libres, un robo, un rebote ofensivo y un triple consecutivo de la pívot de Chicago Sky para poner dos arriba a España a 2:18.

placeholder Ndour ejerció de líder en el último cuarto. (FEB)
Ndour ejerció de líder en el último cuarto. (FEB)

El acierto exterior de Nina Glonti, demoledora, volvía a complicar las cosas. Rusia metió las canastas cuando tenía que meterlas y España falló. A un minuto para el final, la Selección tenía posesión, pero estaba cinco abajo. Cristina Ouviña se llevó un fuerte golpe en el rostro que para los árbitros no fue merecedora de sanción. Quedó tendida en el suelo durante varios minutos por el impacto. Con un pabellón enfadadísimo por lo sucedido durante los 40 minutos se escucharon gritos de “fuera, fuera, fuera”, para luego dejar paso a un cántico al unísono sobre la base, que tuvo que ser atendida por los médicos y no pudo finalizar la cita. España lo intentó casi a la desesperada, provocando faltas y jugándose triples rápidos. Y cerca estuvo la épica de funcionar. Pero las rusas -lideradas por una magnífica Kseniia Levchenko- estuvieron espléndidas en los tiros libres de la verdad, sellaron el triunfo y su asistencia al Premundial.

La hoja de ruta de Rusia surtió efecto

La capacidad para aprovechar cualquier tipo de resquicio para anotar con facilidad era digno de admirar por parte de Rusia. Hacer de lo escaso una virtud. Algo que parece sencillo, pero que es complicadísimo. Enfado mayúsculo el que vivió La Fonteta de Saint Lluís por una técnica pitada a Cristina Ouviña. La jugadora local -nacida en Zaragoza, pero jugando en el Valencia Basket desde la pasada temporada, peleó un balón desde el suelo en pleno contraataque ruso y los árbitros decidieron que era merecedora de la técnica, para desacuerdo de la grada. Eran momentos de tensión con las rusas acercándose en el marcador. Maria Vadeeva, la gran jugadora de Rusia, castigaba sin piedad los descuidos interiores. Aunque fue su compañera Raisa Musina la que llevó la voz campante a nivel anotador.

Rusia se puso por primera vez delante en el marcador a tres minutos de finalizar el tercer cuarto. Eran los momentos más complicados para una Selección acostumbrada a jugar al más alto nivel, pero que todavía debe mejorar a la hora de competir los minutos calientes, como se vio en la prórroga contra Serbia. Toda experiencia será bienvenida para el futuro. Leo Rodríguez anotó dos triples consecutivos en su hoja de estadísticas para reenganchar a España en el partido, que fueron pagados con la misma moneda por parte de Nina Glonti.

Gran trabajo, poco premio en la primera mitad

Hubo cambios en el cinco titular de la Selección española para este trascendental partido. Laia Palau, Cristina Ouviña y Astou Ndour se mantuvieron fijas, pero los problemas físicos que arrastra Laura Gil le dieron un respiro para salir desde el banquillo. Su hueco lo ocupó la gran estrella de la Fonteta de Saint Lluís, Raquel Carrera. María Conde repitió titularidad desde la posición de alera. No fue casualidad ver a Lucas Mondelo parándose durante unos minutos del calentamiento tanto con Conde como con Carrera, dando las últimas instrucciones para la difícil tarea que había por delante.

Maite Cazorla, indetectable a la hora de remontar la línea de fondo cuando se emparejaba con las pívots rivales, también demostró que este equipo tiene mucho futuro. Un dos más uno con penetración a aro pasado -que acabó con el tiro libre dentro- deleitó a la grada de La Fonteta. Con el paso de los minutos de esta primera mitad, España se fue soltando, sobre todo en el apartado reboteador, gracias al trabajo y esfuerzo de la zona interior. Laura Gil, a pesar de los problemas físicos, se convirtió en un pulmón a la hora de forzar segundas jugadas con rebotes ofensivos, con la ayuda de su compañera del Valencia, Raquel Carrera.

Gran defensa la que mostró el conjunto español, cortando las líneas de pase al poderío interior de las rusas. Si Rusia se marchó al descanso cerca en el marcador fue por las ocasiones desperdiciadas por la Selección, a la que el aro se le hizo muy pequeño. No existió apenas el tiro de media distancia para las rusas, que intercalaban tiros exteriores o bajo canasta. Pero su buen hacer permitió que la ventaja para España fuera de solo tres puntos al finalizar el segundo cuarto 33-30.

placeholder Laia Palau, capitana de la Selección. (FEB)
Laia Palau, capitana de la Selección. (FEB)

El primer cuarto fue una demostración de lo que significa bajar al barro. La Selección se caracteriza por jugar mejor cuánto más se divierte en pista, pero hoy no era un partido para la alegría, como bien había advertido Lucas Mondelo en los días previos. España creó tiros claros, abiertos, a base de posesiones largas, amordazada por una Rusia que no tenía ninguna intención de correr a los espacios. Pero los porcentajes de las jugadoras españolas no fueron especialmente brillantes en los primeros minutos. Tenían muy claro un partido a la carrera favorecía a las nuestras.

La defensa de España, que dejó en 12 puntos en el primer cuarto a su rival, fue incluso mejor de lo que reflejó el marcador. Solo dos triples de las rusas, ambos bien defendidos, permitieron que la diferencia no fuera excesiva. Ahí destacó Raquel Carrera, quien pese a no ser una especialista defensiva, dio la cara con dos tapones en el primer cuarto -aunque no contó para las estadísticas por haber pisado inmediatamente antes la base de Rusia la línea de fondo-. Los puntos interiores de Ndour, otra vez clave a la hora de anotar en los inicios de partido españoles, así como la aportación exterior de Laia Palau y la aparición desde el banquillo de Silvia Domínguez permitió que España se marchara arriba 17-12 al final de los primeros 10 minutos de juego. Pero la moneda volvió a ser cruz.

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