Raúl chapado, nuevo presidente de la rfea

"El atletismo está en una situación difícil y somos culpables, pero yo no lloro"

El nuevo presidente de la Real Federación Española de Atletismo atiende a El Confidencial y desmenuza los retos que tiene por delante después de 27 años de Odriozola en su cargo

Foto: Raúl Chapado, durante la entrevista con El Confidencial.
Raúl Chapado, durante la entrevista con El Confidencial.

En todos los grupos humanos aparecen líderes naturales. Pueden tener el poder real, pero en ocasiones es la simple imagen que sus semejantes tiene de ellos lo que les empuja al mando. Raúl Chapado (Ávila, 1970) es el nuevo presidente de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), aunque mucho antes fue un portavoz 'de facto' del deporte español. "Ha sido una trayectoria, no cosa del último año", explica el antiguo triplista en charla con El Confidencial. "Yo, desde que me vine aquí a la Blume a entrenar, siempre he tenido la sensación de que los atletas me pedían que los representase, porque tenía los valores para hacerlo por el interés común. He sido presidente de la asociación de atletas, de la de deportistas olímpicos, de la mutualidad de deportistas...", añade.

Por eso nadie sorprendió que, en una coyuntura única como la que se dio este año en el atletismo español, muchos girasen la cabeza buscando a Chapado como opción para entrar en la RFEA después de los 27 años que ha durado el mandato de José María Odriozola. "Yo les dije en principio que no, insistieron, y lo que les pedí es que me dejaran un par de meses para pensarlo y en ese tiempo hice un programa electoral muy amplio, algo necesario para tomar la decisión. Cuando lo terminé, lo dejé reposar, creí que estaba bien y fue ahí cuando me lancé", comenta. La idea, claro está, es poder aportar algo: "No vengo a ser presidente por el hecho de serlo".

Antes de la presidencia Chapado ha conocido las entrañas del deporte, y no solo del atletismo. Fue olímpico en Sidney, saltó 16.83 como mejor marca y, al terminar su carrera se relacionó con la gestión involucrado en las fallidas candidaturas olímpicas de la ciudad de Madrid. "Eso me hizo estar en contacto con las federaciones internacionales, no solo la de atletismo, sino todas, así como el Comité Olímpico Internacional. A partir de esas experiencias, que para mí han sido muy enriquecedoras, he visto modelos de trabajo diferentes, estructuras deportivas, visiones de otros países y casi por inercia me convertí en un pequeño emprendedor trabajando para otras candidaturas", subraya.

La necesidad de adaptarse

Ese tiempo terminó, pues le llamó su deporte de siempre y él acudió al reclamo. Ganó las elecciones con amplia mayoría y se encontró de pronto con una papeleta complicada, llegar a un sitio en el que las dinámicas de trabajo han sido similares en las últimas tres décadas. "No me asusta la responsabilidad, la asumo como un compromiso con la gente que espera algo nuevo y a los que no puedo fallar, porque es mi gente, es el atletismo", señala. "No vengo a enseñar a hacer atletismo a nadie sino a generar más recursos, a que sea más atractivo, a que nuestra comunicación sea más eficaz… y sobre todo que más gente quiera venir con nosotros, no solo atletas, sino también aficionados y medios de comunicación. Tengo la sensación de que hemos pasado una etapa histórica y ahora tenemos que estar preparados para una transición rápida, la sociedad ha cambiado a un ritmo brutal y o tenemos la capacidad de adaptarnos, no solo a nivel español sino a nivel mundial, o lo tendremos difícil", señala como primer reclamo de su mandato. ​

La sociedad ha cambiado a un ritmo brutal y o tenemos la capacidad de adaptarnos o lo tendremos difícil

Para que esa idea de transición no quede en lo abstracto, Chapado pone algunos caminos sobre la mesa que le gustaría emular. "Hay deportes como el triatlón que se han adaptado mejor, e incluso modelos dentro de nuestro propio deporte, como puede ser el de los ‘runner’, que es de toda la vida, pero ahora genera una expectación que hace 50 años no generaba. Gente que antes ni se lo planteaba ha entendido que es una forma sana de vivir y, además, empieza a ponerse sus retos. Es muy social, es divertido… En eso nos tenemos que fijar y aprenderlo", dice el nuevo presidente de la RFEA.

Raúl pertenece, además, a una nueva clase de dirigentes, esos que llegan al despacho después de haber vivido en la élite de su deporte. Como Jorge Garbajosa en baloncesto, como pretende hacer Rafa Pascual en voleibol... "Mi carrera me ha aportado pasión. A mí me gusta el atletismo y me iba a seguir gustando si no hubiese sido elegido", cuenta como primer aporte de esa carrera en su actual puesto. "Además, te da un profundo conocimiento de lo que es tu deporte. Yo vengo de Ávila, una ciudad pequeña, donde no había ni una pista. Allí empecé a ver la pasión del entrenador y los valores de este deporte, los que nunca olvido".

El hecho de haber conocido el deporte por dentro, sin embargo, no es suficiente desde el punto de vista de Chapado. "Tienes que tener una formación y un cierto contacto con los elementos internos y externos del deporte. Yo he trabajado con administraciones públicas y empresas en mi tiempo en la candidatura de Madrid, con los medios durante mucho tiempo y también en el ámbito internacional, que es importante porque lo que se decide en ese ámbito nos influye, y si no has entendido lo que influye es probable que no puedas montarte en ese tren, que es un AVE en nuestro caso. Si no estás en el AVE, te quedas en la estación mirando pasar el tren", asegura el abulense.

La RFEA está saneada, no tenemos deuda, pero, claro, estamos bajos y hemos llegado a estar muy altos. Estamos bien, pero no fuertes

Chapado llega a la RFEA en un cambio de modelo general. Es la federación que más subvenciones estatales recibe, pero, como el resto, se ha encontrado con recortes presupuestarios importantes en los últimos años que han lastrado las cuentas del organismo. "El reto que ha pasado el atletismo lo han pasado todos los deportes. Sí es verdad que hemos pasado una época mala y hemos necesitado un plan de viabilidad, pero también es verdad que en la Federación en todos los grandes campeonatos que ha organizado ha tenido cierto retorno que se ha utilizado para hacer programas paralelos de preparación. Está saneada, no tenemos deuda, pero, claro, estamos bajos y hemos llegado a estar muy altos. Estamos bien, pero no fuertes y tenemos que trabajar para mejorar", analiza el presidente.

Raúl tiene un discurso que ahora se repite con frecuencia en el deporte, pero que antes costaba implementar, como es el de la búsqueda de recursos más allá de los públicos. "No quiero limitarme a llorar, estoy convencido de que el Estado va a hacer el esfuerzo que pueda hacer, sin importar el partido que esté. Habrá otras necesidades, es una época complicada para el país, pero no nos podemos quedar en eso. La búsqueda constante de recursos, de mejoras no solo en lo económico sino en la parte técnica y organizativa, tiene que ser nuestra forma de ser. Como un atleta que siempre intenta mejorar, porque nuestra competencia no está dentro del atletismo, sino fuera, con otros deportes", comenta el triplista.

La corrupción en la IAAF

La coyuntura económica se ha unido, como una mezcla fatal, con un momento especialmente malo para el atletismo mundial, acosado por el dopaje y por los casos de corrupción en la IAAF. "Es una situación muy complicada, el pasado no vamos a poder cambiarlo, son errores que nuestro deporte ha cometido y tenemos que saber que lo que está pasando ahora somos responsables nosotros, porque ha pasado. Tenemos que trabajar por el futuro, creo que las reformas que se han hecho van en buena línea y que la persona elegida para llevarlas a cabo es la apropiada. Yo me alineo mucho con su visión Seb Coe, le conozco bien y sé cómo trabaja", cuenta para, después, recordar que el atletismo es especial en el deporte y en eso se pueden asir para la remontada: "Lo bueno que tiene nuestro deporte es que es el más importante de los Juegos Olímpicos, tiene prestigio ganado con los años y aunque lo hayamos perdido es fácil recuperarlo". ​

Lo bueno que tiene nuestro deporte es que es el más importante de los Juegos y es fácil recuperar el prestigio perdido

Para retomar esa senda, para darle al atletismo la notoriedad perdida, es clave que existan nombres que empujen al aficionado a comprar una entrada o ponerse delante de la televisión para verlos. "Hay que visualizar a los grandes deportistas. Cuando éramos pequeños queríamos seguir a la élite. Yo siempre hago referencia a una frase que escuché en Estados Unidos a Edwin Moses, le preguntaban por Bolt y decía que es un grandísimo atleta, pero el problema es que ahora solo hay un Bolt y en su época había treinta. Y es verdad, Carl Lewis, Moses, Coe, Aouita, Ottey… todos conocíamos a 20 o 30, y ahora nos cuesta identificarlos, no tenemos esa carpeta llena de fotos de nuestros ídolos", se lamenta el presidente de la RFEA.

Atletas, los auténticos protagonistas. Raúl Chapado habla también de ellos, de sus preocupaciones, sus necesidades y los nombres concretos que tienen que marcar el presente y el futuro del atletismo español: Hortelano, Beitia, Ortega, Peleteiro... eso como otros retos a los que se enfrenta el deporte como el dopaje o la adaptación de los nacionalizados, sin embargo, queda para otra entrega de esta entrevista.

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